Martin Parr alerta contra el calentamiento y la estupidez global con sus fotos en París
- Martin Parr. Global Warning puede verse del 30 de enero al 24 de mayo en el Jeu de Paume
- La exposición rinde homenaje al fotógrafo británico fallecido el 6 de diciembre
"Creo un divertimento, que contiene un mensaje serio si se quiere ver, pero no intento convencer a nadie. Muestro simplemente aquello que la gente piensa que ya sabe", Martin Parr
El fotógrafo británico, Martin Parr, falleció el pasado 6 de diciembre a los 73 años, miembro de la agencia Magnum desde 1994, se caracteriza por una mirada irónica sobre la clase media, primero, inglesa y luego global. La exposición del Jeu de Paume en París reúne unas 180 imágenes desde finales de los años 70 hasta la actualidad.
Martin Parr. Global Warning se inaugura este viernes 30 de enero, una retrospectiva en la que, a lo largo de cincuenta años de trabajo, el artista dibuja un panorama inquietante de los desequilibrios del planeta y de nuestro modo de vida.
Excesos del turismo
En sus series, que arrancan en Gran Bretaña y en Irlanda y luego se extienden a los cinco continentes en los años 90, emergen temas recurrentes: los estragos del turismo masivo, la tiranía del coche, la dependencia tecnológica, el frenesí consumista o nuestra relación ambivalente con los seres vivos.
A Parr le gusta subvertir los códigos de la estética plana de las postales, propone visiones degradadas de edificios icónicos, atestados de turistas y también juega con la realidad y sus imágenes idílicas practicando la metafotografía, como en el paisaje suizo de Kleine Scheidgg.
Kleine Scheidegg, Suiza,1994. Martin Parr © Martin Parr / Magnum Photos
Humor inglés
Con su inconfundible sentido del humor inglés, su objetivo se detiene, como quien no quiere la cosa, en varias de las causas del cambio climático, desde el uso desenfrenado de los medios de transporte o las energías fósiles, al sobreconsumo global o los desastres medioambientales.
La obra de Parr, aparentemente juguetona, se revela con la evolución de la mentalidad colectiva más seria de lo que parecía. En un análisis sucinto, su ironía mordaz se inscribe en la mejor tradición satírica británica: un humor incisivo, una broma agridulce, al servicio de una mirada crítica, esquinada, pero profunda.
Fairy cakes, 1999, Glasgow. © Martin Parr/MAGNUM PHOTOS © Martin Parr / Magnum Photos
La exposición abarca desde sus primeras fotografías en blanco y negro a sus obras más recientes, que reflejan su uso inconfundible del color, muy saturado, con un cierto resabio hortera.
El recorrido de Martin Parr. Global Warning se articula en cinco secciones: Zonas recreativas, zonas de vertedero; ¡Todo debe desaparecer!; Pequeño planeta; El reino animal y Adicciones tecnológicas.
Parr puede plasmar una vieja hucha con forma de bola del mundo, pero cuando el título es Zúrich y la hendidura oxidada se hunde en medio del océano, emerge la asociación mental con los paraísos fiscales.
Zurich. De la serie 'Sentido común', 1997. © Martin Parr/MAGNUM PHOTOS © Martin Parr/Magnum Photos
Desde 1980, Parr documenta la trasformación del paisaje por el impacto del turismo de masas. En sus instantáneas, se mezclan lo natural y lo artificial, entre personas corrientes, con las que se identificaba, sin ningún encanto o belleza especial.
Playas
El fotógrafo no sabía nadar, pero era un gran amante de las playas. Su primera serie relevante en color, El último resort, retrataba el enclave costero de New Brighton, cerca de Liverpool. Su exploración siguió en Benidorm, ciudad de vacaciones, y Playas, con los arenales más frecuentados de Hispanoamérica, una de sus obras más cáusticas.
"Se aprende mucho de un país mirando sus playas, en cualquier cultura, la playa es uno de los raros espacios públicos en el que se concentran todos nuestros absurdos e idiosincrasias nacionales".
En las playas de Parr, casi no hay lugar para la naturaleza o lo exótico, se trata de un espacio contradictorio, caótico, supuestamente de descanso, saturado de cuerpos, colores e incluso ruidos. La gente traslada su modo de vida urbano a la arena, asociado al consumo, y a la inevitable producción de basura, uno de sus motivos recurrentes.
© Martin Parr/MAGNUM PHOTOS © Martin Parr/Magnum Photos
En la Inglaterra liberal de Margaret Thatcher, Parr se fija en el consumo de las clases medias, sus gustos, deseos y comportamientos. Un asunto que luego aborda en Europa, Estados Unidos y otros países asiáticos cuyo estilo de vida se occidentaliza a marchas forzadas.
Consumismo
El fotógrafo hace un inventario descarnado de la comida, el arte, el lujo o los objetos cotidianos que hacen de las compras una nueva religión. Parr dinamita la estética de la fotografía publicitaria con una caricatura grotesca de un mundo dominado por el kitsch en Sentido Común, una de sus críticas más feroces a la sociedad del consumo.
Como artista, el inglés formaba parte del mundo que su obra criticaba y reconocía su huella de carbono. Sin mirar desde arriba a sus sujetos, era consciente de que las imágenes no servían para cambiar el mundo, pero reivindicaba una discreta guerra de guerrillas contra las representaciones dominantes, en particular, las de la industria turística.
'Una turista toma fotos rodeada de palomas', Venecia, 2005 Martin Parr © Martin Parr / Magnum Photos
En la década de los 90, sus viajes por los cinco continentes en busca del turista mundial suponen un estudio de los desequilibrios Norte / Sur. La homogeneización de los gestos, las actitudes y la ropa contrastan con la diversidad de los monumentos, algo que Parr plasma con humor y una cierta nostalgia.
Animales
La publicación en 2025 de Animales recoge las inquietudes del fotógrafo sobre las relaciones entre los animales y los seres humanos.
Para Parr, un animal es amado, prisionero, protegido, comido, matado o domesticado en un mismo movimiento, nodo de contradicciones y a menudo objeto de violencia. Sus imágenes se oponen a los estereotipos de la fotografía de naturaleza (una bestia libre, sorprendida en su entorno natural).
Su objetivo capta las contradicciones de los animales en el seno de la sociedad: entre ternura y domesticación, afecto y antropomorfización, depredador y presa. Parr refleja la compleja relación entre un sujeto humano y un objeto animal que se convierte en el tema principal de sus fotos.
Amer Fort, Jaipur, 2019. © Martin Parr/MAGNUM PHOTOS © Martin Parr / Magnum Photos
Enganchados al móvil
La relación con la técnica y las máquinas es un hilo conductor en la carrera de Parr. Cada decenio muestra interés por un nuevo objeto, siguiendo la evolución de la tecnología. En los años 70 y 80, los coches; en los 90 y 2000, los teléfonos inalámbricos y después ordenadores, tabletas, móviles inteligentes y otros dispositivos.
Como artista humanista le interesa cómo el cuerpo humano interactúa con cada nuevo objeto tecnológico. Estudia el terreno creciente que estos dispositivos ocupan en la vida cotidiana y en el imaginario colectivo, además de la dependencia que suponen.
Parr indaga en la forma en la que los móviles y otras tecnologías modifican radicalmente nuestra percepción de la realidad y nuestra relación con el espacio y el tiempo.
Playa Chowpatty, Bombay, 2018. Martin Parr © Martin Parr / Magnum Photos
La lente de Parr inmortaliza supermercados, hipermercados, centros comerciales, ferias, salones y mercados como el escenario de una carrera desenfrenada y absurda, compartida por todas las clases sociales y que implica los bienes más diversos.
En este universo, finalmente el sujeto no logra mucho placer, el consumo devora al consumidor y el ser humano se acaba transformando en mercancía.
'Spending Time', Salford, 1986. Martin Parr Martin Parr
La exposición, comisariada por Quentin Bajac, en colaboración con el propio Martin Parr y Clémentine de la Féronnière, está dedicada a la memoria del fotógrafo, a su entusiasmo y su mirada única. Martin Parr. Global Warning puede verse en el Jeu de Paume, en París, desde este viernes hasta el 24 de mayo.