Aragón, una economía dinámica pero lastrada por el envejecimiento y la despoblación
- Tiene una de las mayores renta per cápita de España y un desempleo reducido, aunque en ello influye el factor demográfico
- La pujanza de Zaragoza, que concentra la mitad de la población, atrae inversiones pero también esconde desequilibrios
Aragón acudirá a las urnas el próximo 8 de febrero en solitario, desmarcándose del resto de comunidades por primera vez. Este hecho inédito servirá, probablemente, para resaltar las particularidades de esta autonomía. Un territorio extenso pero poco poblado y envejecido, que se sitúa entre las comunidades con mayor renta y con un paro por debajo de la media. Una autonomía que ha logrado frenar la pérdida de población, aunque la situación cambia radicalmente si se compara su capital -Zaragoza-, con gran dinamismo demográfico y económico, con las zonas rurales.
Aunque es la cuarta comunidad por extensión, Aragón se sitúa, con 1,3 millones de habitantes, entre las autonomías menos pobladas. Es también la cuarta con una menor densidad de población, 28,3 habitantes por kilómetro cuadrado, muy lejos de la media nacional (96,1 habitantes/Km²).
La población, además, está envejecida. Los mayores de 65 años representan más de un 22,6% de la población, por encima de la media nacional (20,7%), según datos del INE del año pasado. Solo en 16 municipios aragoneses -la mayoría en el área metropolitana de Zaragoza- hay más niños que jubilados y en muchas localidades no hay un solo menor de 16 años.
Gana población a diferencia de otras comunidades interiores
Sin embargo, a diferencia de otras comunidades interiores -como Castilla y León o Extremadura- y del norte peninsular -como Galicia o Asturias-, Aragón no solo no ha perdido población en las últimas décadas, sino que se sitúa como una de las comunidades que más habitantes gana.
En las últimas tres décadas, ha ganado casi 200.000 habitantes, un 12% más -son algo más de los que ha perdido Castilla y León en diez años-.
En el tercer trimestre de 2025, Aragón fue, solo por detrás de la Comunidad Valenciana, la que más habitantes ganó (un 0,36% en ese periodo). Pero la situación cambia cuando se amplía el foco.
La macrocefalia de Zaragoza: ¿oportunidad o desequilibrio?
La población se concentra mayoritariamente en la ciudad de Zaragoza, que, con 700.000 habitantes, aglutina más de la mitad de la población de la comunidad, y se sitúa a enorme distancia del siguiente municipio, con más habitantes, Huesca, con 55.000.
La ciudad se beneficia de una localización privilegiada, en un punto estratégico en el que se cruzan varias rutas que conectan las regiones más dinámicas del país. Por un lado, el corredor Madrid-Barcelona, por otro, el corredor del Ebro que une el País Vasco y Navarra con Cataluña, y además también es un lugar clave en la conexión con Francia y la Comunidad Valenciana. Esto ha facilitado la instalación de grandes centros logísticos, uno de los puntos fuertes de la economía aragonesa de los últimos años. En la capital aragonesa se sitúa la Plataforma Logística Zaragoza (Plaza), la de mayor tamaño de Europa.
Históricamente, la capital de la comunidad ha atraído a la población que abandona zonas rurales más deprimidas. Tres de cada cuatro municipios aragoneses tienen menos de 500 habitantes y unas 13 comarcas, que representan el 75% del territorio, muestran una tasa de menos de diez habitantes por metro cuadrado, lo que se considera un desierto demográfico.
“Lo que hay es un movimiento según el cual se llena Zaragoza y se vacía el resto“
A pesar del aumento poblacional de la comunidad en su conjunto, "lo que hay es un movimiento según el cual se llena Zaragoza y se vacía el resto", explica a RTVE Noticias el profesor de Análisis Económico de la Universidad de Zaragoza Jorge Bielsa. En lo que llevamos de siglo XXI, la ciudad ha concentrado más de la mitad del aumento poblacional de la autonomía.
El crecimiento de Zaragoza es un arma de doble filo. Por un lado, una ciudad de este tamaño permite atraer inversiones y aumenta el desarrollo de la comunidad, pero por otro, tiene el riesgo de convertirse en un "succionador de capital humano" del resto del territorio, según este experto.
La inmigración compensa un bajo crecimiento vegetativo
Para muchas zonas rurales, la gran esperanza es la migración. Aunque el crecimiento vegetativo de la comunidad está por debajo de la media nacional, se compensa en parte por la llegada de extranjeros. "Si no fuera por la inmigración, la población estaría en caída libre", apunta Zapata.
La tasa de población extranjera en Aragón (14,2%) está algo por encima de la nacional (13,4%), pero el número sube especialmente en algunas comarcas con gran presencia de la agricultura, y sobre todo, de la ganadería.
En comarcas como el Bajo Aragón o el Bajo Cinca, en la frontera con Lleida y donde se concentra la producción de carne de Aragón, el porcentaje de extranjeros se dispara hasta el 28%, según el Instituto Aragonés de Estadística.
Una economía que crece pero que muestra "estancamiento"
La economía aragonesa creció en 2024 un 3,1%, algo por debajo de la media española (3,5%, según la contabilidad regional del INE), pero destaca en otros parámetros por encima de los valores nacionales. Tiene un paro menor que la media, del 8,5% respecto al 10,5% de España, según la EPA del tercer trimestre de 2025.
Para Bielsa, el bajo paro se explica, en parte, por la industria -aunque el sector ha perdido peso con los años-, y también por una tasa de actividad reducida en comparación con otras comunidades: al haber menos población activa, por el envejecimiento y la emigración de muchos jóvenes en edad de trabajar, hay también menos parados.
Aragón también destaca en cuanto a PIB per cápita. La renta en Aragón es una de las más altas del país (36.446 euros en 2024), solo por detrás de Madrid, País Vasco, Navarra y Cataluña, y por encima de la media nacional (32.633 euros). En esto también pesa el componente demográfico, según el profesor de la Universidad de Zaragoza: al dividir la riqueza "por poca gente", aumenta el numerador.
Aunque en general la comunidad ofrece datos positivos, Bielsa alerta de que muestra síntomas de "estancamiento". El principal problema, asegura, es la falta de "capital humano formado", ya que muchos jóvenes emigran a Madrid, a Cataluña o al extranjero. La instalación de centros de datos, uno de los grandes puntales del crecimiento en la actualidad, no trae tanto trabajo y la riqueza que genera se va a las sedes de las multinacionales, opina.
En su lugar habría que apostar por "la investigación y la innovación", y que sean empresas aragonesas las que lideren las inversiones para que el desarrollo se quede en el territorio.
Más peso de la industria y la ganadería que la media española
Por sectores, en Aragón destaca especialmente la industria, el principal sector económico de la comunidad: supone el 21,2% de su riqueza, mientras que en la economía española este número baja hasta el 14,3%, según datos del INE de 2024, aunque a nivel de empleo no supone un porcentaje tan elevado. El sector servicios, aunque tiene un peso menor que en el resto del país, sí que es el primero por puestos de trabajo.
Pero otra particularidad de la comunidad es el empuje del sector primario. La agricultura y la ganadería tienen un peso sobre su PIB superior a la media nacional -representa un 6,8% de su economía frente al 2,8% que supone a nivel español-.
El crecimiento del sector porcino es especialmente llamativo: en Aragón hay 9,5 millones de cerdos, doblando el dato de hace 15 años. Son más de siete cerdos por habitante, lo que supone casi un 30% de la cabaña porcina española. Todo ello conlleva un grave problema ambiental: un tercio del territorio aragonés ha sido declarado zona vulnerable a la contaminación por nitratos.
Centros de datos, una apuesta ambiciosa y polémica
Junto a la ganadería porcina, otros sectores han cobrado un protagonismo especial en los últimos años. El que más titulares y polémicas ha acaparado es el de los centros de datos, infraestructuras clave en una sociedad cada vez más digital, especialmente con la IA, pero controvertidas por su uso intensivo de electricidad y agua. Son la "gran apuesta" de la comunidad junto al turismo y las renovables para el crecimiento económico en los próximos años, según Bielsa.
Aragón se ha volcado en el "suelo y el sol", dos elementos que tiene en abundancia, para atraer inversiones millonarias. En el caso de los centros de datos, Zaragoza es la tercera provincia en España con más infraestructuras de este tipo, con algunos de gran tamaño como los tres de Amazon Web Services (AWS). La compañía de Jeff Bezos ha anunciado que invertirá en los próximos años más de 15.000 millones de euros -la mayor inversión tecnológica hasta ahora España- para que su red de centros en la comunidad sea la mayor del sur de Europa, y Microsoft destinará unos 5.000 millones a sus próximos proyectos en la zona.
El crecimiento renovable es igual de vertiginoso: la comunidad ya es la segunda potencia eólica, con 5.480 megavatios instalados, y genera casi el 19% de la energía del viento en España.
Para Bielsa, la pujanza de estos sectores no es negativa en sí, pero insiste en que sus beneficios deben "revertir en el territorio" para mejorar el desarrollo económico aragonés. Considera, por ejemplo, que la gran producción de energía barata renovable se podría aprovechar para fomentar la instalación de industrias de alto valor añadido en el territorio.
Esto, junto a la retención o atracción de capital humano, será clave para que la comunidad siga siendo uno de los actores económicos clave de España en el futuro.