El Otxartabe, equipo de fútbol del barrio bilbaíno de Otxarkoaga, vive una temporada marcada por la frustración. Tiene en plantilla a una decena de menores tutelados por la Diputación Foral de Bizkaia, de origen marroquí y africano, a quienes la FIFA no permite federarse porque su situación administrativa no encaja en las categorías de asilo o refugio reconocidas por el organismo internacional.
Durante toda esta temporada no se ha tramitado ninguna licencia para estos chavales, que entrenan martes y jueves pero no pueden competir los fines de semana. Muchos ya han abandonado el equipo o tienen pensado hacerlo, en un club donde el fútbol es mucho más que deporte: es integración, convivencia y segunda familia.
El club pide la colaboración de las instituciones y de otros clubes para que estos jóvenes puedan jugar con la misma licencia que el resto la próxima temporada.
Foto: RTVE
Con las gafas de Anna Bosch