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Croacia ya es el país número 28 de la UE

       
  • Zagreb afronta su quinto año de recesión con un paro del 20%
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  • Croacia espera recibir 3.000 millones en ayudas europeas hasta 2020
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  • El país ha celebrado su entrada en la UE con una celebración multitudinaria

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Croacia se convierte en el Estado número 28 de la Unión Europea.

Croacia llega este 1 de julio a la meta de la Unión Europea en plena crisis económica, con un europeísmo disminuido y consciente de que queda mucho por hacer, tras recorrer un largo camino de ocho años de negociación y espera.

A pesar de ello, el país ha celebrado este domingo la entrada en el club comunitario con fuegos artificiales y música. Más de 600 artistas han participado en la ceremonia de bienvenida en la principal plaza de la capital, Zagreb . Casi dos centenares de dignatarios extranjeros han asistido a la multitudinaria celebración, y miles de personas, entre ellas familias enteras, se han echado a la calle ondeando banderas croatas y europeas.

Croacia se une al bloque comunitario tras mas de una década de negociaciones y poco más de 20 años después de declarar su independencia de Yugoslavia. Su acceso a la UE constituye la séptima fase de ampliación del club europeo desde su formación en 1957.

Zagreb aspira a encontrar estabilidad económica y política en Europa, mientras que la UE logra el objetivo de integrar en su seno a países del antiguo bloque del Este y también a los que participaron en las guerras balcánicas en los noventa.

Con la entrada de Croacia que tiene más de un 90% de la población católica, los 28 siguen siendo un club cristiano. Más lejos parece la integración de Turquía, que inició las negociaciones a la par que el pequeño país balcánico.

"Para Croacia, la entrada en la UE significa un retorno a casa, al círculo cultural europeo, que llena a los croatas de orgullo", según la ex primera ministra Jadranka Kosor, que cerró oficialmente las negociaciones de acceso comunitario en julio de 2012.

En la calle, el entusiasmo europeísta parece haberse desvanecido.  Cuando comenzaron las negociaciones en 2004, nadie esperaba que se prolongaran el doble de tiempo que con la vecina Eslovenia. En abril, solo un 21% de los croatas con derecho a voto acudió a las primeras elecciones para el Parlamento Europeo, mínimo histórico desde la independencia en 1991.

El proceso se alargó, además, por varios  bloqueos de Eslovenia por cuestiones bilaterales, y por la  introducción por parte de Bruselas de criterios más estrictos. Finalmente, en 2011 la Comisión propuso la incorporación de la república y, tras un "sí" del pueblo croata en un referéndum marcado por la baja participación.

Croacia llega en el peor momento de la historia de la integración europea,  con una expansión creciente del euroescepticismo e, incluso, temores de ruptura provocados por la crisis  económica. El referéndum que Cameron quiere celebrar en 2017 podría desencadenar la salida de Reino Unido y Grecia sigue siendo una amenaza para la zona euro.

Corrupción y crímenes de guerra

La convergencia no ha sido sencilla para un país salpicado por la corrupción -segundo país más corrupto de Europa en el ámbito de los negocios, según un ránking de Ernst&Young-, con escaso respeto por las minorías y una economía poco competitiva muy dependiente de los servicios y el turismo.

Croacia ha tenido que reforzar sus instituciones y luchar contra la corrupción para cumplir con los criterios de Copenhague -35 puntos relativos a la seguridad jurídica, la economía y los derechos y libertades-. En parte ha hecho los deberes, con el retorno de los refugiados y cumpliendo  los requisitos del Tribunal Internacional para los crímenes de guerra en  la ex Yugoslavia. Incluso el ex primer ministro  Ivo Sanader ha sido detenido y condenado, algo impensable unos años antes.

Desde su incorporación como miembro de pleno derecho, Zagreb tiene dos años para incorporar a su legislación toda la normativa europea. De momento, en el reparto de sillones en Bruselas, Croacia tiene al viceprimer ministro, Neven Mimica, como comisario europeo para el Consumo.

El maná comunitario podría llegar a 3.000 millones en el próximo septenio 2014-2020, lo que convertirá a Croacia en uno de los grandes beneficiarios del nuevo presupuesto.

Problemas económicos

Un profesor de la Facultad de Economía de Zagreb, Ljubo Jurcic, apunta que Croacia entra en la UE "con más problemas económicos que nadie". Añade que no están "preparados para las normas europeas", lo que supone que el país irá a la bancarrota si el Gobierno no cambia de rumbo.

Entre los mayores problemas destaca el del desempleo, que supera el 20%, combinado con la limitada población activa que tiene el país, lo que hace que en Croacia sólo cuatro de cada diez habitantes trabajen efectivamente en estos momentos.

Pese a la mala situación, la entrada en la UE será beneficiosa si Croacia sabe aprovechar sus fortalezas en el turismo, la agricultura y recursos naturales y en las industrias del metal, textil y química.

Según pronósticos de la Comisión Europea, Croacia sufrirá este año su quinta contracción económica consecutiva, con el 1% del PIB, mientras que la calificación de su deuda sigue al nivel de "bono basura", lo que dificulta el endeudamiento público y aleja a los inversores extranjeros.

El Gobierno croata insiste en que se saldrá de la recesión con una leve  recuperación, al registrar un crecimiento positivo del 0,7%. En 2012 el desempleo llegó al 19%, la inflación se situó en el 3,4%, y la deuda pública, en el 52% del PIB.

Como miembro de la OTAN desde 2009, Croacia se ha presentado como un   factor de estabilidad y cooperación en los Balcanes, e incluso se ha  ofrecido a ayudar a Serbia, su enemiga en la guerra que desmembró a la  antigua Yugoslavia, en su camino hacia la UE.

Con la incorporación de Croacia, las fronteras de la UE llegan a Serbia y Montenegro. Los croatas comparten destino con sus vecinos eslovenos y las heridas que provocó la guerra de los Balcanes se van cerrando en el seno europeo.

Datos generales de Croacia

Situación y límites: Croacia, bañada por el Mar Adriático, limita con Eslovenia al noroeste, Hungría al nordeste, Serbia al este y Bosnia-Herzegovina al sureste.

Superficie: 56.538 kilómetros cuadrados.

Población: 4,3 millones de habitantes, con mayoría de croatas (un 89%) y una minoría serbia (4,5%). Bosnios, húngaros, eslovenos, albaneses, gitanos y montenegrinos también son minoritarios.

Capital: Zagreb, 793.000 habitantes

Idiomas: Oficial (croata) y en lugares habitados por las minorías se habla también serbio, húngaro e italiano.

Religión: Católicos (90%), ortodoxos (4,5%) y musulmanes (1,5%).

Forma de gobierno: República parlamentaria, con un jefe de Estado, Ivo Josipovic, (elegido en enero de 2010) y un primer ministro del Gobierno, Zoran Milanovic (desde diciembre de 2011).

Fuerzas Armadas: Entró en la OTAN en 2009 y tiene un ejército profesional de 12.500 soldados activos y 6.000 en la reserva.

Economía: La moneda del país es el kuna. En 2012, el PIB cayó el 2%.

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