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La derecha se afianza en Perú con el triunfo de Keiko Fujimori, que irá a segunda vuelta ante el ultraconservador López Aliaga

  • La nueva cita con las urnas será el 7 de junio y de ellas saldrá el presidente para los próximos cinco años
  • "El enemigo es la izquierda", ha dicho Fujimori al valorar los primeros resultados
La derecha se afianza en Perú con el triunfo de Keiko Fujimori, que irá a segunda vuelta ante el ultraconservador López Aliaga
Un vendedor de periódicos sostiene un ejemplar con titulares sobre las elecciones presidenciales, en Lima. Luis ROBAYO / AFP

El giro a la derecha se afianza en Perú. Keiko Fujimori, hija y heredera política del fallecido exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000), ha sido la candidata más votada en las elecciones presidenciales y se medirá en una segunda vuelta el 7 de junio ante el ultraconservador Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima. Uno de los dos será el nuevo jefe de Estado para el periodo 2026-2031, tras una década de fuerte inestabilidad política en la que se han sucedido ocho mandatarios diferentes.

Con el 68,4% del escrutinio realizado, y mientras votan este lunes alrededor de 55.000 ciudadanos que no pudieron hacerlo el domingo por incidencias en algunos colegios de Lima, la líder del partido Fuerza Popular obtiene el 16,92% de los sufragios, mientras que el presidente de Renovación Popular suma el 13,28%. Por detrás quedan el resto del total del récord de 35 candidatos que se han presentado a los comicios. Sea cual sea el resultado en el balotaje de dentro de tres semanas, Perú se sumará así al auge de gobiernos de derecha y extrema derecha surgidos en Latinoamérica en los últimos años.

En un momento marcado por el problema de la delincuencia, considerada la mayor preocupación de los peruanos, más de 27 millones de ciudadanos estaban convocados a las urnas, con voto obligatorio, para elegir al presidente y dos vicepresidentes y cinco representantes para el Parlamento andino. Además, desde estos comicios y tras la reforma constitucional de 2024, el Congreso de Perú pasa a tener dos Cámaras: la de Diputados, para la que se eligen a sus 130 miembros, y la de Senadores, con 60 escaños que también salen de estas elecciones.

La nueva composición de ambas, una vez haya culminado el escrutinio, aún en un porcentaje muy inicial, será crucial de cara al devenir de la estabilidad presidencial para los próximos años.

"Los peruanos quieren orden"

"Recibo estos resultados con profunda gratitud y con humildad, pero también con gran responsabilidad", dijo Fujimori al conocerse la primera tendencia de los datos el domingo. Y tras criticar el "caos" en torno al proceso electoral, aseveró que el mandato de los peruanos es "muy claro": "Ellos quieren orden". "Es hora de que miremos el futuro, y hoy hemos dado un paso muy importante en ese sentido. El país ha empezado a cambiar y los resultados del conteo rápido son una señal muy positiva para el país, porque el enemigo es la izquierda, y de acuerdo con estos resultados del conteo, ellos no estarían en la segunda etapa. Y eso es positivo para todos los peruanos", remarcó.

La ganadora de la primera vuelta, que tiene 50 años, ha sido en los últimos años investigada y encarcelada preventivamente por acusaciones de corrupción y reivindica plenamente el Gobierno de su padre, autor de un autogolpe de Estado en 1992, y posteriormente condenado a 25 años de prisión por violaciones de los derechos humanos, entre otras sentencias por corrupción. "Desde hace 25 años nos gobierna el 'antifujimorismo'", que "lo único que han hecho es buscar excusas, inventarse cosas y lanzar muchos insultos", lanzó anoche la candidata.

Y fue más allá: "Nosotros no guardamos rencor. Todos esos años nos cambiaron, nos hicieron mejores, pero sabemos también que al país no lo salva una sola persona, sino un equipo. Y este equipo se dirige y se gobierna desde la Presidencia. Expresamos a todos los peruanos que tenemos los brazos abiertos para trabajar con todos aquellos que quieren el desarrollo en nuestro país. El Perú no aguanta más improvisaciones", sentenció.

Divorciada desde 2022 y madre de dos hijas, Fujimori estudió Administración de Empresas en la Universidad de Boston (EE.UU.) y fundó en 2010 Fuerza Popular, aunque su carrera política comenzó mucho antes. Como hija mayor del entonces presidente, llegó a ser primera dama del Perú de 1994 a 2000 en sustitución de su madre, Susana Higuchi, cuando se divorciaron sus padres, ambos descendientes de inmigrantes japoneses. Fue congresista entre 2006 y 2011 y su partido ha sido en los últimos tiempos el más fuerte e influyente del Congreso, desde el que ha sido responsable en gran medida, según sus adversarios, de la inestabilidad presidencial de la última década.

Por un margen muy estrecho, se quedó a las puertas de la Presidencia en las segundas vueltas electorales de 2011, frente a Ollanta Humala; 2016, ante Pedro Pablo Kuczynski y, por última vez, en 2021 con Pedro Castillo como adversario.

Perú vota en medio de una gran inestabilidad política

Con el recuento oficial ya iniciado, aunque avanzando muy lentamente, el Jurado Nacional de Elecciones decidió en la noche del domingo ampliar la jornada un día más —tras haber prorrogado inicialmente una hora el cierre de los colegios— después de que más de una decena de centros de votación en Lima no pudieran instalarse por el retraso en la distribución del material electoral, lo que dejó sin la posibilidad de votar a miles de electores y generó una gran polémica entre los candidatos y los ciudadanos afectados. 

Por lo sucedido, López Aliaga llegó a hablar de “intento de fraude” en los comicios y presentó una demanda ante la Fiscalía en la que solicitaba la captura inmediata del jefe de la ONPE, Piero Corvetto. Consideró que no era casualidad que se quedasen sin abrir colegios en zonas donde, según señaló, votan mayoritariamente por su partido. Sin embargo, pese a los problemas con la apertura de esos locales, tanto las misiones de observación electoral de la Unión Europea (UE) como de la Organización de Estados Americanos (OEA) reportaron una jornada electoral sin irregularidades y con una gran afluencia de electores.

El candidato ultraconservador por el partido Renovación Popular, Rafael López Aliaga, habla en una rueda de prensa este domingo, en Lima EFE/ John Reyes Mejia

"Me han robado en Lima 500.000 votos", sentenció el exalcalde en una entrevista televisiva al aducir cálculos propios. "Hay mucha gente que ha ido a votar que venía de viaje del interior u otras partes del mundo y les han tenido dos o tres horas esperando, se hartan y se van", indicó.

Por lo pronto, la Dirección contra la Corrupción de la Policía Nacional ha informado de la detención del gerente de Gestión Electoral de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), José Edilberto Samamé Blas, por "el presunto delito de omisión, rehusamiento o demora de actos funcionales". El arresto guardaría relación con los retrasos en la entrega de material en varios colegios electorales.

El millonario admirador de Trump

López Aliaga, de 65 años y miembro del Opus Dei, es dueño de exitosos negocios y ya se presentó a las elecciones de 2021, en las que quedó en tercer lugar. Con un estilo a lo Donald Trump, su discurso, muy confrontativo, no está exento de convicciones religiosas, "provida" y contrarias a la "ideología de género", según sus palabras.

Conocido con el alias de Porky, en varias ocasiones ha revelado su decisión de vivir en celibato y en la campaña de hace cinco años llegó a confesar estar “enamorado” de la Virgen María y afirmó que llevaba 40 años flagelándose como una muestra de “unión y amor” a la pasión de Cristo. Recibe el apoyo, por ejemplo, de partidos como Vox.

Tras haber sido regidor de la Municipalidad de Lima durante trece años, fue elegido alcalde de la capital en 2022 con la promesa de completar su mandato, algo que acabó incumpliendo al renunciar en 2025 para volver a postularse a la presidencia. Su gestión estuvo rodeada de escándalos por el manejo económico y es investigado por presunto lavado de activos.

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La derrota de la izquierda y el auge de los discursos de "mano dura"

Según los primeros datos oficiales, el exministro Roberto Sánchez, considerado el sucesor del ganador de las anteriores elecciones, el expresidente izquierdista Pedro Castillo, queda en el quimtp lugar con en torno al 9,03% de los votos, tras Fujimori, López Aliaga, el centrista Jorge Nieto (12,19%), el humanista Ricardo Belmont (9,9%) y por delante del outsider Carlos Álvarez (8,30%). En 2021, Castillo sorprendió al ganar los comicios cuando figuraba en séptimo lugar una semana antes de la primera vuelta. Ahora está en prisión condenado por el intento de autogolpe de Estado de diciembre de 2022, cuando fue destituido y se inició un nuevo periplo de sucesiones presidenciales que dura hasta hoy: Dina Boluarte, José Jerí y, por último, José María Balcázar, actual mandatario interino desde febrero pasado.

Pese al caos en el escenario político, la economía peruana se mantiene como una de las más estables de la región, aunque varios analistas consideran que sin la volatilidad política habría crecido a mucha más velocidad. En los últimos dos años, el producto interior bruto ha crecido al 3% anual y se mantiene esa proyección para 2026 y 2027. En cuanto a la inflación, el año pasado Perú registró la tasa más baja en ocho años, el 1,51%, por debajo de la de 2024.

Por contra, el país anota desde hace más de una década una de las tasas de empleo informal más elevadas de América Latina. Según el Ministerio de Trabajo, siete de cada diez trabajadores se encuentra en condiciones de informalidad, sin acceso a beneficios laborales, seguridad social ni aportes previsionales.

Pero, más allá de esta coyuntura, la mayor preocupación de los peruanos es el aumento de la inseguridad y el auge de los grupos criminales. Según datos oficiales, los homicidios anuales pasaron de 1.000 en 2018 a 2.600 en 2025. Y en el mismo periodo las denuncias por extorsión se dispararon de 3.200 a más de 26.500. Es por eso que la campaña ha estado marcada por los discursos de "mano dura".

Tanto Fujimori como López Aliaga proponen retirar a Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. "Lo que se necesita es un Gobierno que recupere el orden", aseveró hace pocos días Keiko Fujimori en una entrevista, convencida de que los ciudadanos "viven con miedo".

"Nosotros lo que proponemos es mano dura. Absoluta decisión para controlar las fronteras, recuperar el control de las cárceles, volver a hacer rastrillaje, que los presos e internos trabajen por su comida", consideró, y apostó también por recuperar los "jueces sin rostro", un mecanismo de seguridad implementado en los años 90 donde la identidad de los magistrados es anónima para protegerlos de represalias del crimen organizado. 

La hija de Fujimori apela a la gestión que su padre hizo contra los grupos armados Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) para defender su propio modelo: "Con orden, firmeza y la unión del pueblo peruano, se logró derrotar al terrorismo, estabilizar la economía y sentar las bases del crecimiento", expresa sobre su progenitor en su programa electoral.

Por su parte, López Aliaga propone enviar a los delincuentes a cárceles en zonas remotas de la Amazonía. "El que roba se va a la selva", dijo en campaña. También apoya la pena muerte para delitos graves. "Y si hay que poner cadena perpetua, lo vamos a hacer. Y si hay que fusilar gente, vamos a fusilar", aseveró en el mismo acto.