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Tablas entre Málaga y Atlético en el estreno de Simeone (0-0)

  • Partido sin goles ni brillo con un marcador justo
  • Ambos equipos se repartieron las ocasiones en cada tiempo
  • Datos y estadísticas del partido Málaga 0-0 Atlético de Madrid

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Todos los ojos, sobre Simeone

Ficha técnica:

0 - Málaga CF: Caballero; Gámez, Demichelis, Weligton, Monreal; Juanmi (Van Nistelrooy, m. 69), Toulalan, Cazorla (Apoño, m. 86) Buonanotte (Duda, m. 73); Isco y Rondón.

0 - Atlético de Madrid: Courtois; Perea, Godín, Domínguez, Filipe Luis; Juanfran, Tiago, Gabi, Salvio (Arda, m. 69); Diego y Falcao (Adrián, m. 89).

Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes (Colegio Cántabro). Mostró tarjetas amarillas a los malaguistas Demichelis (m. 57), Sergio Sánchez (m. 61) y Apoño (m.90), y a los jugadores del Atlético de Madrid Domínguez (m. 21), Filipe Luis (m. 27), Tiago (m. 59), Falcao (m. 65) y Perea (m. 90).

Incidencias: Partido correspondiente a la decimoctava jornada de Liga de Primera División diputado en el estadio de La Rosaleda ante 30.000 espectadores.

Diego Pablo Simeone se estrena como entrenador del Atlético de Madrid con un empate en Málaga (0-0). Debut positivo del 'Cholo', aunque el Atleti debe aún encontrar un juego más brillante para enfilar la senda de las victorias. [Datos y estadísticas del Málaga 0-0 Atlético de Madrid]

Así pues, la noticia es el propio debut del argentino en la Liga española, como técnico del equipo de su corazón, más que el resultado del partido. Un encuentro que no fue prodigo en buen fútbol ni en ocasiones, lo que se traduce en cero goles.

En el lado positivo de la balanza se puede poner la actitud del equipo, aunque la actitud no es suficiente argumento para salvar la temporada de una nave que ahora mismo sigue a la deriva.

El Atlético logra con Simeone igualar el que hasta ahora era el mejor resultado del conjunto 'colchonero' fuera de casa: un empate a cero en Granada como cota más alta de una temporada hasta ahora desastrosa como visitante.

Los rojiblancos, fieles al espíritu contragolpeador del 'Cholo' cedieron la posesión y la construcción a los de Pellegrini. En el conjunto malagueño destacaron Isco y Cazorla en los primeros 45 minutos, así como Buonanotte.

Este último tuvo en sus botas una de las mejores ocasiones del encuentro con un mano a mano ante Courtois, que el belga salvó con el pie. Hubo reparto de ocasiones para ambos en cada tiempo, siendo las mejores del primero para los locales.

El meta rojiblanco se tuvo que emplear también en un cabezazo de Rondón a saque de falta de Cazorla, salvando de nuevo a su equipo. Los atléticos solo tuvieron una ocasión de verdadero peligro en una internada de Salvio con cesión a Diego, cuyo remate se fue al larguero tras rechazar en un defensa.

Falcao, desasistido

Se echaron de menos en los rojiblancos las ocasiones de Falcao, que estuvo bastante desasistido por sus compañeros. El colombiano salió como único punta pero los pases desde los extremos iban a parar a los pies de los hombres de la segunda línea.

El 'Tigre' vio como le era anulado un gol de cabeza al inicio del segundo tiempo por falta al portero Willy Caballero. En una segunda parte tan gris como la primera, las ocasiones más claras fueron para el Atlético.

La mejor fue un cabezazo de Godín en un saque de esquina, que no entró a gol porque Cazorla lo salvó desde el primer palo. El asturiano fue providencial para el Málaga, aunque en este caso en defensa.

No llegaba el gol para ninguno y uno de los que más se desesperaba era Falcao, que terminó desfondado físicamente y frustrado al ver una internada de Juanfran, con el consabido pase atrás, pero que contó con la intromisión de Gabi, quien cedió a su vez a Diego en lugar de permitir el remate del colombiano. El brasileño lo intentó con una rosca que se marchó fuera.

Quedaban aún cinco minutos de tiempo reglamentario, pero ya con Adrián en el campo por Falcao. Sin embargo, el asturiano no tuvo tiempo para intentarlo porque el partido entró en una fase de tregua vigilada en la que ambos daban por bueno el empate, sin desdeñar algún fallo aislado del rival, que obviamente no llegó.