De Méliès a la misión Artemis II: 10 películas sobre la Luna que no te puedes perder
- Artemis II continúa la exploración lunar que el cine retrató durante más de un siglo
- Películas y misiones de la NASA muestran cómo el cine preparó nuestra mirada hacia la Luna
Desde que el hombre alzó la vista al cielo nocturno, la luz de la Luna ha iluminado sus sueños, miedos y obsesiones. El cine, con su capacidad de transformar la fantasía en realidad, nos ha permitido visitar mundos que solo existían en la imaginación y vivirlos como si fuesen tangibles. Entre todas las ilusiones que ha materializado, una de las más icónicas ha sido la del hombre viajando al espacio y poniendo un pie en la Luna: un deseo extraordinario hecho realidad gracias a la magia de la gran pantalla.
Los grandes directores de cine, desde Stanley Kubrick con 2001: Una odisea del espacio hasta Christopher Nolan con Interstellar, han dejado claro que Hollywood siente fascinación por el espacio y todo lo que lo habita. Esta curiosidad innata sigue vigente gracias a la imaginación cinematográfica, pero también gracias a acontecimientos reales como la misión Artemis II. Desde el 1 de abril, cuatro astronautas cuidadosamente seleccionados han estado explorando los alrededores de la Luna y, ahora, regresan a la Tierra tras realizar descubrimientos científicos, obtener beneficios económicos, y sentar las bases de las primeras misiones tripuladas a Marte.
El proyecto actual de la NASA, el primer viaje tripulado alrededor de nuestro satélite en más de medio siglo, no solo está a punto de dar un nuevo paso histórico en el regreso del hombre a la Luna, también reaviva el interés cultural por el astro y conecta la realidad con el cine.
Esta fascinación ha inspirado numerosas historias que se han llevado a la gran pantalla y que han conquistado a millones de espectadores. El mundo sigue de cerca Artemis II, una misión que recuerda y remite a grandes películas que han imaginado y fantaseado con la conquista del espacio.
A continuación, hacemos un repaso por las 10 películas más icónicas y cautivadoras de la historia del cine sobre la Luna.
1. Viaje a la Luna (1902): El primer sueño espacial de Méliès
En blanco y negro, muda y basada en las novelas de Julio Verne y H.G. Wells, Viaje a la Luna, se considera la primera película de ciencia ficción de la Historia. Narra el viaje de seis astronautas que llegan en una cápsula a la Luna, donde descubren un paisaje fantástico y se enfrentan a los selenitas, habitantes del satélite, antes de regresar a la Tierra.
Estructurada en 30 escenas, surgió de la imaginación del mago y cineasta francés Georges Méliès, quien creó este innovador cortometraje de 14 minutos de duración con un presupuesto de 10.000 francos, una cantidad muy elevada para la época.
Revolucionó el mundo del cine, que nacía en ese momento, al pasar del simple registro documental a la narración de ficción y el espectáculo visual. Méliès introdujo innovaciones como la sustitución (stop trick), fundidos, disoluciones y la doble exposición, los primeros “efectos especiales” de la cinematografía, creando mundos que antes solo existían en los sueños. Esto permitió al cine contar historias de fantasía y ciencia ficción, desde la exploración de la Luna hasta los misterios que la rodean.
2. La mujer en la Luna (1929): Ficción pionera que imagina el viaje a la Luna
Dirigida por Fritz Lang y basada en la novela La mujer en la Luna de Thea von Harbou, la película sigue al profesor Georg Manfeldt, quien construye un cohete para explorar la Luna y sus recursos, atrayendo científicos y aventureros. La misión combina la especulación científica con un triángulo amoroso entre los protagonistas.
Uno de los elementos más destacados del film es el tratamiento de la cara oculta de la Luna, planteada como un desafío científico y narrativo.
Curiosamente, este mismo aspecto ha sido uno de los principales objetivos de la actual misión Artemis II, cuyo sobrevuelo de la cara oculta ha permitido a la tripulación observar y recoger datos de una zona no visible desde la Tierra. Este paralelismo muestra cómo la fascinación por el lado oculto de nuestro satélite ha perdurado casi un siglo, desde la ficción cinematográfica hasta la exploración espacial real.
Fotograma del clásico expresionista de Fritz Lang, 'La mujer en la luna' (1929).
3. Con destino a la Luna (1950): Primer retrato realista de un viaje a la Luna
Con Con destino a la Luna, la primera película de ciencia ficción a color, Irving Pichel recreó de manera realista cómo podría ser el primer intento de alcanzar la superficie lunar.
La trama sigue a un equipo formado por el empresario estadounidense Archer, el general retirado Powers y el investigador aeroespacial Anderson, quienes, desde una base secreta en el desierto de Mojave, construyen la nave espacial "Luna" y la preparan para su histórico lanzamiento. El objetivo principal de esta misión es alcanzar el satélite antes que cualquier potencia rival y establecer un precedente tecnológico y estratégico.
A través de enfoque realista y científico, la película combina la emoción de la aventura espacial con la dimensión política y militar de la carrera lunar, anticipando las tensiones de la Guerra Fría con una referencia velada a la URSS. Mostró además que la iniciativa privada podía tener un papel clave en la exploración del espacio.
La película ganó el Oscar a los mejores efectos especiales gracias al técnico Lee Zavitz, en unos premios que para 1951 llevaban celebrándose apenas 23 ediciones. Este reconocimiento destacaba los avances técnicos en el cine y convirtió los efectos de Destination Moon en un antes y un después en la ciencia ficción cinematográfica.
4. La gran sorpresa (1964): Adaptación de H.G. Wells que imagina civilizaciones ocultas y aventuras en la Luna
Esta película fue una adaptación de la novela clásica de H.G. Wells Los primeros hombres en la Luna (1901). La historia arranca con un planteamiento tan curioso como intrigante: un equipo de astronautas estadounidenses llega a la Luna, supuestamente por primera vez en la historia. Sin embargo, descubren algo desconcertante: encuentran una bandera británica y un documento que afirma que el satélite ya había sido conquistado en nombre de la Reina Victoria décadas atrás.
A raíz de este descubrimiento, las autoridades terrestres localizan a un anciano que asegura haber viajado a la Luna 65 años antes, acompañado de su novia y a un excéntrico científico. Su relato no solo desafía la historia oficial, también advierte sobre los peligros que acechan bajo la superficie lunar, incluyendo la misteriosa civilización subterránea de los Selenitas.
La puesta en pantalla de este clásico ayudó a consolidar el género de ciencia ficción en el cine, con una estética aventurera y colorida. La película se recuerda con cariño como una mezcla de aventura, comedia y efectos especiales clásicos que marcaron a toda una generación, anticipando con fantasía lo que la NASA haría realidad apenas cuatro años después: el primer alunizaje.
5. Apolo 13 (1995): El manual de supervivencia de la NASA en el cine
La frase “Houston, tenemos un problema” se ha grabado en la memoria colectiva del cine, aunque en la vida real fue pronunciada de manera ligeramente diferente por el piloto de la misión Apollo 13: “Houston, hemos tenido un problema”. Esto marcó el inicio de una dramática odisea en el espacio cuando, tras una explosión que dañó gravemente la nave espacial, los tres astronautas que participaban en la misión quedaron varados en órbita lunar, sin la certeza de poder regresar.
Dirigida por Ron Howard, narra la historia desde el punto de vista de James Lovell, comandante de la misión, y relata los esfuerzos de él y de sus compañeros para sobrevivir. Mientras, en la Tierra cientos de ingenieros y controladores en la NASA, trabajan contrarreloj para diseñar soluciones que permitan traer a los astronautas de vuelta a nuestro planeta.
Valorada por su fidelidad histórica y su capacidad para dramatizar la realidad, Apolo 13 captura la esencia de un momento crítico en la carrera espacial y la extraordinaria resiliencia humana ante la adversidad.
La película recibió nueve nominaciones a los Premios Oscar, ganando finalmente en las categorías de Mejor montaje y Mejor sonido. Estos reconocimientos la consolidaron como un referente del cine de dramatización histórica y de suspense basado en hechos reales.
Fotograma de la película 'Apollo 13' (1995), dirigida por Ron Howard. Universal Home Vide Universal Home Vide
6. Moon (2009): Reflexión sobre los dilemas éticos de un astronauta en una base lunar aislada
Dirigida por Duncan Jones, Moon podría definirse como una película de ciencia ficción transformada en un thriller psicológico que atrapa al espectador de manera absorbente.
La historia sigue a Sam Bell, quien se encuentra aislado en una base lunar, trabajando en la extracción de un combustible que la Tierra necesita. Su único compañero es GERTY, una IA que, más que una máquina, se comporta como si fuese un extraño amigo que le hace compañía. Todo es monótono en su vida: trabajo, rutina y soledad. Pero eso cambia, un accidente inesperado hace tambalear las bases de todo lo que creía saber sobre sí mismo y sobre su misión. La película entonces se convierte en un thriller psicológico que juega con varios conceptos: identidad, conciencia y memoria. Moon es especial no por los efectos ni la acción, sino por la manera en la que logra que el espectador se meta en la cabeza del protagonista.
Además, la película cuenta con una perspectiva extra que la hace relevante en el presente: reflexiona sobre el trabajo, la tecnología y hasta dónde podemos llegar sin perder nuestra humanidad, un tema muy presente en la era de la inteligencia artificial.
Moon es una joya de la ciencia ficción que, aunque no muy conocida, es imposible de ignorar en el repaso de las películas que han llevado la Luna a la gran pantalla.
7. Atrapa la bandera (2015): Una película de animación para conquistar a los más pequeños
Dirigida por Enrique Gato, es mucho más que una película de animación para niños: se trata de es un homenaje al imaginario lunar que ha inspirado al cine, desde Viaje a la Luna hasta Apolo 11. La Luna deja de ser un mero elemento lejano en el espacio y se convierte en el eje central de la narrativa, un lugar donde confluyen historia, ciencia, aventura y emociones humanas.
La historia sigue a Mike Goldwing, un niño de 12 años que descendiente de astronautas y que se embarca en una misión para impedir que el multimillonario Richard Carson III borre la gesta histórica del Apollo 11 y explote el Helio-3, un recurso energético futurista. La Luna se revela como símbolo de memoria colectiva, curiosidad científica y aspiración humana.
Lo que distingue a Atrapa la bandera es cómo transforma la Luna en un personaje en sí mismo. No es un telón de fondo, se articula como un espacio que conecta generaciones: el abuelo de Mike encarna el pasado heroico de la exploración lunar, mientras Mike y sus amigos representan la curiosidad y la valentía del futuro.
La colaboración con la NASA y la inclusión de astronautas reales como Michael López Alegría y Alan Bean refuerzan esta idea: la Luna no es solo un decorado, es un puente entre la ficción y la historia real, entre la fantasía y la ciencia.
Premiada con el Platino a Mejor Película de Animación en 2016 y distribuida mundialmente, Atrapa la bandera se consolida como un referente del cine infantil, demostrando que la animación también puede abordar con profundidad la relación de la humanidad y su satélite.
8. First Man. El primer hombre (2018): Narración ficcionada de la vida de Neil Armstrong y la preparación de Apollo 11
Dirigida por Damien Chazelle, este film es un drama biográfico intenso sobre la vida de Neil Armstrong, entre 1961 y 1969, y en los sacrificios personales y familiares que supuso participar en la histórica misión Apollo 11. Basada en el libro de James R. Hansen, la película narra la llegada del primer hombre a la Luna, centrándose en el alto coste emocional y humano que tuvo lograrlo.
La historia se construye como un relato en primera persona, desde la perspectiva de Armstrong, que profundiza en su psicología y en la tensión constante que vivió desde el inicio de la preparación de la misión. El director apuesta por la realización de la mayoría de los efectos prácticos frente a cámara, lo que genera un realismo impactante y muy convincente. Combinando imágenes de archivo que la NASA y de secuencias IMAX, la película consigue una estética de época que refuerza la inmersión histórica.
First Man. El primer hombre recibió varias nominaciones a los Premios Oscar y ganó en la categoría de Mejores efectos visuales, reconociendo la innovación y el trabajo de los técnicos, que lograron recrear con extraordinaria precisión y realismo las condiciones del espacio y de las misiones aeroespaciales.
La película se ha convertido en un referente del cine biográfico sobre la exploración lunar, donde el logro científico se entrelaza con la dimensión humana de quienes lo hicieron posible.
Cartel de la película First Man (2018) (Universal Pictures).
9. Apolo 11 (2019): Imágenes reales del primer alunizaje que convierten la Luna en escenario histórico
Alejada de la ficción tradicional, pero imprescindible en esta recopilación cinematográfica, Apolo 11 se presenta como una especie de “película sin guion”, escrita por la propia Historia. Dirigida por Todd Douglas Miller, ofrece al espectador una forma única de narrar la llegada del ser humano a la Luna. A través del acceso al extenso archivo de la NASA, el director construye un relato íntegramente compuesto por material de archivo, sin narradores ni entrevistas, lo que refuerza su carácter envolvente y experiencial.
El film documenta de manera cronológica cada una de las fases de la misión Apollo 11. La película combina perspectivas externas e internas que permiten al espectador vivir la experiencia como si fuese en tiempo real.
El uso de material inédito en 70 mm, restaurado, aporta una gran calidad visual y dota a las imágenes de una sorprendente contemporaneidad. El resultado es una obra cinematográfica que va más allá del documental tradicional: no parece una reconstrucción posterior, parece un fragmento del pasado que cobra vida ante el espectador con inmediatez y autenticidad.
En este sentido, Apolo 11 funciona como el complemento perfecto a películas como First Man. El primer hombre o Apolo 13: el documental de Miller ofrece la prueba visual definitiva de este acontecimiento histórico frente a la dramatización y exploración emocional que proponen las anteriores.
10. Moonfall (2022): la Luna como eje central de una catástrofe global
El responsable de películas como Independence Day (1996) y El día de mañana (2004) volvió al género de ciencia ficción con otra obra de grandes dimensiones. Roland Emmerich se inspira en una teoría alternativa sobre la Luna, alejándose de la ciencia convencional que recibió en el instituto.
La historia arranca cuando una fuerza desconocida desvía la Luna de su órbita, poniendo al satélite en rumbo de colisión directa con la Tierra. La directora de la NASA y exastronauta Jocinda Fowler, el atormentado astronauta Brian Harper y el científico excéntrico KC Houseman descubren que la Luna es, en realidad, una antigua megaestructura construida por civilizaciones precursoras.
Aunque utiliza efectos especiales espectaculares para mostrar el caos cósmico, Moonfall va más allá del espectáculo visual al reflexionar sobre la relación del ser humano con la Luna, convirtiéndola en símbolo de vulnerabilidad y curiosidad, mientras explora lo desconocido con la misma fascinación de las anteriores películas de catástrofe de Emmerich.
Con Moonfall, la Luna deja de ser escenario pasivo para convertirse en protagonista de un relato apocalíptico, en el que la ciencia ficción se entrelaza con las emociones humanas.
La película se suma así a la tradición cinematográfica que ha imaginado el satélite, desde los sueños fantásticos de Méliès hasta la fidelidad histórica de Apolo 11, pero llevando al espectador a imaginar un futuro donde lo imposible amenaza con convertirse en realidad.
Fotograma del thriller de ciencia ficción 'Moonfall' (2022), dirigido por Roland Emmerich.
El recorrido por estas películas demuestra que la relación entre la Luna y la gran pantalla además de estética o narrativa, también es profundamente simbólica: cada historia ha contribuido a ampliar nuestra forma de mirar el cielo y de entender nuestro lugar en él.
Desde aquel icónico cohete de Méliès en 1902, clavándose en el ojo de una Luna humanizada, hasta las retransmisiones en directo de la última misión de la NASA, el séptimo arte ha funcionado como un puente entre lo que imaginamos y lo que somos capaces de lograr.
Hoy, Artemis II revive en la realidad lo que el cine soñó durante más de un siglo y lo transforma en una experiencia real.
Esta conversión, utilizando el cine como espejo del pasado y del futuro, demuestra que los sueños no solo inspiran, sino que impulsan el progreso. Como señaló el guionista David Pulido, premiado junto a Raúl Arévalo con el Goya 2017 al Mejor Guion Original, el cine “transmite mensajes que mueven el mundo”. Ahí reside su mayor valor: nos invita a imaginar el futuro que queremos vivir y, sobre todo, nos recuerda que merece la pena perseguirlo porque, sin duda, es posible alcanzarlo.
*Erica Arredondo es alumna del máster de Reporterismo Internacional de la UAH con el Instituto de RTVE. Este artículo ha sido supervisado por el jefe de Cultura, Esteban Ramón.