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Mundial Qatar 2022

Los principios de España, hechos añicos en diez minutos de espanto: los datos de la derrota ante Japón

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Mundial 2022: Claves y datos del Japón 2-1 España
Claves del Japón 2-1 España: Luis Enrique no celebra el modo en que se pasó a octavos de final.

Posesión abrumadora, una idea de juego dinámica, juventud desbordante y una columna vertebral más que definida. Esta es la España con la que Luis Enrique salía a por todas en este Mundial de Qatar, y con la que parecía encarrilar con suficiencia su clasificación para las eliminatorias. Pero las mismas virtudes cardinales del equipo se tornaron en defectos ya vistos y lecciones no aprendidas en diez minutos de terror.

Fueron los que mediaron entre los dos goles de Japón, del 48 al 54 (los que cuentan para el seleccionador español), y los que pasaron entre el 70 y el 73 (pavorosos para el aficionado), con Costa Rica ganando a Alemania, lo que dejaba a España virtualmente fuera de la competición. Por suerte, solo fue un mal trago.

España logró un sufrido pase a octavos de final por demérito propio y solamente gracias a que Alemania pudo remontar su partido ante Costa Rica (4-2), lo que apartaba a los centroamericanos del segundo puesto del grupo E. La selección española no pudo devolverle el favor a los germanos ganando a Japón y la tetracampeona del mundo es la primera gran favorita eliminada del torneo, junto a una Bélgica que también ha decepcionado.

Posesión horizontal sin productividad

Una vez más, el dominio del balón de España fue aplastante. Como ocurrió en el partido ante Costa Rica, superó el 82% del tiempo del partido. Pero tuvo una menor tasa de conversión en oportunidades de gol: solo cinco remates a puerta de un total de 12. Por su parte, Japón fue el ganador con menos posesión de balón (18%) desde 1966.

Esa es una de las principales dudas que sigue suscitando el juego de España y que reaparece de vez en cuando. Cuando juega con selecciones que se cierran atrás, su productividad mengua, y la posesión, ingrediente necesario para la construcción de ocasiones según la receta española, se convierte en circulación parsimoniosa e intrascendente si no añade ritmo y sorpresa cuando es necesario.

Así, en la primera parte, Pau Torres (121) y Rodri (119) acabaron con más pases que todo Japón junto (116). De hecho, Rodri es el jugador que más pases ha dado en un partido del Mundial desde que hay registros (215, 204 con acierto), superando tanto él como Pau Torres el anterior récord, que era de Sergio Ramos (184) en los octavos contra Rusia en 2018, partido que tampoco ganó España.


España volvió a superar los 1.000 pases en un partido, como ante Costa Rica, y fue capaz de dar 251 en el último tercio del campo. Pedri fue otra vez el que más protagonizó, (42), seguido de Rodri (29), que se fue arriba en el último tramo del partido. Pero, como se observa en la infografía anterior, la mayor parte de los pases que se produjeron en el área rival y delante de ella fueron fallidos.

Japón: de la malla al muro

Japón jugó dos partidos. Uno, muy conservador, con un 5-4-1 de inicio, temiendo la avalancha que caracteriza los primeros minutos de los españoles. Con todos sus hombres reunidos en muy pocos metros en la franja central del campo, tejió una malla en la que se enredaba el juego de España, obligada a mover más rápido y preciso de lo normal para no perder el hilo. La presencia de Nico Williams pegado a la línea de cal buscaba ensanchar, generar desmarques y pases profundos. Tuvo efecto para marcar el gol, pero no se pudo explotar más, y la selección acabó cayendo en una trampa de complacencia con el resultado.


Sin embargo, a Japón no le servía una vez que Costa Rica se puso por delante ante Alemania, así que Hajime Moriyasu movió el banquillo y ordenó a sus jugadores salir en tromba desde el inicio de la segunda parte. Tras una pérdida de Balde en la salida y unas manos blandas de Unai, junto a la polémica decisión del VAR, que dio por bueno un balón que parecía fuera desde todos los puntos de vista, los asiáticos pusieron el 1-2 en el marcador del Estadio Internacional Jalifa, y culminaron su segunda remontada en tres partidos.

Mundial 2022: Kaoru Mitoma va por el balón en la jugada del segundo gol de Japón a España.

Kaoru Mitoma va por el balón en la jugada del segundo gol. EFE

Mundial 2022: Imagen del balón que el VAR dictaminó que no había salido, en el partido Japón 2-1 España.

Con esta imagen, el VAR dictaminó que el balón no salió por completo. AP

A partir de ahí, de nuevo a replegarse con un muro de jugadores, pero esta vez con más distancia entre líneas, lo que permitía el intercambio de amenazas, porque, con una España que intentaba remontar, la velocidad a la contra de los 'Samuráis Azules' comprometía la espalda de los defensores de la 'Roja'.

Japón terminó el partido con más goles esperados (xG) que España, 1,27 a 1,12, por haber generado remates con mayor probabilidad de convertirse en gol. Con solo 13 toques de balón en el interior del área, marcaron dos veces. Además de frustración, estos datos dejan en España la incertidumbre de saber cómo se comportará con rivales que durante tramos le quiten el balón. Ya se vio que con el marcador en contra no fue capaz de remontar pese a disponer de más de 40 minutos por delante, incluido el descuento.


"Igual este bofetón es bueno, porque esto es un Mundial", advirtió Luis Enrique al final del partido. "En cinco minutos nos han dado la vuelta al partido. Japón ha pasado por encima de nosotros. Se han encerrado atrás y no hemos podido. Tendremos tiempo para analizarlo, pero cuando se pierde no hay nada que celebrar", manifestó.

Morata, como Zarra

Álvaro Morata volvió a ser decisivo en el ataque de España, rematando de cabeza una gran asistencia de Azpilicueta. Ante una defensa superpoblada, el técnico asturiano demandaba las mejores cualidades de su ariete: desmarque, descarga de balón, remate de primeras en el área, salto y capacidad de colocarse entre los centrales.

Morata respondió. El del Atlético de Madrid no es el típico delantero que intimida, pero ofreció durante los primeros minutos su mejor versión. De los cinco tiros a puerta de España, tres fueron suyos y uno lo convirtió. Además, se ha convertido en el único jugador de la selección española en marcar en los tres primeros partidos de un Mundial, algo que solo había hecho Telmo Zarra en 1950. Cifras aparte, en los dos partidos más importantes de la fase de grupos, sus goles han sido esenciales.


Sin embargo, si ante Costa Rica y Alemania fue el revulsivo que buscó Luis Enrique, en este partido Morata se fue al banquillo cuando el marcador se puso en contra. La ocasión más clara desde entonces la tuvo casi al final Dani Olmo, en el minuto 90, un disparo que detuvo Gonda ante una afición nipona eufórica.

Juventud, futuro tesoro

Luis Enrique, que dijo que no iba a especular al planificar este encuentro, puso sobre el terreno de juego una alineación con cinco cambios respecto al partido con Alemania. Renovó casi toda la defensa, con la entrada de Azpilicueta, Pau Torres y Alejandro Balde, manteniendo solo a Rodri como central. Y además, apostó por Nico Williams y Álvaro Morata, hasta ahora suplentes, como titulares.

Quedó así subrayada la columna vertebral de esta selección: la línea de tres con los centrocampistas del Barça Pedri, Gavi y Sergio Busquets, cuya espalda guarda Rodri desde el puesto de central, y un polivalente Dani Olmo, el único atacante que ha jugado todos los minutos y de nuevo uno de los más destacados, empezando en la izquierda pero acabando centrado para propiciar la subida de los laterales.

Y, por supuesto, Unai Simón en portería, al que se le requiere frialdad para dar circulación con el pie al balón, incluso en situaciones de presión, y fiabilidad bajo palos -lo que no pudo ofrecer en el 1-0, en un disparo lejano de Doan que debió haber repelido-.


Fue un partido en el que hubo rostros nuevos, para bien y para mal. Cuatro de los titulares de España tenían menos de 21 años: Pedri (20), Gavi (18), Alejandro Balde (19) y Nico Williams (20), y sobre todo los tres azulgranas jugaron bien, en especial en la primera parte. De seguir su proyección, aseguran un porvenir de 15 años. Con 25 años y 98 días de media, España salió con el once titular más joven en un Mundial desde los octavos de final de 2006 ante Francia (24 años y 321 días, otro partido que se perdió, por 3-1).

Pero a este equipo de futuro le faltó el poso necesario para responder al planteamiento de Japón, mantener la concentración y la intensidad y no recrearse en su aparente superioridad. Todos parecían haber tomado nota después del partido, a juzgar por sus declaraciones. Marruecos pasará examen en el partido de octavos, el próximo martes 6 de diciembre, a las 16:00 horas (en directo en TVE, RNE y RTVE.es).