Ruth Asawa y sus formas dentro de formas conquistan el Guggenheim Bilbao
- Ruth Asawa: Retrospectiva puede verse hasta el 13 de septiembre
- Es el centenario de la escultora estadounidense de origen japonés
La forma continua dentro de otra forma es el motivo recurrente de la escultora estadounidense de origen japonés Ruth Asawa (1926-2013), cuyo centenario celebra el Guggenheim Bilbao con una gran exposición de toda su carrera.
Conocida por sus esculturas de alambre en bucle y alambre atado, inpiradas en formas orgánicas, la artista dibujaba en el espacio para plasmar “una forma que está dentro y fuera al mismo tiempo”.
Ruth Asawa. Retrospectiva muestra también fundidos de arcilla y de bronce, papiroflexia, pinturas, dibujos, cuadernos de bocetos y grabados realizados entre 1947 y 2006 en una obra que juega con abstracción y representación, figura y fondo, y espacio positivo y negativo.
Las piezas de Asawa parten de un centro floral, estrellado o geométrico; a medida que la forma crece hacia el exterior, la artista responde a las propiedades del material y sigue “lo que dicta el alambre” para reproducir los patrones de crecimiento del mundo natural.
Ruth Aiko Asawa nació en la ciudad californiana de Norwalk en 1926, era la cuarta de siete hermanos. Sus padres, agricultores japoneses, habían emigrado a Estados Unidos. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue recluida con su familia en un campo de internamiento.
Por prejuicios antijaponeses no pudo graduarse como profesora de arte, en 1946 se matriculó en el Black Mountain College de Carolina del Norte. Allí forjó una trayectoria creativa basada en la experimentación, con cursos de matemáticas, filosofía, música y danza y docentes como Willem de Kooning.
Dama de las fuentes
Tres años después se traslada a San Francisco, investiga las ideas de transparencia, continuidad y espacio y es conocida como "la dama de las fuentes" por sus obras públicas de gran formato. Ya consagrada, defiende los valores cívicos con un memorial al internamiento de los estadounidenses de origen japonés.
Asawa haciendo esculturas de alambre, 1954, California. © 2026 Ruth Asawa Lanier, Inc., Cortesía David Zwirner
Sin título (BMC.52, Danzantes), c. 1948 presenta figuras abstractas inspiradas en sus clases de danza con Merce Cunningham y Elizabeth Schmitt en su último año en el BMC. Varias capas de formas redondeadas sobre un fondo amarillo avanzan sus futuras esculturas de los años 50.
'Sin título' (BMC.52, Danzantes), 1948-49. © 2026 Ruth Asawa Lanier, Inc., Cortesía David Zwirner; foto cortesía Fine Arts Museums of San Francisco
Un viaje a México en 1947 supone un punto de inflexión, descubre las cestas de alambre y asimila su técnica: “Seguí trabajando en una cesta hasta darle una forma cerrada y, poco a poco, mientras aprendía a controlar la técnica y el material, empecé a darme cuenta del emocionante potencial de esta manera de hacer escultura”.
Asawa tuvo que esperar a que se derogaran en California las leyes que prohibían los matrimonios interraciales, para casarse con Albert Lanier, arquitecto y antiguo compañero de estudios, con el que tuvo seis hijos Xavier, Aiko, Hudson, Adam, Addie y Paul.
A comienzos de los 50, Asawa hace diseños para productos comerciales: paneles de plástico basados en el origami, estampados para papel pintado y tejidos con motivos como espirales logarítmicas, o las huellas de las pisadas de sus hijos pequeños.
La artista declina producir en serie sus cestas de alambre como objetos decorativos: “Me interesa producir para vender, pero, conforme trabajo, se me ocurren más ideas y quiero experimentar, y experimentar no es producir, ya que siempre hay muchos intentos fallidos”.
Formas dentro de formas
“Estas esculturas están hechas con un alambre continuo […] que envuelve los volúmenes de manera transparente […] y genera formas dentro de formas. […] El alambre debe ser continuo y las configuraciones huecas solo pueden ser configuraciones que crecen de este modo”.
Sin título (S.270, Forma continua colgante de seis lóbulos entrelazada dentro de otra forma, con esferas en los lóbulos primero y segundo), de 1955, rehecha en 1957, contiene lóbulos conectados en largas siluetas escultóricas mientras los elementos interiores, conos y esferas, crean capas que se solapan entre sí.
'Sin título' (ZP.16B, Doce formas escultóricas de alambre en bucle), finales de 1950. © 2026 Ruth Asawa Lanier, Inc., Cortesía David Zwirner; Foto: James Paonessa
“Se puede mostrar el interior y el exterior, y el interior y el exterior están conectados“.
Las estructuras son simétricas y equilibradas, pero lo que experimenta el observador depende del punto de vista y de la proximidad de otras obras. Asawa crea “una escultura con forma y volumen en sí misma", pero su silueta y su sombra también tienen su propio cuerpo.
Litografías
En una residencia de dos meses en 1965 en el taller Tamarind Lithography Workshop, Asawa crea 54 estampas experimentales de flores, plátanos de sombra, sillas, retratos de sus familiares además de abstracciones.
'Amapola' (TAM.1479), 1965. © 2026 Ruth Asawa Lanier, Inc., Cortesía David Zwirner; Foto: © 2015 MoMA
Un buen ejemplo es Amapola (TAM.1479), una delicada representación de la flor emblema del estado de California. Pese a no volver a volcarse en el grabado, cuestiona la jerarquía de la pintura y la escultura sobre el dibujo porque “una buena obra es importante con independencia de su categoría”.
“La naturaleza es mi maestra y, para estudiar sus patrones de crecimiento, he utilizado materiales que son producto de nuestro siglo XX”.
En 1962, el regalo de una planta seca del desierto del Valle de la Muerte le plantea un nuevo reto. Intenta dibujarla, pero “su complejidad […] lo hacía imposible”. Recurre al alambre, trabaja con haces y bobinas que manipula para crear ramas complejas y otras formas botánicas.
Alambre atado
Estas obras “parten de un material impersonal como el alambre, que es muy duro, y lo convierten en algo blando y de aspecto natural, de modo que se puede coger un trozo abstracto de alambre y transformarlo en una planta. Y me gusta esa transición de lo duro a lo blando”.
Sus esculturas colgantes y murales revitalizaron asimismo su práctica del dibujo, con la que, al igual que en sus obras de alambre, descubrió nuevas posibilidades por medio de diseños geométricos, floraciones etéreas y ramificaciones arborescentes.
'Sin título' (S.184, Forma colgante de alambre atado con un solo tallo y múltiples ramas, inspirada en la naturaleza), 1962. © 2026 Ruth Asawa Lanier, Inc., Cortesía David Zwirner
A medida que ideaba nuevas variaciones de composiciones de alambre en bucle y atado, cerradas, abiertas, suspendidas o colgadas de la pared, Asawa investigó otros materiales como la resina o el vidrio de colores.
En 1985 le diagnostican lupus y, durante casi un año, sus facultades físicas se vieron mermadas, pero su espíritu creativo permanece intacto. En los últimas años de su carrera, concentra gran parte de su producción plástica en dibujos botánicos.
Ruth Asawa: Retrospectiva puede verse hasta el 13 de septiembre en el Guggenheim Bilbao. La exposición ha sido organizada por el San Francisco Museum of Modern Art (SFMOMA) y el MoMA de Nueva York.