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Preocupa la crecida de los ríos de Castilla y León por el deshielo de la nieve acumulada en lo que va de año

  • El paso de dos borrascas consecutivas ha dejado nieve en la mayor parte de las nueve provincias de la comunidad
  • El caudal del Duero ronda los 450 metros cúbicos por segundo en Zamora, ciudad en la que ha inundado paseos ribereños
Preocupa la crecida de los ríos de Castilla y León por el deshielo de la nieve
El río Duero a su paso por Zamora. EFE/Mariam A. Montesinos
RTVE.es / AGENCIAS

Los ríos de Castilla y León se encuentran en el punto de mira de los servicios de Emergencia y Protección Civil ante la posible crecida, hasta niveles de riesgo, debido al deshielo de la nieve acumulada en lo que va de año, una situación que ya ha anticipado el Duero a su paso por Zamora.

El paso de dos borrascas consecutivas durante esta semana, especialmente el pasado miércoles, dejó nieve acumulada a cotas no muy elevadas en la mayor parte de las nueve provincias de Castilla y León, también en varias capitales de forma simultánea como ocurrió en Ávila, Burgos, Salamanca, Segovia y Valladolid.

El aumento de las temperaturas, prácticamente de un día para otro, ha contribuido a elevar el caudal de los ríos como ha ocurrido en el Duero a su paso por la ciudad de Zamora, donde ha rebosado y anegado paseos fluviales, también en varios arroyos y regatos al sur de Salamanca, mientras que el Cea ha puesto en alerta a Sahagún (León).

La crecida del río Duero como consecuencia del deshielo y las lluvias de los últimos días ha hecho que el caudal ronde ya los 450 metros cúbicos por segundo este sábado por la mañana en Zamora, ciudad en la que ha inundado paseos ribereños y algunos elementos del mobiliario urbano de la zona de esparcimiento de Los Pelambres.

La situación ha llevado a precintar el acceso a algunos de los paseos ribereños, así como a pedir a la población que extreme la precaución al transitar por zonas cercanas al río y respeta las indicaciones y limitaciones de paso.

El caudal ha crecido la última jornada cerca de 50 metros cúbicos por segundo hasta alcanzar 448,92 pasadas las diez de la mañana de este sábado, según la medición en tiempo real de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) en la estación de aforo de Zamora, donde el nivel del río era a esa hora de 1,15 metros.

La CHD ha informado de que este sábado por la mañana se encontraba en nivel de alarma el río Huebra a su paso por Puente Resbala (Salamanca) y en nivel de alerta el río Cea en Valderas (León) y el Duero en Saucelle (Salamanca), éste último ya desactivado con el paso de las horas.

Además, en A Coruña preocupa la situación del río Tambre a su paso por las localidades de Oroso y Trazo.

La nieve dificulta los accesos por carretera desde Castilla y León a Galicia

Se marchan las dos borrascas pero no del todo la nieve que este viernes por la noche obligó durante casi diez horas a cortar la circulación en un tramo de la A-52 (Autovía Rías Bajas) en la provincia de Zamora cerca del acceso a la de Ourense.

Desde primera hora de este sábado la nieve ha dificultado los accesos por carretera desde Castilla y León a Galicia (A-52 y N-525); a Cantabria desde la Montaña Palentina por la carretera autonómica CL-627; a Madrid por el Puerto de Navacerrada (CL-601); y a Asturias por la N-630 desde León.

Los accesos a Galicia desde la provincia de Zamora en dirección a Orense han resultado muy complicados durante la madrugada en la A-52 (Autovía Rías Bajas), cortada al tráfico casi diez horas hasta su reapertura sobre las 6:30 horas de este sábado, han informado fuentes de la Dirección General de Tráfico (DGT). Ya se puede circular pero con precaución en el tramo comprendido entre Requejo y A Canda (kilómetros 91-112), también en la carretera N-525 entre Terroso y A Canda (Ourense).

La nieve ha condicionado igualmente el acceso a Cantabria desde la red autonómica de carreteras, con prohibición de adelantamiento para vehículos pesados en la CL-627 (Cervera de Pisuerga-Piedrasluengas), CL-627 (Intercisa-Aguilar de Campoo) y CL-615 (Pinar del Río Guardo).

Lo mismo ha ocurrido en la comunicación con Madrid a través del Puerto de Navacerrada (CL-601) por la provincia de Segovia, con límite de velocidad a 60 km/h y restricción para vehículos pesados, al igual que en la SG-615 (La Pradera de Valhorno), antes del ascenso a Navacerrada.

Desvíos de vuelos en Baleares por el fuerte viento

En las Islas Baleares, los fuertes vientos registrados en los aeropuertos de Palma e Ibiza han provocado aterrizajes frustrados y desvíos a aeropuertos alternativos, han informado los Controladores Aéreos, que han indicado en redes sociales que en la capital balear se han notificado rachas de viento cruzado superiores a los 90 kilómetros por hora y avisos de turbulencia severa durante las maniobras de aproximación, lo que ha dificultado las operaciones.

Se han notificado 125 incidencias en el archipiélago balear relacionadas con la meteorología adversa desde la madrugada hasta las 18.00 horas de este sábado, la mayoría por caídas de árboles. Del total de avisos coordinados por Emergencias entre la medianoche y el mediodía, hasta 50 incidentes se han producido en Mallorca, con especial incidencia en Palma, donde se han contabilizado 13 urgencias y en Calvià otras 11, de acuerdo con los datos de la Dirección General de Emergencias en Baleares.

Según el balance provisional de los servicios de emergencias, la mayor parte de las actuaciones se han concentrado en Mallorca, con 73 avisos, de los cuales 17 se han producido en Palma y 14 en Calvià. En Ibiza se han contabilizado durante la jornada hasta 40 incidentes, con especial incidencia en el municipio de Sant Josep de sa Talaia, donde se han atendido 17 avisos. Además, se han registrado nueve actuaciones en Formentera y tres en Menorca.

Por tipos, destacan 55 incidencias por caída de árboles sobre la calzada y 18 por caída de árboles fuera de la vía, así como 25 desprendimientos con riesgo y 14 obstáculos líquidos en la calzada. También se han contabilizado cinco desprendimientos de elementos urbanos.

Aviso naranja en el litoral melillense por vientos y olas

Por otra parte, el ferry Rusadir de la compañía Baleària ha sufrido esta madrugada una avería en un motor en el mar de Alborán cuando estaba realizando el trayecto desde Melilla hacia Málaga, con unos 400 pasajeros a bordo y ha tenido que regresar a la ciudad autónoma en mitad del temporal, con aviso naranja activado, donde ha llegado tras 15 horas de viaje frustrado.

La embarcación sufrió poco después de zarpar un problema técnico de tipo electrónico que, unido a la meteorología adversa, le obligó a regresar a Melilla, si bien el temporal y el hecho de ir con un solo motor ha imposibilitado su entrada a puerto hasta las cuatro de la tarde, lo que le ha obligado a dar vueltas a escasas millas del litoral norteafricano.

Poco después de su regreso a puerto, los pasajeros han comenzado a desembarcar y, tal y como ha podido presenciar a Efe, buena parte de ellos ha decidido no reanudar su viaje a Málaga en el barco fletado por la compañía y quedarse en Melilla, por lo que han ido directamente a la ventanilla de Baleària para presentar una reclamación en la estación marítima, donde había presencia policial.

Según fuentes de la naviera, un total de 264 pasajeros, algo menos de la mitad de los que viajaban en el Rusadir, ha embarcado de nuevo rumbo a Málaga en el buque que ha fletado Baleària, el Volcán de Timanfaya de la compañía Armas Trasmediterránea que se encontraba atracado en el puerto de Melilla y que ha salido apenas una hora después.