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Birmania

La UE pide un embargo de armas a Birmania tras la masacre de 35 personas

  • El ataque, en el que murieron dos trabajadores de Save the Children, fue ejecutado por el Ejército de Birmania
  • La oposición pro democracia también reclama un embargo internacional de armas

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El alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell
El alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell.

La Unión Europea ha abogado este jueves por aumentar las "acciones internacionales preventivas" en Birmania, incluido un embargo de armas al régimen militar, tras la matanza de 35 civiles en un ataque ejecutado por el Ejército birmano.

La masacre se produjo la pasada Nochebuena en el estado de Kayah, una de las áreas en conflicto por los combates entre los militares y las milicias civiles opuestas al golpe de Estado del 1 de febrero de 2021. Entre los 35 fallecidos hay al menos cuatro niños y dos trabajadores de la ONG Save the Children.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha condenado la matanza y ha subrayado la "necesidad de asegurar la rendición de cuentas en torno a este hecho". Por su parte, Estados Unidos ha señalado que "los ataques contra personas inocentes y agentes humanitarios son inaceptables".

La UE, dispuesta a imponer más sanciones

El alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha calificado el acto de "espantoso" y ha afirmado que este hecho subraya la "urgente necesidad" de que los responsables "rindan cuentas". Asimismo, Borrell ha asegurado que "se requiere una mayor acción preventiva internacional, incluido el embargo de armas" y ha recalcado que la UE está "dispuesta a imponer más sanciones contra el régimen militar".

"Atacar a civiles y agentes humanitarios es inaceptable y una flagrante violación de los derechos humanos y del derecho internacional, incluido el derecho humanitario", ha indicado el alto representante, quien ha recordado que, desde el golpe militar en el país, la UE ha impuesto sanciones selectivas al Ejército de Birmania, sus líderes y entidades.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas también ha condenado el ataque, ha pedido el cese de toda violencia y ha destacado la importancia de "respetar los Derechos Humanos", así como "garantizar la seguridad de los civiles".

Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, ha manifestado que "las atrocidades generalizadas del Ejército contra el pueblo de Birmania subrayan la urgencia de exigir responsabilidades a sus miembros". "La comunidad internacional debe hacer más para promover este objetivo y prevenir la repetición de atrocidades en Birmania, incluso poniendo fin a la venta de armas y tecnología de doble uso a los militares", ha añadido.

Celebración de funerales y entierros

Las 35 víctimas fueron halladas el sábado en el interior de una decena de vehículos completamente calcinados. Una comunidad local ha celebrado este miércoles los funerales y entierros de al menos 33 de las víctimas.

La ceremonia se ha llevado a cabo en el estado de Kayah, donde fueron hallados los cadáveres. Según un comandante de la Fuerza de Defensa de las Nacionalidades Karenni, formada tras el golpe de Estado, la ceremonia incluyó ritos de distintas religiones acorde con la fe de las víctimas y sus familiares.

La versión de la junta militar

El Ejército birmano insiste en que están luchando contra terroristas, entre los que incluye al Gobierno de Unidad Nacional --el Ejecutivo paralelo integrado por parlamentarios depuestos y activistas prodemocráticos en el exilio o huidos-- y a milicias civiles formadas tras el golpe.

Respecto a la masacre, la prensa oficialista ha afirmado que los militares abatieron a un número indeterminado de "terroristas armados" que viajaban en vehículos y que no tenían la intención de parar.

¿Quién es Min Aung Hlaing , el comandante que ha liderado el golpe de Estado en Birmania?

Desde que los militares liderados por Ming Aung Hlaing tomaron el poder en un golpe de Estado, Birmania ha entrado en una espiral de crisis y violencia. Cerca de un año después de la asonada, la junta militar sigue sin tener el control absoluto del país, a pesar de la brutal violencia contra la disidencia que, según la Asociación de Asistencia a los Prisioneros Políticos (AAPP), ha causado al menos 1.328 muertos y más de 11.200 detenidos.