Rosalía hace del escenario su templo en el inicio de la gira de 'Lux' en Lyon
- La catalana actúa con una orquesta situada en el corazón del pabellón LDLC Arena
- Pasa del ballet a la 'rave' y homenajea a Frankie Valli y Marilyn Manson
Prometía éxtasis y no decepcionó. Rosalía ha comenzado este lunes la gira de su cuarto disco, el místico Lux, en Lyon (Francia), donde la catalana ha rendido al público con un viaje ecléctico que por momentos ha sido teatral como un ballet y a ratos desenfrenado como una fiesta electrónica en una iglesia abandonada.
Con la orquesta situada en el corazón del pabellón LDLC Arena, un recinto para unas 15.000 personas que tuvieron la suerte de ver el concierto inédito, sin haber sufrido ningún spoiler, la artista ha ocultado herméticamente su puesta en escena hasta el último segundo antes del espectáculo, cuando unas compuertas de madera han dejado salir a su equipo portando una enorme caja blanca.
De ella ha salido Rosalía, como una frágil muñeca bailarina que espera a que le den cuerda, con tutú y zapatillas de ballet, para dar verdaderamente inicio al comienzo del concierto de la misma manera que empieza Lux: con Sexo, violencia y llantas y Reliquia.
Rosalía ha comenzado la gira de su cuarto disco, el místico 'Lux', en Lyon, Francia. EFE/X de Lux
Del ballet a la 'rave'
Danzando sobre sus punteras, el ballet ha sido el hilo conductor de los primeros temas, también todos ellos de su último disco, hasta transformar la atmósfera en algo más lírico con Mio Cristo Piange Diamanti, en la que Rosalía ha cambiado el tutú por un velo y se ha transfigurado en una suerte de Maria Callas.
Frente a ese inicio más delicado, el shock ha llegado con la wagneriana Berghain, para la que ha aparecido con unos cuernos demoníacos, de plumas negras, a juego con la versión remezclada del que fue el primer single de Lux, que termina convirtiéndose en una rave desenfrenada.
El disco protagonista de la gira tan solo ha cedido a partir de ahí algo de terreno para dar paso a otros éxitos de su discografía, en especial de su hermano mayor, Motomami, que empezando por Saoko ha puesto la fiesta.
Grandes 'hits' de anteriores álbumes
Con La fama y el público ya entregado, Rosalía ha recordado que era su primera vez actuando en Lyon, mientras el espectáculo pasaba a alternar los ritmos urbanos de temas como La Combi Versace con los sonidos más de raíz que han encarnado temas como De madrugá o El redentor.
Rosalía ha comenzado la gira de su cuarto disco, el místico 'Lux', en Lyon, Francia. EFE/Getty Images/Gareth Cattermole
Ha habido también momentos para sorprender con una versión, la de I can't take my eyes off you, de Frankie Vallid, onde Rosalía ha aparecido primero enmarcada en lo alto de una escalera, como una Mona Lisa en el Louvre mientras era fotografiada por desconocidos, para después desfilar ante ellos como una estrella de Hollywood.
Rosalía, confesora
Uno de esos admiradores anónimos ha tenido, además, la suerte de quedarse con ella para acompañarla a un confesionario, donde la estrella española le ha pedido que admitiera sus pecados. Él le ha contado la venganza que le había orquestado a su expareja tras descubrir que lo engañaba.
"Lo que te encontraste fue lo que se conoce como un perla", le ha soltado Rosalía, para dar paso al tema homónimo de su último disco.
En Sauvignon blanc ha hecho honor al nombre de la canción bebiéndose una copa de vino blanco, sentada en lo alto del piano, antes de dar paso con su melodía a uno de los momentos más mágicos de la noche, envuelta en brillos, y acompañada por los cientos de linternas de móviles que se han encendido en las gradas.
Rosalía (San Esteban Sasroviras, 1992) no ha querido tampoco dejar de mezclarse con los mortales mientras interpretaba Dios es un stalker, caminando entre los fans -muchos vestidos de blanco para la ocasión e incluso con coronillas teñidas en el pelo- hasta llegar al centro del recinto para situarse en el medio de la orquesta Heritage, que ya la acompañó en su reciente actuación en los premios BRIT.
Allí en pie, como el corazón palpitante del pabellón, se ha quedado para interpretar La rumba del perdón y CUUUUuuuuuute, una descarga que de nuevo ha transformado el lugar en una rave electrónica, sobre todo al fundirse con una versión de Sweet Dreams (Are Made of This), de Marilyn Manson.
Sin Bad Bunny ha cantado La noche de anoche, en una versión algo más romántica y dramatizada por la orquesta que la original, antes de dar paso al éxtasis de Bizcochito y Despechá, que ya iban marcando el final de la noche.
Novia robot y Focu ranni, sin embargo, han concluido el espectáculo para dejar claro que esta era la noche de Lux, pero el bis para despedirse del público ha sido un impresionante Magnolias, con ella sola sobre el escenario para culminar el éxtasis.