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España se atasca ante Irak y firma un empate en su primer examen rumbo al Mundial

Resumen del partido amistoso España - Irak
Amanda Ramos

La selección española ha cerrado su único amistoso en suelo nacional antes de partir hacia el Mundial de 2026 con un empate ante Irak (1-1). En una noche marcada por las rotaciones, los experimentos y el reparto de minutos, el equipo de Luis de la Fuente dominó durante muchos tramos, pero fue incapaz de traducir esa superioridad en una victoria ante un rival bien ordenado.

Ferran Torres, el hombre más incisivo del ataque español durante la primera mitad, adelantó a la Roja tras una acción vertiginosa al contragolpe. Sin embargo, Doski aprovechó una de las pocas aproximaciones iraquíes para firmar el empate con un envío desde la izquierda que sorprendió a Joan García. Desde ese momento, el encuentro fue perdiendo ritmo hasta desembocar en una segunda parte plagada de cambios y con escasas conclusiones.

Ferran marca el camino

España asumió el control desde el pitido inicial. Aunque las ocasiones tardaron en aparecer para selección iraquí, lejos de encerrarse, intentó presionar arriba y competir de tú a tú durante los primeros minutos.

Baena encontraba espacios con frecuencia y obligó a intervenir a Basil con una gran parada tras un disparo cruzado. Ferran también empezó a aparecer entre líneas y Borja Iglesias rozó el remate en varios centros peligrosos.

Las mejores noticias llegaron por la banda izquierda pasado el primer cuarto de hora de partido. Laporte recuperó en defensa y Borja Iglesias dejó pasar el balón con inteligencia para un Ferran Torres que lanzó una carrera desde el medio campo hasta definir ante el portero con un zurdazo cruzado. El tanto, que ya es el vigésimo cuarto del delantero con la selección, encendió Riazor y confirmó el dominio local.

Un despiste devuelve a Irak al partido

Cuando parecía que España tenía el encuentro bajo control, Irak encontró el empate en una acción tan inesperada como efectiva. Doski recibió escorado en la izquierda y buscó un centro al área que terminó envenenándose hasta colarse en la portería de Joan García.

El gol dio aire al conjunto asiático y obligó a los de Luis de la Fuente a volver a empezar. Ferran estuvo cerca de recuperar la ventaja con un potente disparo desde la frontal, mientras Gavi, que estrenó el brazalete de capitán, siguió ejerciendo como motor del equipo.

La sensación al término de los primeros 45 minutos dejó a una España que había sido superior, pero no lo suficiente como para marcharse por delante en el marcador.

El laboratorio de De la Fuente

La segunda mitad se convirtió rápidamente en un banco de pruebas. El seleccionador español introdujo cinco cambios de golpe tras el descanso y continuó moviendo el banquillo conforme avanzaba el partido. Entre las novedades destacó el debut de Gonzalo, una de las notas más llamativas de la noche.

España mantuvo la iniciativa, aunque perdió continuidad ofensiva. Jesús Rodríguez probó fortuna desde lejos al reanudarse el encuentro y Gonzalo estuvo cerca del gol tras un buen centro de Baena, pero las oportunidades fueron disminuyendo con el paso de los minutos.

Graham Arnold también revolucionó su alineación y el choque se fue fragmentando entre sustituciones, interrupciones y cambios de ritmo. El regreso de Mikel Merino tras superar su lesión en el pie fue otra de las noticias positivas para el equipo nacional en un tramo final donde el juego pasó claramente a un segundo plano.

Un empate que sabe a poco

Los últimos compases reflejaron perfectamente el carácter del encuentro. España monopolizó la posesión frente a un Irak replegado, pero apenas encontró espacios para generar peligro real. El balón circuló de lado a lado sin la velocidad necesaria para romper la zaga visitante.

Riazor despidió entre aplausos a una selección consciente de que el objetivo principal de la jornada no era el resultado, sino la preparación. Sin embargo, el empate deja la sensación de que todavía quedan ajustes por realizar antes de que arranque la aventura mundialista.

La Roja partirá ahora hacia América con un ensayo menos y con la certeza de que el Mundial exigirá un punto más de precisión, intensidad y contundencia que el mostrado ante un Irak que supo resistir y aprovechar su oportunidad.