El superordenador cuántico más potente de Europa al servicio de la lucha contra el alzhéimer
- El País Vasco aplica computación cuántica para identificar nuevos fármacos contra el alzhéimer
- La iniciativa une a Basque Quantum, Osakidetza, Biobizkaia e IBM Cleveland Clinic en una alianza científica internacional
En el País Vasco hay unas 36.000 personas diagnosticadas de alzhéimer. La demencia, de la que esta enfermedad es su forma más común, es la tercera causa de muerte en Euskadi. Detrás de estas cifras hay personas con nombre y apellidos, que sufren un deterioro neurodegenerativo progresivo y, por ahora, irreversible.
El impacto del alzhéimer va más allá del ámbito del paciente, sacudiendo a familias enteras. En respuesta a esta realidad, el Gobierno Vasco, a través del Departamento de Salud, ha decidido poner a trabajar contra esta enfermedad una de las herramientas tecnológicas más avanzadas del mundo: el superordenador cuántico más potente de Europa.
Euskadi alberga uno de los pocos ordenadores cuánticos IBM del mundo. Se trata del IBM Quantum System Two, una infraestructura de vanguardia que inaugurada en San Sebastián el 14 de octubre de 2025 y que ahora se utilizará para fines sanitarios. El Departamento de Salud del Gobierno Vasco lidera el primer proyecto de investigación en salud del Estado que utilizará computación cuántica para identificar puntos vulnerables del alzhéimer sobre los que podrían actuar futuros fármacos.
¿Qué puede hacer un ordenador cuántico?
El alzhéimer es una enfermedad de una gran complejidad. En su desarrollo intervienen miles de genes y procesos biológicos que interactúan entre sí de formas que los ordenadores tradicionales tardarían años en analizar, si es que pudieran hacerlo. La computación cuántica rompe esa barrera. Sus algoritmos son capaces de procesar enormes cantidades de datos biológicos con una capacidad de cálculo sin precedentes, abriendo puertas que hasta ahora permanecían cerradas.
El equipo de Biobizkaia, el Instituto de Investigación Sanitaria del Departamento de Salud, está desarrollando algoritmos cuánticos específicos para identificar estos puntos vulnerables, denomindos dianas terapéuticas. Una vez identificadas, las validan en organoides cerebrales. Son pequeños modelos tridimensionales de tejido desarrollados en laboratorio a partir de células de los propios pacientes. Los organoides cerebrales permiten observar en un entorno real y personalizado si los tratamientos propuestos son efectivos. La información obtenida retroalimenta y mejora los algoritmos, creando un ciclo continuo entre tecnología y biología.
Alianza multidisciplinar
El proyecto es fruto de una alianza estratégica internacional entre Basque Quantum, hub internacional de tecnologías cuánticas impulsado por el Gobierno Vasco e IBM, el Departamento de Salud a través de Biobizkaia, Osakidetza e IBM Cleveland Clinic. Ibai Díez, Asier Erramuzpe, Iván Cárcamo y Jesús M. Cortés conforman el grupo de trabajo Neuroimagen Computacional, núcleo científico vasco de esta iniciativa.
Medicina personalizada, el horizonte
Lo que hace singular a este enfoque no es solo la potencia del superordenador cuántico sino el fin último de ir hacia una medicina personalizada. Utilizar las células del propio paciente para probar si un tratamiento funciona antes de administrarlo supone un cambio de paradigma en la forma de desarrollar y validar fármacos.
Euskadi no solo aspira a encontrar nuevas soluciones contra el alzhéimer sino a extenderlo a otras patologías, con el objetivo de liderar el descubrimiento farcamológico de precisión.
Detrás de cada algoritmo, de cada organoide, de cada cálculo cuántico, hay 36.000 personas en Euskadi y millones en el mundo esperando una respuesta que la medicina aún no ha podido dar. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 55 millones de personas en el mundo viven con demencia. El alzhéimer representa entre el 60% y el 70% de estos casos. Se prevé que esta cifra aumente 78 millones en 2030 y a 139 millones en 2050.