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Human Rights Watch denuncia que los "graves" abusos policiales en las protestas de Colombia "no son aislados"

  • La organización ha documentado 20 homicidios y casos de agresiones sexuales, golpizas violentas y detenciones arbitrarias
  • Asegura que se trata de un problema profundo del cuerpo policial, que necesita una reforma urgente

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Integrantes del Escuadrón Móvil Antidisturbios se enfrentan a manifestantes en Bogotá
Integrantes del Escuadrón Móvil Antidisturbios se enfrentan a manifestantes en Bogotá EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

La organización defensora de derechos humanos, Human Rights Watch (HRW), ha denunciado que la Policía colombiana cometió "abusos gravísimos en contra de manifestantes" que no son "incidentes aislados", sino el resultado de un problema profundo del cuerpo policial, que necesita una reforma.

"Las violaciones a los derechos humanos cometidas por la Policía en Colombia no son incidentes aislados de agentes indisciplinados, sino el resultado de fallas estructurales profundas", ha señalado en un comunicado publicado este miércoles el director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco.

Según HRW, el Gobierno de Colombia debería tomar medidas urgentes para proteger los derechos humanos e iniciar una reforma policial profunda "para garantizar que los agentes respeten el derecho de reunión pacífica y los responsables de abusos sean llevados ante la justicia".

Las manifestaciones a nivel nacional contra la reforma tributaria del Gobierno de Iván Duque, que comenzaron a finales de abril, han estado directamente relacionadas con la muerte de al menos 21 personas, según cifras del gobierno. Sin embargo, grupos locales de derechos humanos aseguran han muerto muchas más a manos de las fuerzas de seguridad.

Dispersaron protestas pacíficas "empleando la fuerza de forma excesiva"

"Human Rights Watch documentó cada uno de los casos de forma independiente y con evidencias de primera mano", asegura la organización, y ha llegado a la conclusión de que 34 muertes, incluidas las de dos policías y un investigador judicial, ocurrieron en el contexto de las protestas, y de ellas "al menos 20 parecen haber muerto a manos de policías".

Mediante más de 150 entrevistas a víctimas, familiares, abogados y expertos, así como la verificación de registros policiales, forenses y videos, HRW ha recopilado pruebas de estos abusos donde documenta que "los policías han dispersado manifestaciones pacíficas de manera arbitraria y empleado la fuerza de forma excesiva, y a menudo brutal, incluso mediante el uso de municiones letales".

Esta organización ha recibido "denuncias creíbles" de 68 muertes ocurridas desde el comienzo de las movilizaciones sociales el 28 de abril, sobre todo de ONGs como Temblores y el Instituto de Estudios para el Desarrollo de la Paz (Indepaz) o la coalición Defendamos la Paz.

"Las autoridades colombianas deben llevar a cabo investigaciones prontas, independientes y rigurosas sobre todos los casos de abuso policial y otros hechos graves de violencia, incluyendo por parte de hombres armados de civil que atacaron a manifestantes", ha agregado HRW.

La Policía usó munición letal de armas de fuego

La organización asegura tener pruebas de que la Policía mató a al menos 16 personas con munición letal de armas de fuego -lo que está prohibido en una manifestación-, si bien esa institución asegura a HRW que no la ha usado.

En estos casos las víctimas recibieron heridas de balas en órganos vitales, y luego al menos una más murió por golpizas y otras tres por el uso indebido o excesivo de material de dispersión no letal como gases lacrimógenos y bombas aturdidoras.

"Se necesita una reforma seria que permita separar claramente a la Policía de las Fuerzas Militares y asegurar una supervisión y rendición de cuentas adecuada para impedir que estos abusos vuelvan a ocurrir o queden impunes", aseveró Vivanco en el comunicado.

Además, entre los heridos en las manifestaciones (1.100 según el Ministerio de Defensa) hay periodistas y defensores de derechos humanos que estaban apoyando la buena marcha de las manifestaciones, y todos ellos iban identificados con chalecos y material distintivo.

HRW también documentó otros abusos de derechos humanos como que la Policía privó de libertad a más de 5.500 personas en detenciones arbitrarias camufladas bajo la figura de "traslado por detección" o la detención de más de 1.200 personas por delitos cometidos en las protestas, de las cuales cientos fueron liberados sin cargos y después de que un juez dictase que sus derechos habían sido violados durante la detención o que no existían evidencias de que habían cometido un delito.

aunque ha reconocido que se cometieron algunos abusos, Duque ha insistido repetidamente que la mayoría de los policías colombianos respetan los derechos humanos de los civiles, y ha asegurado que los policías que actúen ilegalmente serán procesados y castigados. El domingo, anunció una "profunda transformación" integral de la Policía, con más formación y una mayor supervisión de los agentes.

Abusos por parte de civiles

"Aunque la mayoría de las manifestaciones se desarrollaron de manera pacífica, algunos individuos cometieron actos graves de violencia", ha añadido HRW, refiriéndose a los ataques a estaciones de Policía y otros establecimientos con piedras y cócteles molotov, agresiones a los agentes dejando hasta 1.200 lesionados, el uso de armas de fuego y también abusos sexuales a una policía.

La organización también denuncia los estragos producidos por los bloqueos de calles "por períodos prolongados", que han impedido en algunos casos distribuir alimentos o que circulen ambulancias, sobre todo en los departamentos del Valle del Cauca (suroeste) y Cundinamarca (centro).

Por estos bloqueos murieron dos bebés cuando manifestantes bloquearon e incluso atentaron contra las ambulancias en las que estaban siendo trasladadas.

"La violencia contra policías y los bloqueos que impidan el acceso a alimentos o servicios de salud son absolutamente injustificables, pero no pueden ser un pretexto para la brutalidad policial", ha señalado Vivanco.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) también ha comenzado este martes su revisión de la situación en Colombia. Esta visita, que finalizará el jueves, pretende escuchar a las víctimas de violaciones de derechos humanos y a sus familias para recibir sus testimonios sobre las agresiones que han sufrido durante las movilizaciones.

La CIDH revisará las acusaciones que recaen principalmente sobre agentes de la Policía por el desproporcionado e indiscriminado uso de armas de fuego, la violencia homicida y agresiones a manifestantes, al menos un centenar de casos de desapariciones que permanecen abiertas, así como los abusos contra la prensa y la misión médica que ha sido blanco de cientos de ataques y los efectos de los bloqueos.

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