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Boeing sufre su primer año de pérdidas en dos décadas por los accidentes de los 737 Max

  • Cerró 2019 con pérdidas de 636 millones de dólares, mientras que acabó 2018 con más de 10.000 millones de beneficios
  • Wall Street se ha tomado estas noticias con cierto optimismo, pero la firma ha perdiden torno al 16% de su valor

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Los accidentes en los Max 737 han pasado factura a la aerolínea Boeing.
Los accidentes en los Max 737 han pasado factura a la aerolínea Boeing.

El gigante aeronáutico estadounidense Boeing ha sufrido durante el año 2019 su primer año de pérdidas en más de dos décadas, como resultado de los "tiempos difíciles" que atraviesa, en palabras de sus directivos, desde que dos accidentes -en Etiopía e Indonesia- de su avión 737 Max hayan obligado a detener la flota exparcida por todo el mundo.

Boeing cerró el pasado ejercicio con pérdidas de 636 millones de dólares, que choca frontalmente con los beneficios de más de 10.000 millones que obtuvo en 2018. La aerolínea ha visto caer en un 24% sus ventas anuales, que se situaron en 76.559 millones, fruto del parón en las entregas y la producción de que fue su modelo estrella.

Según el informe financiero que divulgó este martes Boeing, la factura de la crisis de los 737 Max asciende ya a casi 19.000 millones: ha previsto una mayor compensación para sus clientes, hasta 8.300 millones de dólares; revisado sus costes de producción, hasta 6.200 millones; y estimado que retomarla le supondrá otros 4.000 millones.

Entretanto, las entregas totales de aviones comerciales, que en 2018 batieron un récord con más de 800 unidades, se redujeron el año pasado a menos de la mitad, 380. Con la fabricación de los Max en pausa desde este mes, Boeing tiene almacenados y sin entregar unos 400 de estos aparatos.

Boeing está pagando para garantizar "estabilidad a largo plazo"

El nuevo consejero delegado desde hace apenas dos semanas, Dave Calhoun, dijo en una conferencia telefónica que son "tiempos difíciles y hay mucho trabajo por hacer" tanto con las autoridades, que han de aprobar la recertificación del aparato, como con los clientes y los proveedores impactados por el veto.

La semana pasada, Boeing aplazó por enésima vez el "retorno" de los aviones hasta "mediados de 2020" y Calhoun insistió en que son estimaciones y que "las fechas y las condiciones" de esa vuelta al servicio las tiene que decidir la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos.

El jefe financiero de la empresa, Greg Smith, advirtió de que Boeing está "manteniendo su plantilla y pagando a proveedores" para garantizar "estabilidad a largo plazo". Sin embargo, todas esas acciones no impedirán que su liquidez se vea dañada hasta, por lo menos, el año 2021, con un caída mayor este año que el anterior, a pesar de haber obtenido un préstamo de 12.000 millones de la banca.

Durante la conferencia, los directivos señalaron entre los retos de la firma la aprobación del 737 Max pero también el "entorno global de comercio, que ha supuesto complicaciones en la planta de producción de aviones de cuerpo ancho y, en concreto, del modelo 787", cuya producción se va a ralentizar más de lo previsto.

Por otro lado, se ha registrado un crecimiento más moderado en el tráfico aéreo de pasajeros; que se han reducido los volúmenes de flete de mercancías por los conflictos comerciales; y que se debe observar "el impacto del coronavirus" sobre las operaciones aéreas.

El cuarto trimestre repite la tendencia de todo 2019

En la página web de Boeing también aparecen los datos registrados durante el cuarto trimestre. Igual que en el ejercicio de 2019, la tendencia -de caídas- fue la misma, especialmente entre octubre y diciembre. En ese período, las pérdidas ascendieron a 1.010 millones, mientras que en el año anterior los beneficios fueron de 3.424 millones.

La bajada en la facturación en los últimos tres meses fue del 37%, hasta los 17.911 millones, principalmente debido a esa menor entrega de aviones y al dinero apartado para compensaciones, pero esa cifra superó las expectativas de los analistas, igual que la de la pérdida trimestral por acción, que fue de 1,79 dólares.

A pesar de los malos resultados, los inversores de la Bolsa de Nueva York los acogieron de forma positiva, pues a mitad de la sesión Boeing avanzaba un 2,64% en el grupo del Dow Jones de Industriales. En el último año, la firma ha perdido en torno al 16% de su valor.