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Coronavirus

Colombia afronta el peor pico de la pandemia

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Vista aérea de un homenaje a las víctimas por Covid-19 en el municipio de Cogua, cerca de Bogotá
Vista aérea de un homenaje a las víctimas por Covid-19 en el municipio de Cogua, cerca de Bogotá AFP / RAUL ARBOLEDA

Los contagios y las muertes por Covid-19 no paran de crecer en Colombia, que cada día ve más lejos el final de la tercera ola de la pandemia. El país ha registrado este lunes el peor día de toda la crisis sanitaria al contabilizar el ministerio de Salud un récord de 754 muertes que ha elevado el total a 100.600, mientras los contagios acumulados son 3.968.405.

Tan solo en lo que va de junio, han sumado 11.808 fallecimientos a causa del coronavirus, con una media de 562 diarios y desde hace casi tres meses están desbordados los hospitales del país.

Pese a que desde el comienzo de la emergencia sanitaria una de las prioridades del Gobierno de Iván Duque fue evitar a toda costa las muertes, la pandemia se mueve a su propio ritmo y el país ocupa hoy el décimo puesto mundial tanto en defunciones como en contagios.

"Quiero enviarle un mensaje muy claro a estas familias que han perdido a sus seres queridos, que hoy más que nunca estamos a su lado y no dejaremos de estarlo", dijo Duque este lunes en una misa en memoria de los fallecidos.

El viceministro de Salud Pública, Luis Alexander Moscoso, considera que la elevada cifra de defunciones es proporcional a la población del país, de más de 50 millones de habitantes. "Colombia tiene hoy una tasa de mortalidad cercana a las 1.900 personas por millón (de habitantes)", dijo Moscoso a Efe al recordar que países vecinos tienen tasas mayores, como los más de 2.300 de Brasil o los 5.600 de Perú, según el portal de estadísticas Worldometer. Sin embargo, otros con mayor población tienen una tasa menor, como Estados Unidos, con 1.854 muertes por millón, y México (1.775).

Achaca el deterioro sanitario a las protestas

Según Moscoso, el tercer pico de la pandemia, el más mortífero de todos, que comenzó en Semana Santa, tuvo "un descenso importante" a partir del 20 de abril, pero en mayo se produjo un "hipercontagio", consecuencia principalmente de las protestas contra el Gobierno que comenzaron el 28 de abril, lo que dio pie a un "re-pico" o a un "cuarto pico".

Para las autoridades las elevadas cifras de contagios de junio, que rondan los 30.000 diarios, son todavía consecuencia de la agitación social de mayo, mes con "un nivel de contagio extremadamente alto", según el viceministro. Una idea que ha defendido el propio presidente del país, Iván Duque.

El 8 de junio se produjo además la reactivación económica total en las grandes ciudades lo que, según epidemiólogos, también ha contribuido a que la pandemia se mantenga en la meseta actual.

"Este mes definitivamente lo vamos a seguir con altas ocupaciones (de UCI) y con altas pérdidas de vidas; esperamos un mes de julio que tienda a la baja, pero una baja muy lenta", dijo el viceministro, quien espera que esa reducción se dé principalmente en Bogotá, principal foco de la pandemia, y en otras ciudades grandes, como Medellín, por efectos de la vacunación.

La campaña de vacunación se acelera tras el retraso en su inicio

Según datos del Ministerio de Salud, hasta el domingo habían sido aplicadas más de 14,9 millones de vacunas, de estas, 4,7 corresponden a segundas dosis. La vacunación en Colombia, dirigida a 35,2 millones de personas -que equivalen al 70 % de la población para alcanzar la inmunidad de rebaño- empezó el 17 de febrero con muchas demoras y tropiezos, pero desde entonces se ha acelerado y algunos días han sido aplicadas cerca de 350.000 dosis.

"Satisfechos nunca estaremos porque siempre queremos un ritmo mayor, pero avanzamos", apuntó Moscoso, quien ha asegurado que no solamente ha aumentado el porcentaje de población vacunada, "sino también la vacunación de personas de riesgo", como "los mayores de 80 años en los que la tasa ya es superior al 88 %", mientras que "entre las personas de 70 a 79 años ya estamos sobre el 75 %".

Nueva muerte durante las protestas

Un joven de 32 años, Jaime Alonso Fandiño, ha muerto este lunes en Bogotá tras resultar herido por el impacto de un objeto contundente durante un enfrentamiento con el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía en la barriada de Usme, han confirmado las autoridades locales.

Organizaciones sociales como Temblores han denunciado que Fandiño murió al recibir "un impacto de una granada de gas lacrimógeno en su pecho" que fue disparada por el Esmad.

Las autoridades colombianas también investigan el asesinato de un joven que fue decapitado y cuya cabeza fue hallada en una zona rural del municipio de Tuluá, en el departamento el Valle del Cauca (suroeste), ha informado este lunes la Policía. La cabeza de Santiago Ochoa fue encontrada dentro de una bolsa de plástico en el caserío Aguaclara, de Tuluá, ha indicado la Policía en un comunicado.

El cuerpo de este joven, que pertenecía supuestamente al grupo de jóvenes que, con la cara cubierta y escudos artesanales, están en la primera línea en las protestas que suceden en el país desde el pasado 28 de abril, aún no ha sido encontrado.

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