El conflicto en el Líbano alcanza los 3.000 fallecidos: un espejo que refleja la acción israelí en Gaza
- Un estudio de la organización Oxfam analiza las similitudes en la actuación militar israelí en territorio libanés y palestino
- Además de los fallecidos, más de 9.000 personas han resultado heridas y 1,3 millones han abandonado sus hogares
"El destino del sur de Líbano es el mismo que el de Gaza". Esas fueron las palabras del ministro de defensa israelí, Israel Katz, el pasado 28 de abril, tras una operación militar en la que el Ejército israelí (FDI) destruyó, según la versión oficial, una infraestructura subterránea en la localidad de Qantara. Unas declaraciones que subrayan las semejanzas en el modus operandi entre ambos conflictos.
Un informe de la confederación internacional Oxfam (Comité de Oxford de Ayuda contra el Hambre), formada por 19 organizaciones no gubernamentales, titulado "El manual de Gaza", analiza la forma en la que, tanto en Gaza como en el Líbano, Israel ha mantenido acciones militares y retóricas similares.
Un alto el fuego débil y artificial
El pasado viernes, los Gobiernos de Israel y de Líbano acordaron prorrogar 45 días más una tregua que, supuestamente, se mantiene desde el 16 de abril. A pesar de este alto el fuego, que ha sido violado continuadamente, el domingo las FDI y la organización paramilitar Hizbulá reanudaron los combates en el sur del país. Unos ataques que han provocado que en las últimas horas haya ascendido hasta los 3.000 el número de fallecidos desde principios de marzo, además de 9.000 heridos, según los datos del Ministerio de Salud Pública libanés. 177 de ellos han sido niños y 252, mujeres.
Según el informe de Oxfam, más de 600 personas han sido asesinadas y más de 10.000 casas han sido destruidas o dañadas desde que se anunciase el alto el fuego. Una situación similar a la de Gaza, donde más de 850 palestinos han muerto desde que el pasado 10 de octubre los negociadores israelíes y palestinos acordasen un supuesto cese de los combates.
Civiles muertos y exiliados
El "Manual Gaza" de Oxfam asegura que las fuerzas militares israelíes acabaron con la vida de 50 personas al día de media durante los 46 días que duró el conflicto. El día más mortífero fue el 8 de abril, cuando se proclamó el alto el fuego entre Irán y EE.UU. Israel decidió iniciar un bombardeo masivo en el que murieron más de 300 libaneses y 1.500 heridos, muchos de ellos habitantes de barrios densamente poblados en Beirut.
Además, 1,3 millones de personas, lo que supone el 20% de los libaneses, se han visto forzadas a desplazarse y abandonar sus hogares. Estas órdenes de desplazamientos forzados de Israel ya las emitió en Gaza. Un ejemplo claro fue la de octubre de 2023, donde más de un millón de gazatíes abandonaron su tierra, la mayor expulsión de palestinos desde 1948. Sin embargo, la emigración forzosa en el Líbano destaca por su rapidez. Oxfam estima que el precio para la reconstrucción en el Líbano asciende a 12.000 millones de euros.
40.000 viviendas y 50 aldeas han sido destruidas o significantemente dañadas con el motivo de instalar la denominada "zona de seguridad", un terreno que abarca desde la frontera sur de Líbano hasta el río Litani, situado 30 kilómetros al norte. En total, casi el 15% de todo el territorio libanés ha quedado bajo órdenes israelíes mediante los desplazamientos forzados.
A pesar de la supuesta tregua, Israel en ningún momento ha permitido ha los habitantes de estas aldeas regresar a sus casas.
Los hospitales, otro foco de violencia
Los centros sanitarios han sido una de las principales dianas de los ataques israelíes. Desde marzo, 64 hospitales y clínicas en Líbano fueron objetivo de las FDI, provocando la muerte de un centenar de trabajadores del sector. Según la OMS, en total se han producido 161 ataques contra este tipo de centros. Oxfam denuncia que cinco hospitales, dos de ellos en Beirut, sufrieron una evacuación forzosa, lo que afectaba a 450 pacientes y 40 personas en cuidados intensivos.
El ataque más reciente, aclara la organización Médicos sin Fronteras (MSF), se produjo el pasado 12 de mayo, cuando dos paramédicos de la ciudad libanesa de Nabatiyeh fallecieron al ser alcanzados por drones cuando intentaban socorrer a una persona herida de un asalto previo.
MSF explica que los equipos de rescate de todo el sur del país se ven cada vez más obligados a limitar sus intervenciones por el miedo a ser blanco de ataques. La ONG ha prestado apoyo al hospital Najdeh Al-Shaabiyeh, donde se han atendido a 725 pacientes heridos desde marzo. 232 de estos pacientes llegaron sin vida o fallecieron en el hospital.
49.500 hectáreas de cultivo destruidas
El ministro de Medio Ambiente del Líbano acusó a Israel de estar cometiendo un ecocidio en su tierra, debido a los ataques que, según el Ministerio de Agricultura, han dañado más de 49.500 hectáreas de cultivos y han desplazados al 76% de los agricultores libaneses. El Banco Mundial ha estimado los daños en 512 millones de dólares.
El mayor veneno para la agricultura de estos terrenos es el llamado "fósforo blanco", una sustancia que arde de manera instantánea cuando entra en contacto con el oxígeno. La OMS explica que las fuerzas militares lo utilizan a menudo para iluminar campos de batalla, generar una cortina de humo y como material incendiario y que, una vez encendido, es muy difícil de extinguir. El Ministerio de Medio Ambiente encontró, a través de un estudio, niveles de fósforo en tierras agrícolas 400 superiores al nivel previo a la guerra.
Antes de que escalase la violencia, en febrero, Israel roció, afirma Oxfam, glisofato sobre tierras agrícolas libanesas. Se trata de un herbicida peligroso y altamente tóxico utilizado para destruir plantas.
La retórica del horror
Ya en 2023, casi dos años antes de que escalase la violencia entre el país liderado por Netanyahu y la organización paramilitar, el anterior ministro de Defensa, Yoav Gallant, aseguró que devolverían al Líbano a la "Edad de Piedra" si estallaba una guerra contra Hizbulá. En octubre, tras el ataque de Hamás y el inicio de la invasión en Gaza, Gallant afirmó que había eliminado cualquier restricción en territorio palestino: "Atacad todo, por tierra, aire, sin compromisos. Gaza jamás volverá a ser lo que era". Una oratoria que evocaba a la destrucción, y que justificaba cualquier acto de las FDI siempre y cuando acabara con el "enemigo" en ambos territorios.
Tras 77 días desde el inicio de la ocupación en Líbano, y habiendo alcanzado la cifra de 3.000 fallecidos, Israel ha pactado mes y medio más de un alto el fuego oficial, contractual. Una tregua artificial que que no mitiga las hostilidades ni el horror.