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El consejero delegado de BP pide perdón en el Congreso de EE.UU.

  • Tony Hayward aguanta impertérrito los reproches
  • No despeja las dudas sobre las causas del vertido de petróleo

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"Lamento profundamente el vertido". Con estas palabras ha iniciado su comparecencia el consejero delegado de la petrolera BP, Tony Hayward. Es su primera declaración ante el Congreso de Estados Unidos, 59 días después de que estallara la catástrofe.

"Estoy personalmente devastado", ha añadido, remarcando el abatimiento que mostraba su cara. Y él solo ha aguantado el fuego sin tregua de los legisladores.

Una vez más, ha reiterado que BP "es una empresa poderosa que no escatimará esfuerzos" para reparar los daños ocasionados por el vertido. Una declaración que se apoya en los 20.000 millones de dólares con que van a dotar el fondo de compensaciones.

Flema británica sin datos nuevos

Impasible, Hayward ha hecho gala de la tradicional flema y ha exagerado su acento británico para aguantar las incisivas preguntas de los congresistas. La sesión ha sido tensa pero correcta en las formas. El único incidente lo ha protagonizado una mujer al principio. Con las manos y la cara manchada de chapapote, ha gritado: "A la cárcel con ellos".

"Nadie de nosotros sabe todavía por qué ocurrió el accidente; cualquiera que haya sido la causa, haremos lo que podamos para evitar que se repita". Ha sido su respuesta a la pregunta más incisiva, el ariete del Congreso en su particular lucha contra las petroleras. Consideran que sus planes de contingencia no valen nada.

El congresista por California Henry Waxman le ha acusado de que "bajo su liderazgo, BP ha asumido los riesgos más extremos para ahorrar un millón por aquí y unas pocas horas o días por allá". La tesis que prevalece en el Capitolio es que BP sacrificó las normas de seguridad e ignoró las señales de advertencia en aras de los dividendos.

La horma de su zapato

Hayward, geólogo de carrera, tiene fama de hablar sin tapujos, lo que le ha llevado a meter la pata reiteradamente. Le peor ocurrió hace unas semanas, en una de sus visitas a la zona afectada. Dijo que a él "también le gustaría recuperar su vida". Once personas perdieron la suya cuando se hundió la plataforma en el Golfo de México.

El congresista por Massachusetts, Bart Stupak, no ha desaprovechado la ocasión para restregárselo por la cara. "Estoy seguro de que recuperará su vida, con una jubilación de oro en Inglaterra, pero aquí en América, nos deja las terribles consecuencias de la temeridad de BP".

Algunos van más allá de los reproches. Tony Hayward, su mujer y sus dos hijos están bajo protección policial después de haber recibido amenazas de muerte.