El cierre de Ormuz atenaza a Asia: de las peticiones para reducir la movilidad en India a la falta de tinta en Japón
- El Gobierno pidió a la población india que trabaje desde casa y limite sus viajes al extranjero
- Las petroleras niponas, en cambio, aseguran que han podido sustituir sus suministros para el verano
Las posturas de Estados Unidos e Irán en las negociaciones para la paz siguen anudadas en el estrecho de Ormuz. A veces más lejos, a veces más cerca, el resultado no varía: mientras Washington bloquea los puertos iraníes, Teherán cierra esa vía vital para el suministro mundial de petróleo y gas natural. Asia se abastecía del 80% del crudo que se transportaba por ahí, pero el impacto y, sobre todo, la capacidad de reacción no es la misma en los diferentes países.
La mano de China es la más fuerte. El gigante asiático compraba en torno al 90% del petróleo que exportaba Irán, pero esto apenas supone el 12% de sus importaciones totales de crudo. Su inflación se situó en el 1,2% en abril, si bien la tasa industrial repuntó hasta el 2,8%, tras el mayor aumento desde julio de 2022.
India limita los traslados para ahorrar combustible
"Para la gente común como nosotros, una sola rupia tiene un gran valor. La gente trabaja muy duro desde la mañana hasta la noche para llegar a fin de mes". Son las declaraciones de un taxista de 48 años en Nueva Delhi, Manoj Kumar, a la agencia AFP, sobre la subida del precio de los combustibles y los problemas para la clase trabajadora en India, a raíz del conflicto en Oriente Medio.
Los conductores en la megalópolis pararon este jueves en una huelga para pedir una subida de las tarifas de sus taxis y tuctucs. Su movilización, aunque no haya provocado problemas importantes en las primeras horas, es la muestra de que los esfuerzos del Gobierno de Narendra Modi para evitar que la crisis de suministros se traslade a los precios no han sido suficientes. El primer ministro ha llegado a pedir a la población que trabaje desde casa, limite sus viajes al extranjero y reduzca la compra de oro como un acto de "patriotismo" durante el cierre del estrecho de Ormuz.
Subida de tipos de interés y fuga de capitales en Filipinas e Indonesia
La preocupación por la inflación y la caída de sus divisas ha llevado ya a los bancos centrales de Filipinas o Indonesia a subir sus tipos de interés. Estos países, así como India, son particularmente vulnerables porque son importadores de petróleo y están sufriendo a la vez la fuga de capitales, a medida que los inversores se llevan su dinero a otra parte por la incertidumbre.
Mientras tanto, el Gobierno filipino trata de contener las facturas eléctricas y negocia con Estados Unidos para obtener exenciones que le permitan adquirir petróleo de países sancionados y garantizar el suministro. Algunas medidas van dirigidas directamente a proteger el bolsillo de las familias, como el límite al precio del arroz importado.
Una persona compra arroz en un mercado de la ciudad de Quezón, en el área metropolitana de Manila, este viernes. EFE/EPA/ROLEX DELA PENA
En cuanto a Indonesia, ha optado también por la vía del ahorro a través del teletrabajo para los funcionarios públicos, junto a otras medidas como la limitación a la venta de combustible.
Falta de suministros como la tinta de colores en Japón
En Japón, el cierre del estrecho ha empujado la inflación mayorista hasta el 4,9%, un máximo en tres años, aunque la de consumo continúa contenida en el 1,5%. Allí, la urgencia es menor. Esta semana, la Asociación Petrolera de Japón ha asegurado que contarán con suficiente crudo y productos derivados, principalmente importados desde Estados Unidos, para sustituir durante el verano los suministros que antes compraban a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.
Pero no solo se trata de energía. Una empresa japonesa de alimentación se ha visto obligada a imprimir los paquetes de sus productos en blanco y negro a causa de la escasez de un material usado para la tinta de colores debido a las restricciones al comercio.
Una empresa japonesa quita el color al empaquetado de productos por la falta de tinta por la situación en Ormuz Eugene Hoshiko AP Photo/Eugene Hoshiko
Japón, Indonesia y Filipinas forman parte de la Asociación para la Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés) junto a otros países como China, Australia, Canadá, Vietnam o Estados Unidos, que reúne este viernes a sus ministros de Comercio.
Su último informe prevé que la región se desacelere hasta el 3,1% en 2026 y continúe hasta el 3% en 2027. No preocupa la capacidad de reacción inmediata, sino las perspectivas a medio plazo. Su director de la unidad de apoyo a las políticas, Carlos Kuriyama, advirtió esta semana, precisamente, lo que ya países como India están sufriendo en sus ciudades: "Son los hogares y las empresas comunes los que más están sufriendo las consecuencias".