Zion Suzuki, el nombre propio de una selección sin estrellas
- Por su historia personal y su rendimiento, Suzuki es uno de los futbolistas más mediáticos de la selección japonesa
- En directo: Brasil - Japón, el lunes 29 de junio a las 19:00 horas en La1 y RTVE Play
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Si Japón sigue soñando en este Mundial, gran parte de la culpa la tiene Zion Suzuki. En una selección sin grandes estrellas mediáticas, el portero se ha convertido en el hombre sobre el que gira el equipo. Con solo 23 años ya es uno de los nombres propios del torneo, hasta el punto de que Brasil tendrá que superar primero al guardameta si quiere estar en los octavos de final.
El camino del samurái
La historia de Suzuki rompe con el perfil tradicional del futbolista japonés. Nació en Newark (Estados Unidos), es hijo de padre ghanés y madre japonesa, aunque apenas era un niño cuando su familia regresó a Urawa. Allí comenzó a jugar al fútbol y su progresión fue tan rápida que, con solo 18 años, debutó con el Urawa Red Diamonds, convirtiéndose en el profesional más joven de la historia del club.
Su explosión le abrió las puertas de Europa. El Sint-Truidense belga, un destino habitual para futbolistas japoneses, apostó por él para continuar su desarrollo y durante tres temporadas demostró que estaba preparado para competir al máximo nivel. El pasado verano dio el salto al Parma, recién ascendido a la Serie A, donde no tardó en hacerse con la titularidad y en confirmar que era uno de los porteros jóvenes con mayor proyección del continente.
Los números respaldan su crecimiento. En su primera temporada en Italia disputó 20 partidos de liga, dejó cinco porterías a cero y encajó únicamente 28 goles. Ese rendimiento le permitió llegar al Mundial como el guardameta titular de Hajime Moriyasu y en el debut ante Países Bajos respondió con una actuación sobresaliente que resultó decisiva para rescatar un valioso empate (2-2). Frente a Brasil volverá a ser la principal esperanza de una selección que sabe que necesitará otra noche inspirada de su portero.
Adversidades identitarias en Japón
Fuera del campo, Suzuki también ha tenido que convivir con una realidad diferente. Aunque siempre ha representado a Japón desde las categorías inferiores, parte de la sociedad japonesa lo considera hafu, un término utilizado a modo de segregación para las personas de ascendencia mixta.
Suzuki llegó a sufrir episodios racistas en la pasada Copa Asiática. El seleccionador de Japón, Hajime Moriyasu, se declaró «avergonzado y horrorizado» al ver que su portero fue objeto de insultos racistas en las redes sociales tras la derrota ante Irak en el segundo partido de la fase de grupos. Sin embargo, él nunca ha ocultado sus raíces ni ha dudado sobre qué camiseta defender, convirtiéndose en un ejemplo de la nueva generación multicultural que empieza a abrirse paso en el fútbol japonés.
Junto a otros internacionales como Leo Kokubo (Sint-Truidense), Joel Chima Fujita (St. Pauli), Ado Onaiwu (Urawa Red Diamonds) o Musashi Suzuki (Tochigi City), el guardameta simboliza un cambio en la identidad de la selección nipona. Sin el foco mediático de otras potencias y sin destacadas figuras ofensivas, Japón ha encontrado en Zion Suzuki un líder silencioso. Sus paradas mantienen vivo el sueño de un país que confía en que su muro bajo palos pueda volver a desafiar a una de las mejores delanteras del mundo.
*Crónica escrita por el estudiante en prácticas Ilias Bentadda Sebti, bajo la supervisión de Santiago S. Segura