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Ha pasado un cuarto de siglo y los que lo vieron o vivieron en directo, nunca podrán olvidarlo. Aquel 11 de septiembre muchos se preguntaban quién estaba detrás, pero pocos apuntaban a un millonario saudí llamado Osama Bin Laden. Y pocos pensaban en un terrorismo global. El yihadismo ya existía, pero entonces no parecía una amenaza tan grande. Los atentados de grupos como Yihad Islámica egipcia o La Vanguardia Combatiente de Siria, se habían dirigido contra los líderes locales, como el presidente egipcio, Anwar Al Sadat, o el sirio, Hafez Al Asad. Parecía una amenaza local o nacional.

Las primeras señales las envió Al Qaeda con los ataques a las embajadas estadounidenses de Tanzania y Kenia, o contra el portaviones USS COLE. Pero con el 11S, de repente, todo cambió. Pocos conocen tan bien un fenómeno que ha ido adaptándose como el general en la Reserva y exsecretario de Seguridad Nacional, Miguel Ángel Ballesteros, quien cree que el terrorismo yihadista está más cerca de España que nunca: en el Sahel.

Foto: Combatientes anti-talibanes en Afganistán en diciembre de 2001. ROMEO GACAD / AFP

Cogen lo que parecen ser restos de un proyectil mientras el fuego arde a pocos metros de ellos. Es Yabo, una aldea en la región de Sokoto, al noroeste de Nigeria.

Estados Unidos ha atacado objetivos del Estado Islámico en la zona. Un ataque poderoso y mortal, ha dicho Donald Trump. Nigeria confirma varios terroristas muertos.

Ha sido una operación conjunta. Washington justifica el golpe, porque asegura que en el país persiguen y matan a los cristianos. Abuya niega persecución religiosa, dice que estos ataques nada tienen que ver con la religión Donald Trump advirtió al país que si no paraba la matanza cortaría la ayuda y asistencia a Nigeria

Hay dos religiones mayoritarias en Nigeria: cristianos, viven principalmente en el sur, y musulmanes, mayoritarios en el norte, donde se producen gran parte de los ataques. En los últimos años el grupo yihadista Boko Haram y el Estado Islámico han matado a más de 35.000 personas. En el país también se producen otros enfrentamientos por el acceso a agua y a tierras para cultivar. Los ataques son frecuentes entre pastores nómadas fulani y agricultores.

Foto: TASOS KATOPODIS (GETTY IMAGES)

Aviones de combate F-15 y A-10, helicópteros Apache, sistemas de cohetes HIMARS... Estados Unidos ha lanzado un ataque contra el Estado Islámico en Siria. Sus objetivos: acabar con terroristas, con sus almacenes de armas y sus infraestructuras.

Aviones jordanos habrían colaborado en la 'Operación Ataque Ojo de Halcón'. Ha sido un ataque masivo y preciso. Las explosiones se han escuchado durante la noche en varios puntos del país.

Es la represalia de Estados Unidos por el atentado del fin de semana pasado. El autodenominado Estado Islámico mató a dos soldados estadounidenses y a un intérprete en la provincia siria de Homs.

Washington asegura que Damasco ha apoyado su operación. Siria reitera su firme compromiso en la lucha contra el Estado Islámico. En los últimos meses, los países han colaborado en operaciones contra terroristas. Hace un mes Donald Trump recibió a Al-Sharaa en el Despacho Oval y sellaron la integración formal del país a la coalición internacional contra el ISIS.

Foto: US AIR FORCE

La amenaza del autodenominado Estado Islámico sigue vigente, pero no es tan intensa como entonces. Hace diez años, el grupo yihadista controlaba y sembraba el terror en amplias zonas de Siria e Irak. Allí constituyeron un calificato. En 2019, su derrota por parte de los kurdos y una coalición internacional no supuso su desaparición total. Sus franquicias en Afganistán y Pakistán siguen fuertes, pero su mayor bastión está en África, en los países del Sahel: principalmente en Mali, Níger y Burkina Faso, y se extiende por Libia, Somalia y la península egipcia del Sinaí. Sin olvidar las células que siguen operando en Siria y que provocan tensiones en una región ya de por sí muy convulsa.

Foto: REUTERS/Yaser Al-Khodor

Ante las dudas que inevitablemente aparecen por la posición de Donald Trump en la guerra en Ucrania hoy el presidente estadounidense ha publicado en la red social truth social la frase "sé exactamente lo que estoy haciendo". Después de la breve reunión con Vladimir Putin en Alaska hoy recibe a Volodimir Zelenski en Washington. Y esta vez el mandatario ucraniano no estará solo como hace unos meses cuando Trump le acusó de ser desagradecido y provocar una nueva guerra mundial. Estaremos allí con nuestro enviado especial Fran Sevilla.

Estaremos en Bolivia para analizar el resultado de las elecciones presidenciales que dejan a la izquierda fuera del poder tras 20 años. Lo vamos a hacer con nuestro enviado especial Santiago Barnuevo y la politóloga boliviana Vania Sandoval.

Vamos a estar también en Irak porque en Mosul han comenzado los trabajos de exhumación de una fosa común en la que se teme que haya miles de personas asesinadas por el Estado Islámico. También en Portugal, que lucha contra incendios en todo el país. Analizaremos por qué América Latina ha visto desfilar una larga lista de expresidentes que han sido procesados o condenados y, si tenemos tiempo, hablaremos con un experto sobre la relación de China con regimenes totalitarios en África, como el caso de Zimbabue.