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Coronavirus

La vacuna llegará, pero los expertos piden cautela ante los últimos avances: "No hay que echar las campanas al vuelo"

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Los principales científicos españoles creen que la vacuna contra la COVID-19 llegará seguramente en 2021.
Los principales científicos españoles creen que la vacuna contra la COVID-19 llegará seguramente en 2021. iSTOCK

La vacuna contra la COVID-19 llegará más pronto que tarde, seguramente en algún momento del año que viene. Incluso es probable que en 2021 haya más de una, aunque otra cuestión es el grado de efectividad que tengan. En este punto parecen coincidir los científicos, pero piden cautela a la hora de valorar anuncios prematuros como el de la farmacéutica estadounidense Moderna, que acaba de dar a conocer unos resultados "muy prometedores" de su candidato a vacuna, tras superar la primera fase de pruebas clínicas.

Algunos de los investigadores españoles más destacados que investigan el coronavirus, como Luis EnjuanesMariano EstebanMargarita del Val y Vicente Larraga han realizado esta valoración durante un debate virtual organizado por la Fundación Alternativas, moderado por el oncólogo Mariano Barcacid.

Desde que comenzó la precipitada carrera a nivel mundial por encontrar una vacuna contra la COVID-19 -con China y Estados Unidos a la cabeza-, siempre ha habido un interrogante en segundo plano, acechando como una sombra amenazadora: ¿qué pasaría si finalmente no se consigue ese objetivo de encontrar una vacuna? No faltan expertos que consideran que todos los esfuerzos científicos podrían resultar vanos y esta solución podría no llegar nunca.

Luis Enjuanes: "Encontrar una vacuna es científicamente posible"

Aunque aún no hay ninguna certeza, las primeras evidencias científicas al respecto invitan al optimismo. Tal y como explica Luis Enjuanes, hay un hecho que ya por sí solo puede servir como base sobre la que apoyar las investigaciones: el nuevo coronavirus induce una respuesta inmunológica neutralizante en los infectados. "Encontrar una vacuna a este coronavirus desde el punto de vista científico es posible", opina el virólogo, porque "hay muchos pacientes que han sufrido la infección y han respondido inmunológicamente".

Enjuanes es uno de los mayores expertos españoles en coronavirus, y lidera un proyecto del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) que busca crear una vacuna a partir de la reconstrucción del propio coronavirus, atenuando y eliminando sus genes más virulentos. "Un virus atenuado es una vacuna en potencia", dice, y recalca que "esto la convierte en segura y muy efectiva, porque mantiene muchas proteínas del virus en la inmunización".

Un virus atenuado es una vacuna en potencia.

Sobre los primeros resultados del candidato a vacuna de la farmacéutica Moderna, cree que aún es pronto para cualquier valoración, aunque solo por el hecho de que tenga el respaldo de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) “lo menos que merece es un respeto”. Sin embargo, el virólogo se muestra sorprendido de que se "hayan echado las campanas al vuelo, cuando han desarrollado anticuerpos neutralizantes solo ocho de los 47 participantes, y es una proporción muy baja".

Mariano Esteban: " Se activan dos brazos del sistema inmune"

En la actualidad hay casi 120 proyectos de vacuna que se investigan a nivel internacional desde diferentes enfoques, de los que ocho ya han pasado a la fase clínica, con pruebas en humanos. El equipo de Enjuanes trabaja con una vacuna de virus completo, mientras que el de Mariano Esteban -el otro proyecto de vacuna más destacado a nivel nacional, también dentro del CNB-CSIC- se basa en una variante de la vacuna que sirvió para erradicar la viruela. Ninguno de los dos ha superado aún la fase preclínica.

En cualquier vacuna, lo fundamental es la amplitud de la respuesta.

Ante la cuestión de si se conseguirá desarrollar una vacuna, Esteban también se muestra confiado, porque "en cualquier vacuna, lo fundamental es la amplitud de la respuesta", y en los organismos infectados por el nuevo coronavirus "se están activando dos brazos del sistema inmune  en una proporción muy alta: anticuerpos neutralizantes y linfocitos C –relacionados con la inmunidad celular-".

Acerca de los resultados anunciados por la farmacéutica de Massachusetts, Esteban considera que la reacción que han provocado “es demasiado optimista”. No tanto en la seguridad de la vacuna, puesto que esta se basa en ARN mensajero y es "un procedimiento sencillo y muy seguro", como en su eficacia. "Hay que comprobar si los anticuerpos realmente protegen, y eso se irá conociendo con los siguientes ensayos clínicos en fase 2, más avanzados", explica.

Margarita del Val: "La esperanza es grande"

La opinión de Esteban coincide con la de Margarita del Val, viróloga del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, para quien se trata aún de "resultados muy preliminares", a lo que suma que la farmacéutica "no ha enseñado los datos, que es lo que los científicos queremos ver". A ella le habría gustado que, además de los anticuerpos neutralizantes, también hubiesen ofrecido información relativa a linfocitos C, puesto que "no podemos renunciar a ninguna de las posibles inmunidades que puede inducir una vacuna".

En pacientes recuperados se ve muy bien la respuesta inmunitaria.

Del Val, cuyo equipo actualmente estudia cómo es la respuesta inmunitaria de los pacientes recuperados de COVID-19, también se muestra esperanzada en poder llegar a ese horizonte próximo de una o varias vacunas, y alude a un estudio científico publicado recientemente en la revista Cell"En pacientes recuperados se ve muy bien la respuesta inmunitaria, por lo que la esperanza es grande", valora la viróloga, y añade que "también han encontrado una cierta reactividad cruzada frente a este nuevo coronavirus en linfocitos C, que podrían ayudar a que la infección sea más benigna".

Vicente Larraga: "Podría haber cuatro o cinco vacunas el año que viene"

Finalmente, el científico del Centro de Investigaciones Biológicas Vicente Larraga considera que que “lo normal es que dentro de un año haya cuatro o cinco vacunas, cada una con una forma de atacar la infección”.

España ha ido perdiendo su capacidad industrial para producir vacunas con el paso de los años.

El trabajo de su equipo se centra en encontrar una vacuna para la COVID-19 que utiliza un antígeno del propio coronavirus para estimular la inmunidad. Otro de los grupos se orienta al proceso industrial de las posibles vacunas, que va a ser crucial "para tener más cantidad en menos tiempo". En este sentido, sobre la capacidad industrial de España para producir este tipo de medicamentos, Esteban indica que se ha ido perdiendo con el paso de los años, “y eso es un replanteamiento que nos tenemos que hacer, porque no podemos estar siempre dependiendo de fuera”.

Sobre los resultados de Moderna, puntualiza que "está bien que hayan pasado de la fase 1, pero todo el mundo lo ha tomado como que ya era una vacuna y no es así", porque la fase 2 "es crucial". Larraga aclara que en esta segunda etapa clínica es en la que tiene lugar la prueba de concepto, "si la vacuna está haciendo que debería hacer, que es proteger a las personas". "Es esperanzador, pero no hay que echar las campanas al vuelo", concluye.

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