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Coronavirus

De las limitaciones sociales al cierre de la hostelería: así es el plan de tres fases de Johnson contra la COVID-19

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Inglaterra impondrá restricciones según el riesgo de contagio de COVID-19

Inglaterra abordará la segunda oleada de la COVID-19 con un plan por niveles de riesgo con distintas restricciones en función de la situación epidemiológica en cada territorio. El primer ministro británico, Boris Johnson, ha expuesto ante el Parlamento las medidas a aplicar en cada caso: desde las limitaciones y prohibiciones de reuniones sociales, al cierre de pubs y bares en las zonas con mayor incidencia. 

Tenemos más ingresos hospitalarios hoy que en marzo. Debemos actuar ahora

El Gobierno ha establecido una escala de tres niveles de alerta para simplificar la respuesta a la pandemia y evitar que cada autoridad local establezca sus propias medidas, tal y como ocurría hasta ahora. El objetivo, evitar un confinamiento nacional que según Johnson "provocaría un daño inmediato", y bajar la curva epidemiológica en un país que acumula más de 617.000 casos y más de 48.000 muertes.

"Si no se hubiera hecho el esfuerzo de limitar los contactos sociales, las cifras serían más elevadas en el país. Sin embargo, estamos viendo que tenemos que ir más allá o seguirán sufriendo", ha advertido el asesor médico del Ejecutivo, Chris Witty.

El área metropolitana de Liverpool, con casi 1,5 millones de personas, será la primera en situarse en el máximo grado de riesgo al superar los 600 casos por cada 100.000 habitantes. A partir de este miércoles, los pubs, bares, gimnasios, casas de apuestas y casinos cerrarán en la región.

"Tenemos más ingresos hospitalarios hoy que cuando el país se confinó en marzo. Debemos actuar ahora", ha señalado Boris Johnson en rueda de prensa. "Nadie quiere imponer estas restricciones contra la libertad, pero estoy más convencido que nunca de que juntos venceremos al virus", ha añadido.

Semáforo epidemiológico

El primer ministro actúa así contra las críticas generadas en las últimas semanas por la confusión que generaban los distintos planes locales para controlar los contagios.

De este modo, el Gobierno recurrirá a un semáforo epidemiológico que contará con tres niveles de alerta: nivel medio con una incidencia de hasta 100 casos por cada 100.000 habitantes; nivel alto cuando se supere ese umbral; y un nivel muy alto si el sistema sanitario corre riesgo de saturación.

Las restricciones en el primer nivel, que se aplicarán en la mayoría del país, limitan a un máximo de seis personas las reuniones sociales y la hostelería deberá cerrar a las 22:00 horas. En el nivel alto estarán prohibidas las reuniones sociales entre personas no convivientes en espacios cerrados, se limitarán a seis los grupos al aire libre y se recomienda evitar viajes innecesarios.

En el nivel muy alto, los encuentros quedarán prohibidos tanto en espacios cerrados como en jardines y los pubs y bares deberán cerrar, aunque los restaurantes permanecerán abiertos. Además, las recepciones nupciales estarán prohibidas y se recomendará no viajar ni salir de zonas en este nivel de riesgo excepto por motivos laborales, educativos o cuidados de personas.

Colegios, comercios no esenciales y universidades seguirán abiertos en todos los escenarios contemplados por el Ejecutivo. Johnson ha aclarado que ninguna zona "estará cerrada de forma permanente".

Malestar en la hostelería

El nuevo plan del Gobierno ha generado malestar entre los propietarios de pubs por la confusión de las medidas en las zonas con altas incidencias del virus. La mayoría de pubs en Inglaterra sirven comida, por lo que el Gobierno contempla que puedan permanecer abiertos siempre y cuando el alcohol no sea la consumición principal.

Sin embargo, propietarios de estos negocios están estudiando acciones legales ante la falta de claridad. En el caso de Liverpool, el sector teme "no sobrevivir" al inminente cierre del miércoles.

De hecho, las autoridades locales han solicitado más ayudas económicas al Gobierno, que ha prometido pagar dos tercios del salario de los trabajadores que no puedan trabajar ante el cierre. Las ayudas se incrementarán desde las 1.500 libras (1.660 euros) cada tres semanas a las 3.000 al mes (unos 3.320 euros). 

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