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EE.UU., China, Japón y los países de Asia-Pacífico alertan de la debilidad de la recuperación

  • El foro APEC se compromete a políticas "responsables" para superar la crisis
  • China y Japón reclaman a Washington el fin de su guerra presupuestaria

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FOTO DE FAMILIA DE LA CUMBRE APEC
El secretario de estado estadounidense, John Kerry, charla con el presidente chino, Xi Jinping, en la cumbre del la APEC.

El comercio internacional se está debilitando y el crecimiento mundial será más lento y desequilibrado de lo previsto. Esta es la conclusión del foro para la Cooperación Económica en Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés), que agrupa a 21 países -entre ellos, las tres grandes potencias mundiales: EE.UU., China y Japón- y que se reúne estos días en la isla indonesia de Bali.

Los países participantes en este foro anual concentran el 40% de la población mundial, el 55% de la riqueza del planeta y el 44% del comercio global (los intercambios comerciales entre ellos sumaron 11 billones de dólares en 2011).

"El crecimiento global es demasiado débil, persisten riesgos que inclinan la balanza hacia una caída, el comercio global se está debilitando y las previsiones económicas sugieren que el crecimiento va a ser más lento y menos equilibrado de lo deseado", resume el borrador de las conclusiones de la cumbre, marcada por la ausencia del presidente Obama, ocupado en solucionar el bloqueo presupuestario que amenaza con llevar a la primera potencia mundial a una suspensión de pagos.

Un aviso a Washington de China y Japón

Para tratar de frenar ese debilitamiento de la recuperación, esos países se han comprometido este martes a aplicar "políticas macroeconómicas responsables y prudentes para asegurar el refuerzo mútuo del crecimiento y el mantenimiento de las estabilidad económica y financiera en la región".

Esta sentencia encierra una advertencia velada a EE.UU. por parte de sus socios en este foro económico, especialmente de China y Japón, que ya han reclamado a Washington que ponga fin a su guerra presupuestaria.

De llegar a esa situación, EE.UU. tendría que recortar parte de su gasto y dejar de pagar muchas de sus facturas, con lo que podría dejar de abonar los intereses de su deuda. Eso aterroriza a los tenedores de sus bonos, a cuya cabeza se sitúan los fondos de pensiones estadounidenses, la Reserva Federal y China, que poseía 1,3 billones de dólares en títulos de deuda norteamericana a finales del pasado julio.

Respecto a la creación de un acuerdo de libre comercio entre 12 países de la zona -un empeño del presidente Obama-, el representante estadounidense en las negociaciones se ha mostrado convencido de que aún es posible lograr un pacto antes de fin de año y eso, a pesar de las fuertes reticencias de países como Malasia o Vietnam.

El proyecto prevé eliminar barreras aduaneras en un bloque con 800 millones de habitantes y un tercio del comercio mundial, e incluye un amplio rango de campos de negociación, desde la propiedad intelectual al medio ambiente, pasando por el papel de las empresas estatales, uno de los capítulos más conflictivos.