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Baloncesto | Euroliga

Victorias a domicilio de Barça y Laboral Kutxa; derrota en casa del Valencia

  • La octava del Barça llega tras un paseo en Polonia (65-104)
  • El Laboral Kutxa logra su primera victoria europea a domicilio en Turquía (82-89)
  • Al Valencia le sobra fe y le falta temple ante el Estrella Roja (68-77)

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Mario Hezonja trata de superar al jugador del Turow Zgorzelec Michal Chylinski durante el partido.
Mario Hezonja trata de superar al jugador del Turow Zgorzelec Michal Chylinski durante el partido.

El Barcelona logró sumar su octava victoria consecutiva en la Euroliga tras pasearse ante el PGE Turow Zgorzelc (65-104), en un partido en el que destacaron los 17 puntos sin fallo de Bostjan Nachbar y las jugadas espectaculares de Mario Hezonja.

El Barça arrancó con un parcial de 0-8 y, a partir de ahí, solo tuvo que dedicarse a controlar el marcador, acelerando y frenando el choque a su antojo. El polaco, un conjunto aguerrido y voluntarioso pero al que le falta repertorio baloncestístico para plantar cara a los grandes de Europa, se enganchó al choque hasta llegar al final del primer cuarto (16-20), con hasta siete jugadores distintos anotando en ese período.

Sin embargo, hasta ahí llegó la oposición del conjunto local. Sin el lesionado Collins, uno de sus máximos anotadores, acusó además el mal partido de Damian Kulig, la estrella polaca. Además, la defensa azulgrana les hacía sumar pérdida tras pérdida (hasta diez en la primera mitad) y solo los americanos Taylor y Wright intentaban reivindicarse con alguna jugada individual.

Con aparente facilidad, el Barça se marchaba al descanso con dieciséis puntos de ventaja en el marcador (27-43) en medio de la indiferencia del gélido y escaso público local.

Y es que el campeón polaco ni si quiera pudo echar mano del factor ambiental para intentar darle la vuelta al partido. Su pabellón no reúne las condiciones mínimas que exige la Euroliga, así que tiene que disputar sus partidos en el Centro Regional de Deportes de Lubin, a más de 100 kilómetros de Zgorzelec y adonde cada quince días apenas acuden 1.500 esforzados seguidores polacos.

Hoy fueron bastantes más, pero ni así. Allí, en Lubin, el Turow ha ganado su único partido en esta competición hasta la fecha (contra el Bayern de Múnich) y en este mismo escenario esta noche dijo adiós a sus opciones de clasificarse para el Top-16.

El Barcelona no tuvo piedad de su rival tras el descanso. Bien dirigido por Huertas y de la mano de un inconmensurable Nachar, se disparó hasta los 24 de ventaja (33-57, min.25) en el ecuador del tercer cuarto. Para colmo de males, Kulig, incapaz de parar a los pívots visitantes, acababa eliminado por cinco faltas personales antes del final de este tercer período.

Un espectacular 'alley-oop' culminado por Hezonja daba otra máxima ventaja azulgrana (41-77) segundos antes de iniciarse el último período. El Barça acaba de anotar 36 puntos en el tercer cuarto.

Con el partido ya resuelto, la última manga se convirtió en un intercambio de canastas que aprovechó el espectacular Hezonja para reinvindicarse una vez más ante la ausencia de Navarro y a Chylinski y Taylor para maquillar sus estadísticas y convertirse en los máximos anotadores del Turow.

El Laboral Kutxa logra su primera victoria europea a domicilio

El Laboral Kutxa Vitoria venció este viernes al Galatasaray turco (82-89) en la octava jornada de la Euroliga tras un partido extremadamente igualado donde el club vasco logró el triunfo gracias a los 9 puntos del baskonista Doron Perkins en los instantes finales.

Después de esta victoria, el equipo vitoriano acumula en el grupo D un balance equilibrado de partidos (4-4) y se encuentra en plena lucha por meterse en el 'Top 16', ronda a la que aún pretenden acceder cinco clubes para tres plazas disponibles.

Tras sumar por derrotas sus visitas a Atenas, Valencia y Klaipeda, el conjunto alavés sí pudo esta vez obtener una victoria lejos del Fernando Buesa Arena, lo que aclara las opciones vascas para acompañar al Olympiacos como uno de los equipos clasificados al 'Top 16' desde el grupo D.

Ya a partir del primer segundo de juego, los asistentes al Abdi Ipekci Arena de Estambul pudieron comprobar que sería un duelo ajustadísimo. Ese guión fue el que dominó también en el partido disputado en el Buesa Arena durante la primera vuelta (91-90), y ambos clubes se empecinaron este viernes en protagonizar una película calcada.

Un primer cuarto que terminó empatado (19-19) y un segundo periodo casi idéntico (19-20) pusieron en ligerísima ventaja a los visitantes al llegar al descanso, con 14 puntos de un primordial Fernando San Emeterio en el choque de esta jornada.

A la vuelta de vestuarios, el Baskonia buscaba correr e intentar finalizar rápidamente las jugadas ofensivas debajo del aro turco. Había que aprovecharse de la mala defensa del Galatasaray en la 'pintura' propia, pero no era el día propicio para andarse con proezas en el poste bajo.

Aunque a ratos se decantaron en el tercer cuarto por probar el lanzamiento exterior, con Arroyo inspirado por parte de los locales y Bertans poniendo la réplica por parte visitante, ambos conjuntos decidieron poner toda la carne en el asador en el siguiente cuarto.

El cuarto periodo se veía abocado a un desenlace sobre la bocina, pero a la postre no fue tan dramático porque el base estadounidense Perkins se encargó de tirar por tierra las posibilidades de victoria local. A tan solo cuatro minutos de la conclusión del duelo, empezó el breve pero eficaz 'show' del jugador norteamericano.

Un robo de balón, un más que oportuno triple, dos tiros libres, la captura de un rebote fundamental y la anotación de un lanzamiento de dos puntos en suspensión. Poco bagaje total en sus casi once minutos disputados, pero estupendo a tenor de que firmó toda esa estadística en un intervalo crucial para el devenir del enfrentamiento.

Los 7 puntos seguidos de Perkins en los compases finales ayudaron a que el marcador pasase del 80-79 al 80-86. El Galatasaray no supo reaccionar a ese circunstancial aunque notable arrebato del base baskonista. Finalmente se fraguó la victoria del Laboral Kutxa, decisiva para el futuro del club vasco en la máxima competición europea

Al Valencia le sobra fe y le falta temple ante el Estrella Roja

El Valencia Basket sucumbió ante un sólido Estrella Roja en la octava jornada de la primera fase de la Euroliga, en un choque en el que su fe le hizo merecedor de una última oportunidad para cambiar el guión que no supo explotar y ahora necesita una carambola para clasificarse.

La mayor intensidad dio al conjunto serbio la iniciativa del juego y una vez logrado el dominio, lo defendió con los triples de Marcus Williams y los centímetros de Bojan Marjanovic. El Valencia peleó por una última opción, pero cuando la tuvo enterró sus opciones al fallar seis ataques seguidos.

El arranque del choque se jugó alrededor del 'gigante' Marjanovic. El Valencia probaba cuánto le podía alejar de ambos aros y el Estrella Roja le buscaba una y otra vez bajo la canasta local. La primera edición de esta batalla resultó igualada y las escaramuzas se trasladaron al exterior.

Entre Guillem Vives y Rafa Martínez dieron a los locales una primera ventaja, pero la rotación dio un nuevo impulso a los visitantes. La intensidad de Kalinic y la rapidez de Blazic bastó al Estrella Roja para darle la vuelta al marcador (16-23, m,11).

Con Nedovic perdido en la dirección, Perasovic trató de enderezar el rumbo recuperando a Vives, explotando la buena conexión entre Pau Ribas y Dubljevic y situando a Lucic sobre Kalinic, pero el conjunto serbio había cogido carrerilla (23-31, m.14).

Marcus Williams sofocó con cuatro triples casi seguidos los intentos de reacción locales y aunque un brillante Pau Ribas y un certero Lucic contestaron y mantuvieron la presión hasta el final de la primera parte, los esfuerzos del Valencia tuvieron poca recompensa (37-42, m.20).

Lo volvió a intentar tras el descanso, pero en cuanto estrechó el marcador, el Estrella Roja, esta vez sí, combinó el acierto de Williams y los centímetros de Marjanovic para mantener el control del encuentro. Le bastaba con llevar la pelota cerca del aro local y el pívot se encargaba de machacarlo (47-57, m. 26).

Los locales no desfallecieron, pero les faltaron argumentos. Dubljevic castigó con triples la lentitud de Marjanovic, pero esa fue la única arma válida y el conjunto serbio entró en el último cuarto con el partido encarrilado (52-64, m.31).

Tampoco entonces perdió la fe el Valencia. Dos triples, uno de Lucic y otro de Ribas, le dieron confianza para aumentar la intensidad defensiva y, pese a que pagó un alto precio en forma de faltas, se ganó una última oportunidad (64-67, m.35).

Cuando más cerca estaba, al Valencia le tembló el pulso. Falló seis ataques seguidos y, aunque su rival tampoco anotó, su fe se resquebrajó. En ese intercambio de errores, el Estrella Roja encontró a Blazic, que supo guiarle a un triunfo que deja a los locales a merced de una carambola para llegar al Top 16..