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Coronavirus

¿Por qué vacunar a los niños, si la COVID-19 suele ser muy leve en ellos?

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Juno, una niña de 7 años, recibe la vacuna contra la COVID-19 en Leipzig, Alemania.
Juno, una niña de 7 años, recibe la vacuna contra la COVID-19 en Leipzig, Alemania.

Los niños españoles de entre 5 y 11 años comenzarán a recibir la vacuna contra la COVID-19 a partir del miércoles 15 de diciembre, después de que la Comisión de Salud Pública aprobase su administración. En España hay censados unos 3,3 millones de niños en esta franja de edad, y será cada comunidad autónoma la que decida los lugares de vacunación y el orden. A pesar de que las vacunas contra el coronavirus han demostrado sobradamente que son seguras y eficaces, aún hay muchos padres que tienen dudas con respecto a la inmunización de sus hijos, especialmente por la baja gravedad con la que la COVID-19 se manifiesta en los más pequeños. Las asociaciones científicas y pediátricas insisten en que los progenitores pueden estar tranquilos, y explican por qué también es necesario vacunar en estas edades.

Una vacuna eficaz y segura

A los niños de entre 5 y 12 años se les administrará la vacuna de Pfizer, pero únicamente se aplicará un tercio de la dosis empleada para adultos y adolescentes. Esta cantidad ya ha demostrado en los ensayos clínicos que es suficiente para inducir la protección de anticuerpos deseada y, además, disminuye aún más la posibilidad de efectos adversos, ya de por sí extremadamente baja. Tanto es así que en Estados Unidos, el país que ha vacunado a mayor población pediátrica, no se ha producido ningún efecto secundario grave entre los millones de niños inoculados.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) insiste en que se trata de "una vacuna muy segura", y ofrece el dato de que "en Estados Unidos ya llevan más de tres millones de dosis administradas y no se ha comunicado ningún efecto secundario extraño", por lo que pide a los padres "que estén tranquilos y vacunen a sus hijos para protegerlos a ellos y también para proteger a su entorno".

La vacunación infantil arrancará este miércoles en centros de salud, vacunódromos y colegios

Efectos secundarios leves

Los efectos secundarios de las vacunas contra la COVID-19 en los niños son muy similares a los que sufren los adultos, según la Agencia Europea del Medicamento. Las reacciones más comunes son dolor, enrojecimiento e hinchazón en el lugar de la inyección, cansancio, dolor de cabeza y muscular y escalofríos. Todas suelen ser leves o moderadas. "No se han detectado otros efectos. Con los ensayos realizados hasta ahora han resultado eficaces y seguras", indican desde la AEP. Si aparecieran esos efectos secundarios leves, los pediatras recomiendan tratarlos con un analgésico antitérmico como paracetamol o ibuprofeno.

Cristóbal Coronel, presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria de Atención Primaria y experto en vacunación, coincide en asegurar que los posibles efectos secundarios en niños son comunes a los de otras vacunas pediátricas. "Incluso los más raros y peligrosos suelen ser vanales y de corto período de evolución. Las contraindicaciones realmente son muy raras, y en una balanza de ventaja e inconveniente, son siempre a favor de la vacunación", manifiesta en RNE.

Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso - La vacuna covid para niños: "Todos los padres preguntan en consulta" - Escuchar ahora

El grupo de edad con mayor incidencia

En este momento, los niños menores de 12 años constituyen el grupo de edad con mayor incidencia acumulada de casos de COVID-19. Cristóbal Coronel explica que "dado que los indicadores van aumentando de forma preocupante en los últimos días, lógicamente el virus se va a replicar en aquellos colectivos en los que son más susceptibles, que son los no vacunados, entre ellos la población infantil".

"Hay que proteger a los niños, aunque hay pocos ingresos y pocas muertes, pero podemos hacerlo más leve. También para proteger los colegios y evitar los confinamientos, y para aumentar la inmunidad de rebaño y proteger a las familias", añade.

También hay riesgo para los niños

La gran mayoría de los niños que contraen el virus sufren cuadros leves o son asintomáticos, pero desde la Asociación Española de Pediatría recalcan que “el riesgo cero no existe”, y recuerdan que desde que ha empezado la pandemia ha habido 17 muertes de menores de 10 años y más de 180 ingresos en unidades de cuidados intensivos.

"También tenemos niños con COVID-19 persistente, afortunadamente con mucha menos frecuencia que los adultos, pero es algo con lo que la vacunación puede terminar", añaden desde la AEP.

Normalización de la vida infantil

Desde septiembre de 2020, los colegios españoles han permanecido abiertos a pesar de la pandemia, pero se mantienen los grupos burbuja y siguen produciéndose confinamientos de aulas cuando se detectan casos positivos. Desde la AEP recuerdan que vacunar a los niños puede disminuir la incidencia y facilitar la continuidad de la educación escolar. Los pediatras también creen que inmunizar a los más pequeños puede contribuir a "mejorar su salud mental", ya que "están sufriendo mucho con la pandemia".