El 'Lux Tour' llega a España: ¿cómo serán los ocho conciertos de Rosalía?
- La puesta en escena convierte cada concierto en un museo con referencias a Velázquez y Goya, entre otros artistas
- Ocho conciertos en Madrid y Barcelona acercan al público español al universo místico y experimental de su último álbum
La semana pasada arrancó en Lyon el 'Lux Tour', la nueva gira de Rosalía para presentar su cuarto álbum de estudio, LUX (2025). La gira incluye 42 fechas entre Europa y América y funciona como carta de presentación de un trabajo concebido como una obra total. Sonido, imagen y puesta en escena se entrelazan mediante símbolos que reflejan la esencia del álbum y marcan la etapa actual de la artista.
Tras el impacto global de sus trabajos anteriores, Rosalía se adentra ahora en un terreno más introspectivo y conceptual. LUX se estrenó en plataformas digitales con cifras récord, superando los 42 millones de reproducciones en Spotify en sus primeras 24 horas y firmando el mayor debut para una artista femenina de habla hispana.
El turno de conciertos para el público español comenzará este domingo, tras una venta de entradas marcada por una demanda masiva que llegó a colapsar el sistema. Rosalía ofrecerá cuatro conciertos en Madrid (30 de marzo, 1, 3 y 4 de abril) y otros cuatro en Barcelona (13, 15, 17 y 18 de abril). Este nuevo repertorio, compuesto por canciones de temática mística femenina y lleno de letras sobre transformación espiritual y fe, iluminará el Movistar Arena y el Palau Sant Jordi.
Sobre el escenario, Rosalía desplegará un espectáculo de gran formato que combina escenografía inmersiva, coreografía contemporánea y un cuidado diseño de vestuario concebido, entre otros, por la popular diseñadora de moda belga Ann Demeulemeester. El resultado es una propuesta estética y conceptual que rompe moldes y consolida una nueva era en su trayectoria.
Del museo a la rave: la experiencia del 'Lux Tour'
Uno de los elementos más aclamados y valorados del 'Lux Tour' es su dimensión visual. En los primeros conciertos europeos, Rosalía ha construido un espectáculo que hace referencias tanto al imaginario colectivo del arte contemporáneo como a la iconografía religiosa (cristiana, islámica…). El público no solo asistirá a un concierto, sino que realizará un recorrido cultural, como si visitara el Museo del Prado o el Museo del Louvre, gracias a la recreación de obras artísticas integradas en la puesta en escena de sus canciones, como El aquelarre de Francisco de Goya o la Mona Lisa de Leonardo da Vinci, entre otras.
En “La perla”, uno de los temas más virales de su nuevo álbum, Rosalía cincela en directo la silueta de la Venus de Milo con su cuerpo, rodeada por bailarines cuyos brazos y manos forman un manto que reproduce la fragmentación característica de la escultura.
Para interpretar “Dios es un stalker”, cambia de vestuario y luce una amplia falda inspirada en la nobleza española de los siglos XVI y XVII. De esta forma recrea la silueta de una menina, en clara referencia a Las meninas y a su autor, Diego Velázquez.
Pero la experiencia que propone no se limita a los museos. En “Berghain”, una de las piezas clave del repertorio, traslada al espectador a un palco de ópera mediante la interpretación de un pasaje vocal con la estructura y la coloratura propias de un aria para soprano. Al final de esa misma pieza, el espacio se transforma en una rave techno, dando sentido al título: Berghain, el club más emblemático de música electrónica en Berlín.
Rosalía ya experimentó con esta fusión en su actuación en los Brit Awards 2026, donde, además de hacer historia al convertirse en la primera mujer de habla hispana galardonada como Artista Internacional del Año y la primera artista española en recibir este reconocimiento en las 49 ediciones del evento, sorprendió al público incorporando elementos techno electrónicos a un tema predominantemente lírico y orquestal. Transformó la puesta en escena, convirtiendo el escenario en una pista de baile techno.
Este despliegue escénico no es casual: responde directamente al universo conceptual de Rosalía.
La simbología del álbum
LUX es la propuesta de Rosalía para acercarse a la tradición religiosa desde un enfoque contemporáneo y personal. El álbum incluye 18 canciones organizadas en cuatro movimientos, siguiendo una estructura inspirada en la música clásica. Cada movimiento guía al oyente a través de un viaje musical diseñado de manera consciente y minuciosa.
El proyecto busca ir más allá de una producción musical enfocada solo en lo comercial: explora temas como la transformación, la trascendencia y el misticismo femenino y se adentra en un terreno más litúrgico y espiritual.
En lo musical, LUX destaca por la fusión de géneros: combina electrónica industrial, canto lírico, secciones corales que evocan la música sacra y un estilo aflamencado que hace referencia a la tradición española. Rosalía exhibe una técnica vocal trabajada y precisa, al mismo tiempo que demuestra una capacidad compositiva original, explorando nuevos ámbitos sonoros y experimentando en todos los niveles. Todo ello sin renunciar a que su música siga siendo accesible, aunque se adentre en un terreno menos comercial y más exigente para el oyente.
Los temas de sus canciones se inspiran tanto en sus relaciones personales como en su vínculo con lo divino, y las letras están escritas en más de doce idiomas diferentes.
Este no solo es el trabajo más íntimo y elaborado de Rosalía hasta la fecha, sino también en el que mejor demuestra su control de la técnica vocal y evidencia su desbordante creatividad, combinando estilos tan diversos como el techno, la ópera y la música tradicional para ofrecer un disco único en el panorama musical actual.
Dos lenguajes diferentes
Lo que hace diferente este trabajo no es solo la magnitud de su puesta en escena, sino la naturalidad y la facilidad con la que Rosalía consigue que dos lenguajes diferentes, la ópera y el techno, dialoguen y se entiendan. Y más allá, que juntos se trasladen a un espacio de consumo rápido y masivo sin perder su esencia. La tensión estética entre ambos estilos musicales, llevados a la coexistencia, desafía los límites de lo mainstream, incluso los redefine.
En un momento en el que la industria apuesta por fórmulas repetidas y sonidos cada vez más homogéneos, Rosalía se mueve justo en la dirección contraria. Su intención es experimentar, probar e incluso incomodar; jugar con lo musical, lo sonoro y lo escenográfico, para llevar su propuesta a nuevos terrenos.
Puede que ese sea su mayor acierto: hacer accesible lo aparentemente complejo sin necesidad de simplificarlo.
Ahora resultan aún más llamativas las palabras del actor estadounidense Timothée Chalamet. Da la sensación de que no ha escuchado el álbum, porque de haberlo hecho, no pondría en duda la vigencia de la ópera o el ballet. Al contrario, entendería que, como demuestra LUX, estos lenguajes siguen muy presentes, transformándose y adoptando nuevas formas. En plena Semana Santa en España, Rosalía los rescata, los reinterpreta y, en cierto modo, los resucita, devolviéndolos al centro de la conversación cultural.
*Reportaje escrito por Erica Arredondo, estudiante en prácticas, bajo la supervisión de Esteban Ramón