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La CEOE espera que el Gobierno no les castigue en la reforma de los convenios

  • La patronal espera una reforma "buena y profunda"
  • Arturo Fernández cree que la CEOE ha hecho "lo que tenía que hacer"

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El vicepresidente primero de la CEOE, Arturo Fernández, ha afirmado que el Gobierno "no tiene por qué castigar" a la patronal cuando apruebe el decreto de reforma de la negociación colectiva, a pesar de que el ministro de Trabajo les acusó de haber imposibilitado un acuerdo con los sindicatos.

Fernández confía en que el próximo viernes el Consejo de Ministros saque adelante una reforma "buena" y "profunda", acorde con los puntos de consenso que han podido alcanzarse en las conversaciones que se han prolongado más de tres meses.

Esta misma mañana, el presidente de CEPYME, Jesús Terciado ha señalado en RNE que para llegar a un acuerdo en la negociación colectiva "faltaban más de 15 minutos",  en referencia a las declaraciones del líder de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, que llegó a considerar que el pacto estaba "a un cuarto de hora".

CEOE "ha hecho lo que tenía que hacer"

"Los mimbres están ahí encima", señala el también presidente de la patronal madrileña CEIM, a la que se ha responsabilizado del documento de máximos que precipitó la ruptura de diálogo entre los agentes sociales.

A su juicio, la CEOE "ha hecho lo que tenía que hacer" después de haber negociado con los sindicatos, y ahora "es el momento oportuno de que el Gobierno legisle".

No hay que castigar ni a la CEOE ni a los sindicatos

En unas declaraciones tras acudir al Forum Europa, ha reiterado "aquí no hay que castigar ni a la CEOE ni a los sindicatos" cuando se apruebe la reforma.

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, aseguró que el texto presentado por la CEOE a los sindicatos el lunes pasado, en el que volvía a una posición de máximos respecto a la reforma del sistema de convenios colectivos sin tener en cuenta lo negociado previamente, "no permitía alcanzar un acuerdo". Antes el líder de UGT, Cándido Méndez, había acusado a Rosell de ceder a "presiones empresariales muy fuertes" que provocaron la ruptura.