Un día en 'Las mañanas de RNE': en las tripas de un programa que recuerda que "la radio es un segundo corazón"
- Por el Día de la Radio, hacemos inmersión total en el espacio de referencia de Juan Ramón Lucas
- El matinal se desplaza este viernes a la estación de Moncloa en Madrid para celebrar la fecha a pie de calle
El primer escuadrón de redactores de Las mañanas de RNE llega a la una de la madrugada. Después, de forma escalonada, aterriza el resto. Lara Hermoso, la subdirectora, a las 02:00h., revisa ya la ‘papela’ con las piezas que dejan las áreas. Y, una vez hechas las escaletas, se reparte el trabajo. Hay una sección de prensa nacional, internacional o efemérides, entre otras. Y, entonces, Juan Ramón Lucas adviene sobre las 4 y 20 de la madrugada y "secuestra la escaleta"…
Este viernes 13 de febrero es el Día Mundial de la Radio, además del Día internacional del Condón, en prodigiosa casualidad, y nos hemos acercado a La Casa de la Radio de RTVE en Prado del Rey para contar cómo es una jornada laboral delante de los micrófonos y, también, tras ellos, en un programa estrella en España del medio comunicativo inventado en 1897 por Guillermo Marconi (o Alexandr Popov, hay polémica).
Pero volvamos a Lucas, que ha llegado poco después de las cuatro de la mañana y, hasta las 6, que es cuando el programa echa andar, escribe sus portadas. Porque desde tal momento el presentador estará ya en directo y 'solamente' seis horas y veinte minutazos, desde el estudio 101. ¿Cuántos cafés te tomas al día? "Dos o tres durante la mañana", responde el curtido periodista, que se levanta a las dos menos diez porque sigue una rutina diaria desde hace mucho tiempo: "Meditación y baño de agua fría. Y si me da tiempo leo un rato también porque estás fresco".
Seis horas y veinte minutos de directo al día
En todo ese rato pasa un mundo de cosas: Ábalos y Koldo en el Supremo; el agricultor Antonio explicando la ruina en sus campos de aceituna por las inundaciones; que el motor franco-alemán chirría; Gisèle Pelicot sobre sus memorias vía el corresponsal en París Antonio Delgado; tertulia política con Cristina de la Hoz, Ricardo Martín y Juanma Romero; entrevista con el ministro de Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, que a su vez es secretario general del PSOE madrileño; una sección con oyentes sobre cómo declararon o les declararon amor, entrevista a la cineasta María Ripoll y las actrices Macarena Gómez y Loreto Mauleón por El fantasma de mi mujer; y con Blanca Paloma por el Benidorm Fest, se habla un rato de ¡curling!; entrevista con la encargada de una colonia felina en una cárcel, llega Marc Sala… y mil boletines de noticias.
Y no olvidemos que la radio ahora se emite en vídeo, ya es un poco "tele". ¿Hay algún recelo entre los locutores? "Creo que este debate ya quedó muy pasado, porque hace muchos años que la radio se ve. A mí no me gusta personalmente que la radio se vea. Soy purista, pero ya lo tenemos muy integrado, los estudios son platós de televisión, en realidad. No se verá mucho pero tiene momentos muy cómicos, gritando cuando falta algo, haciendo muchos gestos… mi madre cuando lo ve se parte de risa. O sea, somos muy histriónicos", admite Hermoso.
Emisión visual y en directo del programa RTVE.es
Un sonido vale más que mil imágenes (y además llega antes)
¿Pero qué tiene la radio que no tengan el resto de medios? "La inmediatez, ¿no? La radio es piel absoluta", afirma la subdirectora. Juan Ramón Lucas analiza que los oyentes reciben algo superior por la radio: "Verdad". ¿Bronca en ciernes? No. Pero, la explicación es de interés y hondura semiótica: "Tú en la tele ves un recuadro. La cámara, como en el cine, como en las artes visuales, recuadra la realidad. La expresan de una forma concreta y casi siempre muy intensa. Pero en la radio el sonido no admite recuadros. Puedes matizar, suavizar, pero es lo que es, con todo lo que le rodea. Un sonido es verdad. Puedes tapar un sonido o amortiguarlo, pero no manipulas", y además añade que "tiene más credibilidad que lo que ves en televisión porque te llega más adentro, porque la radio es más emocional".
Es decir, refuta casi aquello de que una imagen vale más que mil palabras. Y en este sentido, la codirectora y presentadora Mamen Asencio, que reconoce ser una adicta a la droga radio, le da incluso vuelta a la sentencia popular: "Yo te la sustituyo. Un sonido vale más que mil palabras. Un sonido lo dice todo. Un sonido te pone en alerta cuando es el momento. Y además te da algo que es ‘voy a ver’. Es decir, somos como la antesala. Voy a ver qué ha pasado. Porque me está dando el toque de atención. Oye, ha pasado algo. Enchufa la radio". Como el trueno con el rayo…
Las mañanas de RNE, realmente, se empiezan a preparar el día anterior, en una reunión en la que están la productora Mónica Sainz, Sandra Redondo y la propia Hermoso. En este caso, se planifica el programa de este viernes 13 de febrero… "y a quién llevamos al tramo de las ocho y cuarto", "esto va a ir a las nueve", "porque esta parte de hoy ha sido para morirse", "mañana también es el Día del Condón… mira el otro día dimos un estudio que los adolescentes lo usan menos".
¿Mañana es el Día Internacional de la Radio y el del Condón? "Sí, qué te parece. ¡Entradilla!”. “Somos multitasking aquí". "¿Cuándo se creó el condón? En el siglo XVI…". Y al día siguiente: San Valentín.
Y además de reuniones y extenso tiempo de directo, en un equipo conformado por diez redactores y dos productores, además de los técnicos y la dirección, también hay por supuesto margen para las vibrantes tensiones por a saber qué o que indaguen delante del plumilla sobre el chivatazo del Lucas meditante, a lo que Hermoso dice: "Yo eso no lo que contado, que lo sepas". "Puedes contar lo que quieras. Hay gente que cuenta en antena lo que no tiene que contar”... y, por supuesto, se lanzan encomios: "Sin esta tía, este programa no sale", dice el director. Y Hermoso: "Me tiene que hacer la pelota", a lo que el otro contesta con voz de locutor terrorífico: "No te tengo que hacer la pelota, gilipollas". "¡Hasta luego, Lucas!", replica ella.
Desde la estación de Moncloa por el Día Mundial de la Radio
Tampoco hay que olvidar la parte tecnológica, con un técnico alternando cada hora con otro porque es un trabajo muy exigente, además de la participación en la acristalada pecera de la subdirectora y la productora, también de la realizadora Natalia Sotillos desde el control de realización y quienes están en control central, donde reciben todo lo que está pasando en este mundo tan barroco como excitante… en un conjunto de seis radios públicas (Radio Nacional, Radio Clásica, Radio 3, Ràdio 4, Radio 5 y Radio Exterior) aparte de los podcast y los propios programas que se suben a la web y todo simultáneamente a la vez y en todas partes gracias a internet.
Y este viernes Día Mundial de la Radio desde la estación de Moncloa en Madrid.
La realizadora Sotillos, que llega a la radio a las cinco de la mañana, revisa la escaleta con el guion y los cortes, y en el control chequea que esto tenga continuidad en directo. “Tiene cierta función de director de orquesta. La máxima dificultad es gestionar los nervios cuando algún compañero en Cataluña o Murcia, por decir un ejemplo, no está y no podemos hacer mucho más que improvisar. Hay que reconducir la situación: plan A, B y C. Y que el oyente no sea consciente de que ha pasado algo”.
'Las mañanas de RNE' vistas desde el control de realización en plena entrevista a un ministro RTVE.es
¿Y si sucede algo tremendo? “Por ejemplo, cinco minutos antes de acabar el programa se ha muerto el papa. Entonces tomas aire y cambias el plan. Y, en mi caso, tener recursos, sabiendo que estaba enfermo, con músicas, una lista de cosas que pueden sonar… y, claro, la escaleta se va al carajo y todos tenemos que fluir e improvisar”.
Y entonces, en última instancia, este oficio plantea una pregunta clave: ¿qué debe tener especial quien se pone frente al micrófono? “Cada maestrillo tiene su librillo. El secreto es que cada uno encuentre su propia forma de contar sin imitar. Esa es la gracia. Por ejemplo, yo soy muy irónica en la presentación de la tertulia que la hago yo. Mi estilo es mucho más cabrón que el de otras personas”, reflexiona Hermoso. En el caso de Asencio, “lo siento aquí, en las tripas. Es una necesidad, incluso la podría llamar visceral. Como los animales. Puro instinto. Eso es lo que intento transmitir, es lo que siento. No sé cómo traducir esto en palabras”.
"Un segundo corazón"
Juan Ramón Lucas, que, salvo en la COPE, ha hecho radio en todas las grandes emisoras, trata de trasladar cómo es él: “Cuando empecé en esto de los magacines en la radio, en 2007, que se llamaba En días como hoy, le pedí consejo a Iñaki Gabilondo, que había sido compañero mío durante mucho tiempo, como también Luis del Olmo. He tenido la suerte de poder trabajar con los dos grandes que cambiaron la radio. Entonces, Iñaki, me dijo: 'Sé constante y disciplinado fuera de la radio, y dentro busca la temperatura'. "¿Qué es la temperatura? Es el grado de conexión con los oyentes. Y eso solo se consigue si tú eres verdad. Tienes que contar las noticias, pero tienes que mostrarte cómo eres". Para el director, su vuelta a la radio supone "la impagable sensación de conectar con un montón de gente de manera instantánea".
"¿Y sabes lo que tiene la radio?", añade Asencio. "Otra cosa muy particular. Tú me escuchas en un momento determinado de tu vida: en el coche, desayunando, en casa haciendo tal o trabajando. Entonces, yo te estoy acompañando en este momento de tu vida y tú me identificas para ese momento. A mí el mejor piropo que me han echado en mi vida es una mujer que se acercó y me dijo: 'Oye, te llevo en mi delantal'. Ahí dentro, la radio metida en el delantal. ¿Qué más quieres? Esto es piel con piel".
En este mismo frente hermoso, la subdirectora de Las mañanas de RNE cita al sabio: "Gabilondo tiene una frase que a mí me gusta mucho, que dice que la radio es como un segundo corazón. Porque acompañas a la gente cuando está en el baño, cuando está en el coche… O sea, estás acompañando a la gente en momentos de intimidad absoluta que no te lo puedes ni imaginar".
Y llegan las 12 horas y 20 minutos del mediodía y la radio no se detiene, jamás. Arranca el Mediodía en RNE con Carlos Núñez al mando...