Tailandia disuelve su Parlamento y convoca elecciones en medio de las tensiones con Camboya
- Las elecciones anticipadas deben de celebrarse en un plazo de 46 a 60 días
- El primer ministro tailandés hablará este viernes con Trump sobre el conflicto con su país vecino
En plena escalada del conflicto territorial entre Camboya y Tailandia, el primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, ha disuelto este viernes el Parlamento y convocado elecciones anticipadas. Se prevé que la cita en las urnas se celebre dentro de 45 a 60 días, puesto que el decreto está aprobado por el rey Maha Vajiralongkorn.
Horas antes, el mandatario había apuntado a este movimiento con el fin de "devolver el poder al pueblo", en medio del repunte de la violencia en la frontera entre ambos países, que ha dejado esta semana más de una veintena de muertos. Charnvirakul ha afirmado que su decisión no afectaría la gestión del conflicto.
"Obtener un gobierno mayoritario estable"
"La Cámara de Representantes se disuelve para celebrar una nueva elección legislativa para los miembros de la Cámara", ha rezado un decreto difundido en la Gaceta Real, el diario oficial de Tailandia.
El texto defiende esta decisión alegando que es la "solución adecuada [...] para obtener un gobierno mayoritario estable [...], de modo que la administración del país pueda seguir funcionando de forma fluida y ordenada" frente al actual gobierno en minoría liderado por Charnvirakul y los "numerosos problemas políticos internos" que enfrenta.
Y, según continúa el comunicado, "continuar esta situación generará inestabilidad política y afectará la confianza internacional" y que, como efecto dominó, podría "afectar significativamente el sistema económico del país y, en última instancia, provocar una pérdida de confianza pública en el sistema parlamentario y la gobernanza democrática".
En esta línea, defiende la acción del gabinete pese a los "numerosos desafíos debido a la incertidumbre generalizada", citando entre sus prioridades la guerra comercial, el impacto de los desastres naturales, la delincuencia transnacional y la necesidad de resolver de forma "urgente" las disputas entre Tailandia y Camboya "mediante mecanismos diplomáticos de negociación adecuados, junto con una sólida defensa nacional".
Amenaza de moción de censura por parte de la oposición
La decisión del primer ministro llega después de que el Partido Popular, mayor formación política de la oposición, amenazara con presentar una moción de censura contra el gobierno cuando los legisladores han votado en una sesión conjunta para exigir que cualquier enmienda constitucional sea aprobada por un tercio de los escaños.
Anutin juró el cargo como jefe de Gobierno del país asiático a principios de septiembre (hace tres meses), después de que el Parlamento lo eligiera como sucesor de Paetongtarn Shinawatra, destituida de forma definitiva por el Tribunal Constitucional.
En la ceremonia prometió celebrar elecciones anticipadas en un plazo de cuatro meses. Su elección buscaba poner fin a la crisis política desatada a raíz de la suspensión de Shinawatra en julio por una "negligencia ética grave" al afear la labor del Ejército durante una conversación con el ex primer ministro de Camboya Hun Sen, una llamada que tuvo lugar en medio del conflicto desatado entre los dos países con decenas de muertos.
El primer ministro tailandés hablará este viernes con Trump
Charnviracul ha anunciado el jueves que hablará el viernes con Trump sobre el conflicto con su país vecino. También ha asegurado que "explicará y aclarará" al inquilino de la Casa Blanca la situación. "Tendría que escuchar detalladamente la información directamente de mí", ha dicho en declaraciones a periodistas.
En un acto político el martes, en el estado de Pensilvania, el republicano reiteró que la pacificación del conflicto entre Bangkok y Nom Pen —que mantienen una disputa territorial histórica— forma parte de la lista de ocho guerras con las que asegura haber acabado desde que retornó al poder en enero de 2025.
Antes, el secretario estadounidense, Marco Rubio, exigió a ambos países que cesen "inmediatamente las hostilidades", que violan el acuerdo de paz firmado en octubre pasado en Malasia, en el que Washington actuó como mediador, un pacto que fue criticado por su vaguedad y por no abundar en las raíces del conflicto.
Al menos 22 muertos y miles de desplazados
Los nuevos combates comenzaron el pasado domingo en varios puntos de la frontera de unos 820 kilómetros que comparten ambos países y escalaron el lunes con operaciones aéreas perpetradas por Tailandia.
Ambos gobiernos cruzan acusaciones sobre quién inició los enfrentamientos, que continúan el jueves en varios puntos de la frontera, lo que ha provocado decenas de miles de desplazados.
Desde el bando tailandés, las autoridades informaron de doce víctimas mortales, nueve militares y tres civiles, según han anunciado las autoridades. El portavoz del Ministerio de Defensa tailandés, Surasant Kongsiri, ha informado también de que cerca de 200.000 personas han sido evacuadas de las comunidades fronterizas, donde, además, ha anunciado la declaración de un toque de queda efectivo entre las 19.00 y las 5.00 (hora local).
Asimismo, el portavoz de la cartera militar ha indicado que el Ministerio de Exteriores ha preparado un plan en caso de que fuese necesario evacuar a los nacionales tailandeses que residen actualmente en Camboya.
La parte camboyana no ha revelado de momento fallecidos en las filas del Ejército, solo de diez civiles, y se espera que la cifra de víctimas aumente si se confirman bajas en las fuerzas armadas del país, como sugiere Tailandia, en un conflicto salpicado de propaganda de corte nacionalista por ambas partes.
Nom Pen ha pedido, por su parte, a Bangkok que detenga los ataques "de inmediato, retirando la fuerza del territorio soberano de Camboya y evitando acciones agresivas que amenazan la paz y la estabilidad en la región". A este respecto, ha instado a las autoridades tailandesas a que "obedezcan el acuerdo de alto el fuego". Camboya ha denunciado la muerte de un menor a causa de "la agresión armada tailandesa", que también habría dejado hasta 60 heridos.
Los ataques se recrudecen desde su escalada a finales de julio
Las operaciones son las más letales desde los combates de cinco días a finales de julio, que se cobraron la vida de casi medio centenar de personas y que terminaron con un alto el fuego, que ya había suspendido recientemente Anutin.
La disputa se remonta a desavenencias sobre el acuerdo sellado en marzo de 1907 entre el entonces Reino de Siam (actual Tailandia) y Francia (que ocupaba el territorio que ahora es Camboya) para intercambiar el control de algunas regiones y establecer una línea que definiera la frontera.