Alejandro López, director de Descifrando la Guerra: "Trump está atrapado en la trampa que se ha tendido él mismo"
- El analista internacional opina que estamos presenciando el "desquiciamiento de Trump"
- El mandatario ha amenazado a Irán de nuevo: "Toda una civilización morirá esta noche"
"Toda una civilización morirá esta noche", ha clamado este martes Donald Trump, horas antes de que expire su ultimátum a Irán para que abra el estrecho de Ormuz. La víspera aseveró que EE.UU. tiene capacidades para destruir el país "en un solo día" y que ese día podía ser hoy martes, cuando vence su amenaza. El deseo del mandatario de terminar la guerra en Irán —que ha derivado en una escalada bélica regional sin precedentes— en un plazo de cuatro a seis semanas parece cada vez menos realista y su impaciencia se plasma en sus últimas declaraciones, cada vez más agresivas.
El analista internacional Alejandro López Canorea, antropólogo y director de Descifrando la Guerra, un medio centrado en el análisis geopolítico de conflictos, indica en una entrevista con RTVE que Trump "está atrapado en una trampa que se ha tendido el mismo", y que en los últimos días estamos presenciando su "desquiciamiento".
PREGUNTA: ¿Qué piensas cuando lees la Truth social de Trump y dice que va a hacer desaparecer una civilización esta noche?
RESPUESTA: Lo que hemos visto, día tras día, es un desquiciamiento cada vez mayor por parte de Donald Trump. Se ve con este tipo de declaraciones que, por un lado, auguran un acuerdo inminente, porque Irán necesita un alto el fuego urgente según Donald Trump; y, al mismo tiempo, prometen unas represalias nunca vistas, como borrar de la faz de la Tierra prácticamente la civilización iraní. Esto evidentemente no encaja. Tiene que haber algún tipo de intención política en decir todo esto públicamente. Estás señalando a Irán, dónde vas a atacar, cómo y cuándo. Lo cual implica que lo que quieres es evitar que tengas que llegar a destinar esos recursos porque Irán se rinda antes de que eso ocurra.
P: ¿Y qué recursos pueden ser esos? ¿Bombas atómicas?
R: Es lo que sugiere la declaración de eliminar una civilización; el uso de armamento nuclear, ya sea táctico o de otro cariz. Pero lo que esta noche o estos días se podría ver es la respuesta que ya prometió Estados Unidos. Es decir, estamos al mismo tiempo contemplando una negociación y una escalada. Se ha prometido que el martes sería el día de atacar puentes y centrales eléctricas de Irán, que eso va a suponer la destrucción del Estado iraní, y que se pueda seguir amenazando con más armamento como el nuclear. Desde luego, sirve para presionar para que Irán se rinda y evite esos escenarios. No considero imposible que se destine el uso de armamento nuclear contra un país como Irán, viendo cómo ha actuado Donald Trump de forma errática durante todos estos meses. No obstante, creo que no es el plan inicial y al menos durante estas semanas, hemos visto que su idea no era escalar la guerra hasta el punto de verse implicado en un escenario como el de Irak o el de Afganistán. Por lo tanto, quiere soluciones más rápidas, algo que propicie una rendición rápida de la República Islámica. Como podría ahí encajar el uso de armamento nuclear o una invasión o ataques quirúrgicos como los que se han ido contemplando en estas últimas semanas.
P: ¿A qué nos referimos cuando se habla de un arma nuclear táctica?
R: En el caso de las armas nucleares, realmente se contempla la diferencia entre táctica y estratégica para explicar más el alcance o el objetivo que tienen, no tanto la potencia. Es decir, un arma nuclear táctica podría estar focalizada en algún punto en concreto. Se ha especulado con alguna central nuclear iraní importante, como hemos visto incursiones con el asunto del salvamento del piloto eyectado en Irán, en Isfahan, cuando se supone que estaban en Juzestán, lo que nos indica que Estados Unidos ya está intentando penetrar más profundo en el territorio iraní y que podría contemplar alguna intervención limitada, ya sea con una invasión terrestre o con el uso de alguna arma táctica, entran entre ellas las armas nucleares.
P: Estamos en una situación o Trump está en una situación muy compleja en la que si ahora mismo para es una humillación, si sigue es una escalada del resultado incierto. ¿A dónde va?
R: Trump está atrapado ahora mismo en la guerra de Irán. Está atrapado en la trampa que se ha tendido él mismo. No puede salir de una manera que venda una victoria porque tiene a sus socios que quedarían desatendidos, e incluso sus capacidades y su proyección militar en la región. Quedaría fuera de la discusión si se marcha sin haber ganado esa guerra. Por eso está intentando buscar objetivos nuevos que no eran los que originalmente vendía, para asegurar que él ya ha cambiado el régimen, que ya ha ganado la guerra y que por lo tanto se pueda marchar con un alto el fuego. El problema es que Irán no va a aceptar un alto el fuego sin unas condiciones políticas. Ahí es donde está atrapado Donald Trump. No puede marcharse sin una victoria política que vender, que Irán no le va a conceder. Pero tampoco puede seguir escalando porque entraría en el escenario que quería evitar de las guerras interminables.
P: Trump habló de Pearl Harbor con la primera ministra de Japón. EE.UU. destruyó el buque iraní con un torpedo. Hay muchos ecos de la de la Segunda Guerra Mundial en esta guerra, incluido el ataque nuclear. ¿Hasta qué punto crees que eso está en el aire, esa sombra está cerniéndose sobre esta situación?
R: Trump considera que tiene el arsenal más potente del mundo, incluso con armas que son desconocidas para la población. Ahí tampoco sabemos si está hablando de armas nucleares que no se hayan empleado en batallas o de armas desconocidas realmente. Pero desde luego asegura que puede hacer desaparecer cualquier país y cualquier gobierno del mundo. Y sobre todo, está envalentonado por ciertos éxitos que ha podido vender como el de Venezuela. Y cree que estos escenarios son asimilables a otros casos históricos donde Estados Unidos contaba con una superioridad y sobre todo una asimetría clara con respecto a sus rivales. Ahora Irán, aunque no pueda competir directamente con Israel o Estados Unidos, sí puede hacer que esas consecuencias se sientan en todo el Golfo Pérsico y en todo el mundo. Por lo tanto, por mucho que Trump diga que tiene el mejor armamento del mundo y que puede arrasar cualquier escenario, como en otros momentos de la historia, la realidad es que está atrapado en esta guerra con Irán y que Irán, si recibe esos golpes que le han prometido, va a hacer que los ecos lleguen a todo el mundo.