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Rajoy llevará al debate, marcado por el 'caso Bárcenas', medidas contra la crisis y la corrupción

  • Es el primer debate de este tipo para Mariano Rajoy como presidente
  • El caso Bárcenas ha centrado el debate político del último mes
  • Rubalcaba se estrena como líder de la oposición en estos debates
  • Toda la información del debate sobre el estado de la nación 2013

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Rajoy afronta su primer debate del estado de la nación como presidente

Son muchos los frentes que tiene abiertos el Gobierno de Mariano Rajoy, que afronta este miércoles y jueves su primer debate sobre el estado de la nación como presidente 14 meses después de llegar a la Moncloa. Para Alfredo Pérez Rubalcaba también será el primer debate de este tipo como líder de la oposición.

Rajoy aprovechará el debate de política general para presentar un paquete de medidas económicas y contra la corrupción, según han confirmado fuentes del PP a RTVE.es.

El paro, que cerró 2012 con casi seis millones de desemplados y una tasa del 26% (el 55% en el caso de los jóvenes) según la EPA, y la crisis económica son la principal preocupación para el Gobierno, pero el caso Bárcenas ha desbordado el vaso de una corrupción política que mancha a casi todos los partidos.

Las nuevas informaciones sobre las cuentas suizas del extesorero del PP y los supuestos sobresueldos en dinero negro, que han copado la actualidad informativa en el último mes, han desviado el centro de atención de lo que debía ser un examen parlamentario centrado principalmente en la economía.

El presidente eligió la fecha del 20 y 21 de febrero, coincidiendo con el arranque del nuevo periodo de sesiones, para hacer balance de su primer año de Gobierno, establecer su calendario de  reformas para 2013 y vender sus duros ajustes de 2012 como la base de un camino para que la economía española despegue. La fecha se fijó antes de que saltaran a la luz los últimos escándalos relacionados con el caso Gürtel, que previsiblemente le robarán protagonismo a la economía.

La preocupación de los ciudanos por los partidos políticos ha continuado subiendo en los últimos meses y la corrupción se ha convertido en el cuarto problema en una lista que siguen encabezando el paro y la situación económica, según el último barómetro del CIS.

En esta ocasión, el PP ha unido el debate a la intervención de Rajoy sobre la cumbre europea, a lo que se han opuesto PSOE, Izquierda Plural y UPyD.

Cara a cara entre Rajoy y Rubalcaba

El presidente se estrena como 'protagonista' en un debate sobre el estado de la nación, pero es su séptimo debate de este tipo. En las seis veces anteriores ocupó el papel de 'azote' del Gobierno como líder de la oposición, todas las veces con José Luis Rodríguez Zapatero como jefe del Ejecutivo. La última vez fue en junio de 2011.

Como en cada debate de este tipo, los ojos están puesto en el cara a cara del presidente del Gobierno y el líder de la oposición, en este caso, Mariano Rajoy y el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Ambos suspenden en valoración ciudadana según el último barómetro del CIS. Mariano Rajoy obtiene una nota de 2,81 puntos sobre 10, algo mejor que el 2,78 que sacó tres meses antes. Le supera Rubalcaba con 3,4 puntos, el peor dato para el líder del PSOE en un barómetro de este tipo.

Según la estimación de voto de esta encuesta, realizada antes del caso Bárcenas, el PP ganaría las elecciones generales, pero a solo cinco puntos del PSOE, que ha conseguido recortar su distancia en once puntos desde las elecciones generales de noviembre de 2011.

Mariano Rajoy, con dos huelgas generales a sus espaldas, tendrá que hacer frente a otros asuntos al margen de la sangría del paro: el debate territorial, el desafío soberanista de Cataluña, el  drama de los desahucios, los recortes en educación y sanidad o la mala imagen de los políticos.

El propio presidente reconoció hace unos días no haber cumplido con sus promesas electorales aunque sí con su deber. En los días previos al debate el Gobierno, conocedor de lo impopular de  algunas de sus medidas, ha rectificado algunas de ellas. El ministro de Justicia ha accedido a bajar las tasas judiciales en primera instancia y el PP dio marcha atrás en el Congreso y votó finalmente a favor de tramitar la iniciativa legislativa popular sobre los desahucios.

Caso Bárcenas, la gota que colmó el vaso del descrédito político

El 15 de enero la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, anunció la convocatoria del primer debate sobre el estado de la nación del Gobierno Rajoy. Solo un día después se conoció que el extesorero del PP Luis Bárcenas llegó a tener 22 millones de euros en Suiza.

El 18 de enero El Mundo publica por primera vez que Bárcenas pagó durante dos décadas sobresueldos en dinero negro a la cúpula del PP pero sin dar nombres. Dos semanas después, el 31 de enero, El País publicaba los supuestos papeles con la contabilidad B en los que aparecían los nombres de los supuestos beneficiarios, como el propio presidente Mariano Rajoy.

Estas nuevas informaciones han dado un vuelco no solo al caso judicial sino también al debate político que, desde principios de año, viene marcado con fuerza por los casos de corrupción que actualmente se investigan. Al caso Gürtel se une el de los ERE de Andalucía o la investigación de Iñaki Urdangarin por el presunto desvío de dinero público a través del Instituto Nóos, entre otros.

Dos ministros de Rajoy- Ana Mato y Cristobal Montoro- llegan también tocados al debate: la ministra de Sanidad, por los supuestos regalos que recibió su exmarido, Jesús Sepulveda, de la trama Gürtel; y el de Hacienda, por la polémica sobre los imputados en este caso que se acogieron a la amnistía fiscal.

El presidente del Gobierno ha negado la existencia de sobresueldos en dinero negro y ha propuesto un pacto anticorrupción a todas las fuerzas políticas. El Gobierno ya ha anunciado que llevará al debate un paquete de medidas "eficaces y contundentes contra la corrupción" y que la puesta en marcha de la ley de transparencia, que también se aplicará a los partidos, marcará "un antes y un después en las administraciones públicas.

Rubalcaba, al debate tras pedir la dimisión de Rajoy

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, se enfrenta a su primer debate sobre el estado de la nación después de haber pedido la dimisión de Rajoy tras los últimos escándalos. Una parte del PSOE le pedía una oposición más dura y así ha sido. Rajoy le acusa de hacer "papelones" en su partido, dada la situación de falta de unión existente, según el jefe del Ejecutivo.

El "y tú mas" ha marcado los dos rifirrafes de Rajoy y Rubalcaba en el Congreso desde que estalló el caso Bárcenas. Rajoy no concede "autoridad moral" al PSOE para dar lecciones de corrupción.

El PSOE tiene su propia cruz con los ERE irregulares de la Junta de Andalucía; el caso Campeón, que ha salpicado al exministro y ex número dos del PSOE, José Blanco; y el de la Fundación Ideas, por el fue destituido su exdirector, Carlos Mulas.

Pero no solo los principales partidos nacionales se ven salpicados. Las dos coaliciones que forman CiU tienen casos de corrupción en su senoCDC es investigada por el escándalo del desfalco del Palau de la Música, mientras que la sentencia del caso Pallerols concluye que Unió se financió ilegalmente en los años 90.

Rubalcaba se juega su liderazgo en el PSOE

La cita siempre es importante para el presidente, pero no lo es menos para el líder de la oposición. Rubalcaba, inmerso en el proyecto de renovación del proyecto político socialista, no convence del todo a algunos de los suyos.

"Nos miramos demasiado al ombligo y poco a la gente", ha dicho el propio líder del PSOE, que anima a los socialistas a hacer una oposición "más firme, eficaz y mejor coordinada".

En el último Comité Federal no se fijó un calendario de primarias para elegir al que será el próximo candidato socialista en las elecciones generales, aunque no será hasta unos meses antes de los comicios. Aunque Rubalcaba cuenta con el apoyo de la mayoría de los barones, algunos como Tomás Gómez (PSM) nunca pierden la oportunidad para invitarle a irse. Carme Chacón, su gran rival, que cuenta con la simpatía de una parte del PSOE que la prefiere a ella, cree que el PSOE no puede dar la impresión de que tiene "todo el tiempo del mundo". 

En este contexto son muchos los que, dentro de su partido, esperan que Rubalcaba gane el debate a Rajoy para recuperar esa vocación mayoritaria que algunos ven en peligro.

Al constante debate interno en el PSOE se une la falta de unidad socialista en torno al debate  territorial.

La crisis y el paro seguirán marcando la agenda del Gobierno

Con permiso de la corrupción política, la crisis y el paro seguirán marcando la agenda del Gobierno y serán los principales objetivos del Gobierno. El debate sobre el estado de la nación será el escenario donde Rajoy marcará sus próximas medidas y donde se espera consolide su discurso más abierto a políticas de crecimiento y no solo de austeridad. 

Con la prima de riesgo más relajada y la sombra del rescate más lejos, el presidente se centrará en defender la gestión de su primer año de legislatura. Ya lo dijo en su comparecencia el 28 de diciembre: "Sin las reformas estructurales y los recortes de gasto impulsados, los españoles estarían en una situación insostenible".

En este apartado tendrá que pronunciarse sobre el pacto por el empleo propuesto por Rubalcaba y defender la reforma laboral que han criticado el resto de grupos parlamentarios.

Habrá que esperar al debate para ver si confirma lo que dijo a final de año en relación a que descarta una nueva subida del IVA en 2013 y a que el IRPF volverá en 2014 a la situación de 2011.

La consulta soberanista se colará en el debate

El estado de las autonomías, el debate territorial y, en especial, la declaración soberanista aprobada en el Parlamento de Cataluña, ocuparán, seguro, minutos en el debate sobre el estado de la nación.

El Gobierno, que sigue insistiendo en que la consulta soberanista no servirá "para nada", ya ha anunciado que recurrirá la declaración soberanista catalana. Por su parte, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, sigue dando sus pasos para lo que denomina "transición nacional" y plantea la convocatoria de un referéndum para 2014.

En el marco del debate del encaje de Cataluña en España, Rubalcaba defenderá su modelo de estado federal y su reforma de la Constitución. El socialista no esconde su discrepancia con el PSC que sí aboga por realizar la consulta.

Serán dos días de intenso debate que darán paso a una tercera jornada en la que se votarán las propuestas de resolución planteadas por los diferentes grupos ya la próxima semana.