EE.UU. anuncia una prórroga de 45 días en el alto el fuego entre Líbano e Israel
- El acuerdo llega tras dos días de "productivos" contactos entre las partes, según Washington
- Volverán a reunirse a principios de junio para revisar si hay avances
Los Gobiernos de Israel y de Líbano han acordado prolongar otros 45 días el alto el fuego que ambas partes iniciaron el pasado 16 de abril, ha anunciado este viernes el Gobierno de Estados Unidos, al término de dos días de contactos entre las partes.
Un portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Tommy Pigot, ha explicado en redes sociales que los representantes libaneses e israelíes han mantenido "conversaciones muy productivas" y han pactado una prórroga de la tregua para lograr a su vez "más progresos" en las negociaciones, pese a que sobre el terreno las tensiones siguen, con enfrentamientos cruzados entre las fuerzas israelíes y la milicia chií Hizbulá.
Asimismo, han sellado una nueva agenda de contactos, en virtud de la cual el 29 de mayo se verán en el Pentágono delegaciones militares de los dos países vecinos y el 2 y el 3 de junio volverá a celebrarse una ronda de conversaciones para examinar si verdaderamente hay avances políticos. "Esperamos que estas discusiones permitan avanzar en una paz duradera entre los dos países, al pleno reconocimiento de la soberanía y la integridad territorial del otro y al establecimiento de una verdadera seguridad en la frontera común", ha dicho Piggot.
Por su parte, el embajador israelí en Washington, Yechiel Leiter, ha compartido el mensaje del portavoz norteamericano para confirmar también él que "las conversaciones de paz fueron francas y constructivas". Aunque no ha aludido de manera directa a la prórroga del alto el fuego, sí se ha mostrado conforme con seguir avanzando tanto en el ámbito de la seguridad como en el de la política y ha añadido que, aunque pueda haber "altos y bajos" en el proceso, "el potencial de éxito es enorme".
Una guerra irresponsable
Poco después del anuncio de la prolongación del alto el fuego, el primer ministro de Líbano Nawaf Salam ha acusado al movimiento proiraní Hizbolá de haber arrastrado al país a una nueva guerra “irresponsable”.
“Basta ya de estas aventuras irresponsables que sirven a proyectos o intereses extranjeros”, ha declarado, llamando al apoyo de los países árabes y, más ampliamente, de la comunidad internacional, en las negociaciones con Israel.
A pesar de la entrada en vigor de un alto el fuego el 17 de abril, Israel ha continuado sus ataques en el Líbano, mencionando que apunta a Hizbolá, y el movimiento chií ha continuado lanzando cohetes contra posiciones israelíes.
El Líbano ha anunciado la muerte de tres socorristas del Comité Islámico de Salud, afiliado a Hizbolá, en un bombardeo israelí en el sur del país. Según el Ministerio de Salud, el ataque “apuntó directamente” a su centro en Harouf.
Más de 400 personas han muerto en ataques israelíes en el Líbano desde el inicio de la tregua, según un recuento de la AFP basado en cifras oficiales.
En el momento de las discusiones en Washington el viernes, el ejército israelí había emitido órdenes de evacuación para una decena de sectores en el sur del Líbano y anunciado que estaba “llevando a cabo ataques contra la infraestructura de Hizbolá en la región de Tiro”.
Un periodista de la AFP ha informado de una serie de ataques, dos de los cuales alcanzaron los alrededores de la ciudad.
Mujeres y niños afectados
“Aquí no hay más que mujeres, niños y personas mayores. Este ataque provoca nuevos desplazamientos de población”, ha declarado a la AFP Hafez Ramadan, que vive cerca del edificio alcanzado por el bombardeo, el cual albergaba según él sobre todo a desplazados.
Los bombardeos en Tiro han dejado 37 heridos, entre ellos seis miembros del personal médico del hospital, cuatro niños y nueve mujeres, según el Ministerio de Salud.
La ANI ha informado de otros bombardeos en localidades del sur que no figuraban en las órdenes de evacuación.
Hezbolá ha reivindicado un ataque con dron contra un cuartel en Nahariya, en el norte de Israel, así como otros contra las fuerzas israelíes posicionadas en varias localidades fronterizas libanesas. El ejército israelí está desplegado en esa zona para poder, según afirma, proteger a la población del norte de Israel de los disparos del movimiento proiraní.
Israel dijo el viernes haber matado a más de 220 combatientes de Hizbolá durante la semana pasada y haber atacado cientos de objetivos. Anunció además que uno de sus soldados había muerto en el sur del Líbano.
Esta muerte eleva a 20 el número de militares israelíes muertos en el Líbano desde el 2 de marzo, cuando el movimiento chií abrió las hostilidades contra Israel en respuesta al ataque israelo‑estadounidense contra Irán dos días antes.
Israel, al igual que Estados Unidos, insta a Beirut a desarmar a Hizbolá.
Uno de los altos responsables del movimiento proiraní, Mahmoud Qomati, calificó las negociaciones con Israel de “humillantes” y denunció “un complot contra el país”.
Fuerzas israelíes en el sur del Líbano
Las fuerzas de Israel siguen desplegadas en el sur del Líbano. El Ejército israelí ha establecido un área de seguridad de 10 kilómetros dentro del territorio libanés, denominada zona amarilla, donde se prohíbe el regreso de los miles de civiles desplazados por la violencia.
Desde principios de marzo, ya han muerto en Líbano más de 2.950 personas, según las últimas estimaciones del Ministerio de Sanidad.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha aprovechado el conflicto para reivindicar sus supuestas dotes de mediación, pese a que esta nueva escalada bélica deriva en última instancia de la guerra desatada el 28 de febrero tanto por Estados Unidos como por Israel contra Irán. El 2 de marzo, Hizbulá retomó sus ataques e Israel sus consiguientes represalias, dando así por roto el teórico alto el fuego que permanecía vigente desde noviembre de 2024.