La patronal no irá a la mesa sobre la democratización de las empresas convocada por Trabajo
- Lo considera un "ataque populista" y un "nuevo ejercicio de intervencionismo" propio de "regímenes autoritarios del pasado"
- CEOE y CEPYME contra Yolanda Díaz por su "desprecio" a la negociación colectiva
La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y la de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) no acudirán el jueves a la reunión con el Gobierno y los sindicatos sobre la democratización de las empresas. Así lo han anunciado las dos organizaciones patronales al considerarlo un "ataque populista y de profunda carga ideológica", que genera "mayor desconfianza" y desalienta las inversiones en España.
"Es incomprensible con la que está cayendo que el Ministerio de Trabajo se permita entrar en materias que solo crean falta de confianza, inestabilidad", ha declarado el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, a los medios de comunicación este lunes. "¿Vamos a hablar ahora de que hay que regalar el 10% de las compañías a los trabajadores? ¿Vamos a hablar ahora de que el Consejo de Administración sean los sindicatos? ¿Esto cómo se come en la banca, donde los consejeros tienen que hacer unos tests durísimos ante la Unión Europea?", ha añadido.
Desde el departamento de la ministra Yolanda Díaz han respondido que la CEOE está renunciando a ejercer de interlocutor social y han recalcado que el plante no tiene precedentes.
Un "nuevo ejercicio de intervencionismo" propio de "regímenes autoritarios"
En un comunicado conjunto, las organizaciones empresariales hablan de un "nuevo ejercicio de intervencionismo" del Ministerio de Trabajo, así como de una "vulneración del derecho a la propiedad privada". En su opinión, plantear la "supuesta falta de democracia" en las empresas sugiere un "modelo socioeconómico propio de regímenes autoritarios del pasado" y "un nuevo desprecio a la negociación colectiva, que precisamente es unos de los espacios más genuinamente democráticos en este momento", recogido en la Constitución.
"Asimismo, esta propuesta atenta, además, contra el artículo 38 de la Constitución, que preserva los principios de la libertad de empresa", han añadido, con cita también al Estatuto de los Trabajadores.
Las patronales han cargado también contra la ministra por "llevar años planteando reformas de espaldas" al diálogo social y señalan que "precisamente" eso amenaza con "erosionar en profundidad la democracia en la empresa".