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Aumentan os lugares onde está prohibido o baño pola contaminación microbiolóxica da auga. O Sergas incluíu este ano oito novos puntos na listaxe. Aínda que lembran que a calidade da auga é boa ou excelente no 98 % das zonas de baño galegas.

El ruido submarino provocado por los barcos se ha convertido en una de las formas de contaminación marina menos visibles, pero con mayor impacto sobre su biodiversidad.  En este contexto, investigadores e investigadoras de La Salle Campus Barcelona participan en el proyecto europeo DeuteroNoise, para analizar cómo la actividad marítima altera el entorno acústico del mar y afecta a diferentes especies marinas en diversas cuencas europeas y en el litoral de Barcelona. Y pone a disposición de la comunidad científica y del público una ventana directa a cómo “suena” el mar cuando aumenta la actividad humana.

En la edición de la Copa América en Barcelona, las grabaciones registraron incrementos de entre 5 y 8 dB respecto a los niveles habituales cerca de la costa.

A diferencia de los vertebrados marinos (como delfines, ballenas o peces), los efectos del ruido antropogénico sobre muchos invertebrados han sido tradicionalmente menos estudiados, a pesar de que desempeñan un papel clave en las redes tróficas y en el funcionamiento de los ecosistemas. Ahora se pone el foco en este vacío de conocimiento y se trabaja con organismos del grupo de los deuteróstomos, evolutivamente próximos a los vertebrados.

El reto es comprender cómo varía el paisaje sonoro durante la temporada alta y cuáles pueden ser sus consecuencias sobre las especies que habitan estos ecosistemas en un paso necesario para avanzar hacia una gestión marítima más compatible con la biodiversidad del litoral.

El rescate de la ballena que lleva casi un mes varada en aguas de Alemania vive horas clave. Veterinarios y especialistas medioambientales intentan llevar a Timmy, como han apodado al cetáceo, a través de un canal articficial hacia una barcaza en le mar del norte, en aguas profundas. La embarcación tiene las dimensiones suficientes para transportar a la ballena que mide 12,5 metros de largo y pesa 12 toneladas.

José Luis Crespo es responsable de conservación de la Fundación Oceanogràfic y ha afirmado que desde la organización siguen el caso "con mucha empatía". El experto ha explicado que "el hecho de estar varada en la playa compromete mucho la supervivencia de la ballena, pero siempre queda ese porcentaje de esperanza por el que los equipos están trabajando en mover al cetáceo".

Hay voces en contra de esta operación de rescate, ya que, según Crespo "los casos de varamiento son procesos naturales dentro de los eventos de mortalidad en la fauna silvestre". Por ello, el movimiento de oposición al transporte del cetáceo argumentan que lo correcto sería "una eutanasia humanitaria". Aún así el experto afirma que "es un tema de debate, y que ambas proposiciones pueden tener su razonamiento justificado".

El mercurio representa un grave problema de contaminación global debido a su alta toxicidad, persistencia y capacidad de bioacumulación en los ecosistemas. Se emite principalmente por la quema de carbón y la minería de oro. Este metal viaja por la atmósfera y puede llegar incluso a zonas remotas de la Tierra como el océano Ártico. El metilmercurio, su forma más tóxica, contamina incluso la cadena alimenticia marina, afectando gravemente la salud humana. 

Una de las claves para entender cómo se dispersa este contaminante es conocer qué ocurre con el mercurio cuando se encuentra en la atmósfera, donde puede reaccionar con otros compuestos y transformarse en distintas moléculas, conocidas como especies de mercurio oxidado. Este proceso determina cuánto tiempo permanece en el aire y hasta dónde puede transportarse. Sin embargo, la identidad de muchas de estas especies ha supuesto siempre una importante laguna de conocimiento.

Ahora un estudio liderado por el Instituto de Química Física Blas Cabrera (IQF-CSIC), el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), el Instituto de Chipre y la Universidad de Helsinki ha logrado identificar por primera vez algunas de las especies de mercurio presentes en la atmósfera. Nos lo cuenta Juan Carlos Gómez Martín, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y coautor del estudio.

Y después sintonizamos con una nueva edición de 'Frecuencia Digital' para hablar del anuncio de la Unión Europea de una nueva aplicación de verificación de edad para internet y redes sociales, entre otros temas.

¿Cómo impacta la guerra en el medio ambiente? Resolvemos algunas dudas al respecto con Fernando Valladares, científico del CSIC. "Es una contaminación sistémica y estamos aprendiendo cosas, a largo plazo, de guerras que empezaron hace tiempo", explica Valladares. "El impacto directo que estamos viendo en Irán es tremendo. Es un país azotado por la sequía [...] Está lloviendo sobre Teherán lo que se conoce como lluvia negra". Entrevista completa en RNE Audio.

Minami Torishima, futuros paraísos de basura nuclear. La naturaleza a las órdenes de la defensa nacional. Calor extremo, condenados al sedentarismo o al infierno

Salvamento Marítimo no solo salva vidas en la mar: evitar la contaminación es otro de sus cometidos. Por eso en 2012 puso en marcha una operación sin precedentes para extraer 450 toneladas de fuel de un petrolero inglés hundido durante la Guerra Civil por los torpedos de un submarino italiano, a varias millas de la costa de Castellón. Para conseguirlo, un equipo de buzos pasó 26 días viviendo en una cápsula bajo el mar, turnándose para lograr vaciar los frágiles tanques del petrolero, que habían comenzado a romperse a 80 metros de profundidad. Una hazaña que evitó una marea negra cerca de la reserva marina de las islas Columbretes, y que se recuerda como la 'Operación Woodford', título de un reciente documental que rescata del olvido esta operación memorable.

En esta edición también hablamos de la energía del mar, la que producen corrientes y vientos marítimos, porque una investigación de la Universidad de Granada ha estudiado sus posibilidades reales como alternativa energética sostenible y renovable. Y visitamos las costas del norte de Cataluña para celebrar que la población de delfines está creciendo con una buena convivencia con la flota de arrastre.

El proyecto 'Redes de España', promovido por la Confederación Española de Pesca (Cepesca), ha conseguido recuperar más de 100 toneladas de redes y aparejos de pesca descartados para prevenir la contaminación marina. Todo ello puede, por ejemplo, transformarse en plástico y acabar dando forma al salpicadero de un coche, como nos explica Esteve Plaza, director de proyectos de Cepesca.

En esta edición también vamos a Vigo para charlar con el director del Centro Galego de Vela, Bruno Gago, para conocer la situación de este deporte náutico en las costas atlánticas; y presentamos un cómic de la mar protagonizado por el portaaeronaves Dédalo. Este buque tiene una historia muy peculiar: fue el primero de la Armada Española de estas características, aunque se había construido como un barco civil alemán que fue capturado durante la Primera Guerra Mundial.

Ya es casi imposible hallar un mar o un océano que no esté afectado por los desechos marinos y buena parte de los contaminantes llegan por vía fluvial. Los ríos que vierten más desechos son los del sureste asiático como el Amur, Hai, Amarillo, Yangtsé, de las Perlas, Mekong, el sistema del Ganges y el Indo y los africanos Níger y el Nilo.

También arrastran enormes cantidades de desechos al océano algunos fenómenos extraordinarios y catastróficos, como el tsunami del este de Japón de abril de 2011. Además de la pesca y otras actividades que generan restos de redes, palangres, boyas y neumáticos utilizados como defensas de las embarcaciones.

En el Mediterráneo, un mar rodeado de humanidad, las cantidades de desechos son elevadas en superficie, en la columna de agua y, sobre todo, en el fondo. Algunos lugares, como el estrecho de Mesina, entre Sicilia y el sur de Italia, son verdaderos vertederos submarinos. Cuando hay episodios de lluvias fuertes, el agua arrastra hacia las hondonadas marinas grandes cantidades de desechos vertidos previamente en los barrancos costeros por los residentes, incluyendo los objetos más inverosímiles, desde neveras hasta automóviles, y desde juguetes hasta bolsas de basura.

En los países en vías de desarrollo, el vertido de desechos al medio natural es moneda corriente. Aunque todos los países quieren un medio ambiente más saludable, en los países pobres la prioridad de alimentar a la población pasa por delante de la protección del medio ambiente.

Es por ello que desde la Cátedra de la UB de Economía Azul Sostenible se apuesta por aplicar un sistema de monitorización global, consensuar el uso de métodos y protocolos comunes para obtener y contrastar datos, incluir la basura marina en todos los acuerdos y directrices de protección medioambiental y lograr una mayor implicación de la clase política para evitar que los desechos marinos se sigan acumulando en los océanos y, especialmente, en los fondos marinos, parte de los cuales son ya auténticos vertederos.

En América Latina y el Caribe se generan diariamente 17,000 toneladas de residuos plásticos afectando gravemente a su biodiversidad y a la salud. Con la participación del director de la Cátedra de la Universidad de Barcelona de Economía Azul Sostenible, Miquel Canals, uno de los autores del primer estudio a escala regional en playas y ciudades costeras de diez países de América Latina, y la investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública de México, Jennifer Hegewisch, observadora en las fracasadas negociaciones sobre el primer Tratado Mundial sobre Plásticos, el pasado mes de agosto en Ginebra .

Nadar en el río Támesis, a su paso por Teddington (suroeste de Londres), se ha vuelto una actividad de alto riesgo. Las aguas contaminadas por residuos fecales han alejado a los bañistas, y lo que antes reunía a más de un centenar de nadadores actualmente se encuentra vacío de actividad.

No es un caso aislado: en Inglaterra y Gales, la contaminación fluvial es endémica. Tras 30 años de privatización del sistema de agua, compañías como Thames Water —con 20.000 millones de euros en deuda— han priorizado dividendos y bonos sobre inversiones en infraestructuras. El resultado: ríos insalubres, multas reiteradas y una posible nacionalización a la vista. Mientras tanto, el alcalde de Londres promete un Támesis apto para el baño en 2034, una espera que la comunidad de Teddington considera inaceptable.

Foto: MATTHEW CHATTLE

Hasta en una docena de playas de la Comunidad Valenciana se ha prohibido el baño en los últimos días por la presencia de aguas fecales. En concreto, esta semana tres playas de Denia y una de Benidorm han sufrido cierres puntuales, aunque durante este mes de julio se ha prohibido el baño en una docena de playas turísticas. En plena temporada estival preocupan a los alcaldes y a los bañistas.

Los expertos señalan que los sistemas de canalización deficientes o las lluvias abundantes, como las del fin de semana, suelen estar detrás del problema. "Los cauces que llegan al mar tienen más caudal y con ello los arrastres de vertidos de origen de contaminación fecal", explica la ingeniería hidráulica de la Universidad Politécnica de Gandía, Maite Sebastián.

FOTO: GETTY IMAGES

Son cruciales para la industria militar y en elementos cotidianos. Las baterías contienen minerales como el litio o el cobalto. Su demanda crecerá más de un 400% en 30 años, según el Banco Mundial. Se encuentran en tierra firme, pero también, en grandes acumulaciones en los fondos marinos, un terreno aún por explorar.

"Cada país regula sus actividades mineras en el territorio marino que le pertenece y, después, en las aguas internacionales es la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos la que regula la explotación", explica el investigador del IGME-CSIC, Javier González.

Este organismo asociado a la ONU aún no ha aprobado un protocolo para la minería submarina porque se desconoce el alcance del impacto que puede tener sobre los ecosistemas. Pero Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva para impulsarla.

"EE.UU. no firmó la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar de 1982. Por tanto, ellos consideran que pueden realizar explotaciones marinas en aguas profundas internacionales", señala González.

Una decisión que desde Greenpeace califican de imprudente. Los ecosistemas, dicen, podrían tardar décadas o cientos de años en recuperarse.

China compite con EE.UU. también en la carrera por estos minerales. Tiene varios contratos de exploración autorizados por la ONU y ya controla el 90% del mercado mundial de las tierras raras.

"Cómo va a funcionar esto en esta competición EE.UU.-China sobre el control de los minerales es algo que veremos en el futuro. Los minerales están en la base de la pirámide de la economía mundial", apunta el investigador del CSIC.

Son fundamentales para el desarrollo, pero también para el equilibrio geopolítico.

Agenda natural. Repasamos las noticias más destacadas de junio, relacionadas con la naturaleza y el medioambiente. Por ejemplo, hablamos de una nueva tendencia más sostenible de enterramientos de España, celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente, el de los Océanos y el Día Mundial de la Bicicleta. También, recomendamos el documental ‘Plasticósfera’, que pretende concienciar sobre la contaminación de plásticos en el entorno marino. Se ha emitido en La2 y podemos acceder a él en RTVEPlay

Asegurar la “Vida bajo el agua”, el agua oceánica; el agua que cubre un setenta por ciento de nuestro planeta. Este es el eje central sobre el que gira la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos que tiene lugar esta semana en la ciudad de Niza, en Francia. Numerosos representantes internacionales de alto nivel -políticos, científicos, gestores, conservacionistas y observadores- se han dado cita aquí. Entre estos últimos, Carlos Bravo, especialista en política oceánica de la organización Ocean Care, al que hemos invitado a nuestra reserva.

También acude esta noche Pedro Vélez, del IEO (CSIC), coordinador en España de Argo, un programa internacional de observación que lleva más de veinte años detectando las variables del agua para entender y predecir el clima. Lo hace gracias a una red de miles de boyas marina a la deriva. Estos días piden más apoyo para reforzar y ampliar este cometido en los fondos más profundos.