La Guardia Civil ha empezado a recoger en playas gallegas las muestras de pélets que ha pedido la Fiscalía de Medio Ambiente que investiga el vertido. Mientras, Gobierno central y Xunta siguen enfrentados por la intervención en el mar.
La Xunta reprocha al Gobierno que descarte inspeccionar los contenedores extraviados en el agua, pero el Ejecutivo responde que a una profundidad de entre 2000 y 3000 metros, donde están los contenedores, es imposible activar el robot submarino que pedía Galicia.