El polémico anuncio del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, de llevar a cabo pruebas de testosterona a los militares estadounidenses, llega en un momento en el que el movimiento MAGA trumpista se ha adueñado de la testosterona como una exaltación de la masculinidad, fomentando su venta y consumo. Sin embargo, ¿es realmente inocua?
La testosterona es una hormona que disminuye con la edad. Tenerla baja, en principio, no implica nada, a no ser que se produzcan síntomas. En ese caso, se trata de un caso de hipogonadismo, una enfermedad que provoca, entre otros efectos disfunción eréctil o déficit cognitivo.
Los expertos recuerdan que la suplementación de esta hormona debe tratarse por profesionales médicos, y que no está exenta de efectos secundarios, como la reducción de la producción endógena (propia y natural) de testosterona. En nuestro país, debe ser recetada por un médico.
Fotografía: AP Photo/Carolyn Kaster
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