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El Gobierno alemán confirma las emisiones excesivas de dióxido de carbono en 30 modelos

  • La portavoz del Ministerio de Transporte no ha detallado las marcas implicadas
  • Habrá que esperar la publicación del informe oficial sin fecha prevista
  • Der Spiegel, que adelantó la información, señala al Opel Zafira como uno de los modelos

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Una señal de Stop frente a un cartel publicitario de Opel
Una señal de Stop frente a un cartel publicitario de Opel.

El Ministerio de Transporte alemán ha confirmado que ha detectado niveles de emisiones de dióxido de carbono por encima de lo permitido en 30 modelos de coches en la investigación iniciada a raíz del caso Volkswagen.

Como avanzó antes el semanario Der Spiegel, el Gobierno alemán está ahora realizando nuevas pruebas de emisiones a los automóviles que han registrado resultados excesivos.

La portavoz del Ministerio de Transporte Svenja Friedrich no quiso detallar las marcas y modelos afectados, y remitió en un encuentro rutinario con medios al informe final de la comisión ministerial, que no tiene aún prevista fecha de publicación.

El estudio sobre niveles de CO2 se está realizando sobre los más de 50 modelos diésel que el Gobierno alemán seleccionó para comprobar sus emisiones del gas contaminante NOx (óxidos de nitrógeno) a raíz de las revelaciones del escándalo de Volkswagen.

Impuesto de circulación ligado al CO2

Si se confirman los resultados, esta investigación tendrá repercusiones económicas, ya que el impuesto de circulación en Alemania está ligado al nivel de emisiones de CO2 y los vehículos que más contaminan deben pagar más.

Der Spiegel asegura que, si los fabricantes reportaron valores falsos de emisiones, serían ellos quienes deberían abonar la diferencia, una cantidad agregada que -según cálculos de la ONG Ayuda Medioambiental Alemana (DUH) citados por la revista- podría elevarse a 2.200 millones de euros sólo en Alemania.

El semanario alemán sólo nombra, de entre los 30 modelos afectados, el caso del Opel Zafira que ya denunció en su número de la semana pasada, del que dice que, en un examen en banco de pruebas emitió 127 gramos de CO2 por kilómetro, frente a los 109 que la casa admite que produce, un 16,5% más.

Opel, por su parte, ha asegurado a la publicación que en los test que realizó la casa a sus modelos no se sobrepasaron los límites legales de emisiones.

Desconectan el control de emisiones

El Ministerio de Transporte alertó a finales de abril de que 17 fabricantes de vehículos a los que ha investigado podrían estar desconectando de manera irregular los dispositivos de control de emisiones de algunos de sus modelos diésel, emitiendo así en la práctica más NOx del máximo permitido.

Las marcas y modelos alemanes afectados son Audi (A6), Porsche (Macan), Volkswagen (Amarok, Crafter), Opel (Insignia, Zafira) y Mercedes (V250 bluetec). Estos fabricantes ya han acordado con el ministerio una revisión "voluntaria" a lo largo de este año de los de 630.000 vehículos sospechosos "de toda Europa".

Los modelos de fabricantes no alemanes son Alfa Romeo (Giulietta), Chevrolet (Cruze), Dacia (Sandero), Fiat (Ducato), Ford (C-Max), Hyundai (ix35, i20), Jaguar (XE), Jeep (Cherokee), Land Rover (Range Rover), Nissan (Navara), Renault (Kadjar) y Suzuki (Vitara). Berlín alega que no puede obligar a las casas a una revisión, ya que no tienen su sede central en Alemania.

Volkswagen reconoció el pasado septiembre, tras una denuncia de las autoridades medioambientales de EE.UU., haber incluido un software ilegal en unos 9,5 millones de vehículos para manipular las emisiones de NOx. Este programa informático hacía que los coches redujesen sus emisiones para cumplir con los límites cuando eran testados en un banco de pruebas, pero no en condiciones normales.