Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

#YaTDigo - ¿Restos alienígenas en la Luna?

Igual que nosotros dejamos micropartículas de basura espacial en la superficie lunar, un grupo de científicos quiere buscar en nuestro satélite huellas similares de origen no humano que podrían revelar que alguna civilización extraterrestre estuvo allí antes que nosotros.

Nos lo cuenta Luismi Palao.

Síguenos para estar informado cada día.

Más en rtve.es/noticias

#noticias #extraterrestres #luna #artemis #espacio #ciencia #alien #semanamundialdelespacio #worldspaceweek

La ESA depende de tres estaciones repartidas por el mundo para poder comunicarse con el espacio profundo. Una en Australia, otra en Argentina y la última en Cebreros, en plena sierra de Ávila.

Se encarga de recopilar miles de datos que llegan de las profundidades del cosmos, a millones de kilómetros de distancia. Es fundamental para conocer mejor nuestro sistema solar, galaxias lejanas o estudiar estrategias para la defensa planetaria.

Los datos que recopilan las diferentes sondas y satélites que Europa tiene en el espacio se envían a la sala de control de misión en Alemania, pero si todo fallara sería en Cebreros donde se encargarían de tomar el mando de la misión.

Es un activo clave para la carrera espacial europea, donde España cada vez cobra más importancia.

Foto: Raúl Sanchidrián/EFE — El director de la Estación de Espacio Profundo de Cebreros, Jorge Fauste

La isla de La Palma mira a las estrellas desde el Observatorio Internacional de Astrofísica del Roque de Los Muchachos, a las entrañas de la tierra desde el proyectado Centro Nacional de Vulcanología, y a las profundidades marinas desde el recién inaugurado Observatorio de Biodiversidadl, donde el estudio científico no solo irá dirigido al conocimiento y la conservación, sino también al desarrollo de proyectos en el ámbito de la economía azul.

El Observatorio Vera C. Rubin ha puesto en marcha en Chile un programa de diez años para generar el registro más detallado del cielo austral. Equipado con una cámara de 3.200 megapíxeles, capturará el cosmos en tiempo real para estudiar desde asteroides cercanos hasta la materia oscura. Una superproducción científica internacional que genera diez terabytes de datos cada noche y que cuenta con una destacada participación española a través de instituciones como el CIEMAT y el IAC. Nos cuentan los detalles Stuartt Corder subdirector de NoirLab e Ignacio Sevilla investigador en CIEMAT en este reportaje de Elisa Cepeda.

El telescopio Nancy Grace Roman tiene más de 12 metros de altura y viajará a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, trayecto que completará en 100 días. Trabajará en sintonía con los telescopios James Webb y Hubble, pero ofreciendo una panorámica sin precedentes: una sola de sus imágenes equivaldrá a 100 fotografías combinadas de sus predecesores.

Entre sus metas principales destaca la elaboración del mayor catálogo astronómico de la historia, registrando más de 1.000 millones de galaxias y unas decenas de miles de supernovas mediante la técnica de lente gravitacional débil.

Asimismo, revolucionará la búsqueda de exoplanetas, estimando hallar unos 100.000 nuevos mundos, incluidos planetas vagabundos sin estrella propia.

Construido en el Centro Goddard y con importante participación técnica española, el proyecto genera 1,3 terabytes de datos diarios que estarán abiertos a toda la comunidad científica para reescribir los modelos cosmológicos vigentes.

Foto: Jolearra Tshiteya/NASA via AP

Faltan diez días para el "Dia E". E de Eclipse. Y por eso hemos invitado a nuestra reserva a tres expertos, que esperan con emoción al suceso estelar más espectacular de las últimas décadas. Un eclipse que tendrá lugar el próximo 12 de agosto, alrededor de las ocho y media de la tarde, y que podrá verse en una gran franja del territorio español, desde Galicia hasta Baleares.

El director del Observatorio Astronómico Nacional, Rafael Bachiller, nos cuenta qué supone este fenómeno estelar y la mejor forma de vivirlo.

Luisa Valdivielso, del Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón, y Ana María Ulla, catedrática de Astronomía y Astrofísica de la Universidad de Vigo, nos acercan a algunos puntos de observación.

La serie de podcast de Conversaciones con José María Brunet quiere elevar esta vez su mirada al cielo. Lo hacemos de la mano de nuestra invitada, licenciada en Física en la Universidad de Oviedo y doctora en Astrofísica por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y la Universidad de La Laguna. Desarrolló su tesis doctoral investigando sobre la sismología –la ciencia que estudia los terremotos- en estrellas con planetas observadas con distintos satélites de la NASA. Nuestra invitada es Lucía González Cuesta (Cereceda, concejo asturiano de Allande, 1985), ganadora del Concurso Nacional de Divulgación Científica y residente de nuevo en su localidad natal, a la que regresó para desarrollar un proyecto itinerante con ese mismo propósito, el divulgativo, en torno al astroturismo y el patrimonio rural. Su labor se centra ahora en “Allande Stars”, una iniciativa de divulgación científica en astronomía en zonas rurales que, según su propia carta de presentación, “pone en valor el patrimonio cultural y natural de estas regiones y promueve la protección del cielo nocturno”. Esto último responde a su preocupación por el fenómeno de la contaminación lumínica, que dificulta que podamos seguir disfrutando de los cielos estrellados. Nos interesan estos proyectos de nuestra invitada en paralelo a sus conocimientos sobre una de las previsiones de los acontecimientos más esperados del verano de 2026, el eclipse total del día 12 de agosto, que se ha convertido en una cita a la vez científica y turística, visto el número de desplazamientos y reservas para acudir a los lugares en que podrá observarse en mejores condiciones. Tenemos el privilegio de que Lucía González nos explique los misterios de los eclipses y nos aconseje cómo disfrutar mejor y con seguridad del que ocurrirá en dicha fecha. Todo ello partiendo de la base de que, como enuncia el proyecto “Allande Stars”, la astronomía permite especialmente “una conexión con nuestras tradiciones y nuestro patrimonio cultural”.