El Gobierno estudia penalizar con el IRPF a los caseros que suban el alquiler
- Se baraja reducir la deducción del 50%, pero no eliminarla, para seguir favoreciendo al mercado residencial
- Sumar lo rechaza y critica que solo supone disminuir un "privilegio fiscal" del que ya disfrutan los propietarios
El Gobierno estudia penalizar con el impuesto sobre la renta (IRPF) a los caseros que suban el alquiler a sus inquilinos. Así lo han confirmado a RTVE fuentes del Ministerio de Vivienda, que trabaja con el de Hacienda para encontrar la fórmula adecuada.
En concreto, se baraja reducir la deducción del 50% para quienes suban el precio. No obstante, en ningún caso se retiraría del todo la deducción porque, según han explicado, se quiere seguir favoreciendo el alquiler residencial a largo plazo frente a los contratos turísticos o de temporada.
Fuentes del Ejecutivo han insistido en que se trata de momento de una propuesta en elaboración, que va en la línea seguida hasta ahora de "incentivar los comportamientos que redundan en el interés general y desincentivar los que no".
La medida se combinaría con los premios a quienes no suban la renta
Hasta ahora, el Gobierno de Pedro Sánchez había apostado por aplicar incentivos fiscales (con una bonificación del 100% del IRPF) para los propietarios que al menos mantuvieran la misma mensualidad, al tiempo que se introducían más controles para que no se abusara de los contratos de alquiler temporal y por habitaciones, que dan menos garantías al inquilino.
De este modo, introducir desincentivos sería un paso más en el intento de limitar las subidas en el mercado del alquiler, una tarea que ha provocado algunas disputas en el seno de la coalición de Gobierno.
Sumar rechazó la propuesta de incentivos si se mantenía el alquiler, que anunció el mismo presidente Sánchez, por considerar que supone "regalar dinero público a los rentistas" y que "no soluciona el problema de la vivienda", en palabras de la coordinadora general de partido, Lara Hernández.
Sumar lo rechaza y critica que solo reduzca un "privilegio fiscal"
Ahora, fuentes de la formación progresista han apuntado que restar una parte de la deducción del IRPF que se aplica a los caseros (del 50% en la actualidad) solo supone disminuir un "privilegio fiscal" del que ya disfrutan. Por ello, han tachado de "injusta" esta vía, que en su opinión "pone el foco de nuevo únicamente en los intereses" de los propietarios.
"Sumar considera que la solución a esta crisis de vivienda no puede partir de la voluntariedad de una parte. En este caso, de la buena voluntad del casero", han indicado dichas fuentes, que han insistido en que una "prórroga automática de los alquileres" es la única medida con "un impacto real y no cosmético".
Dicha prórroga "extraordinaria" serviría para dar estabilidad y dotar de mayor poder de negociación a los 600.000 hogares de inquilinos, a quienes se les vence pronto el contrato de alquiler tras cinco años en los que el mercado se ha encarecido un 40%.