Es la imagen del día: el apretón de manos en la Casa Blanca entre el primer ministro israelí y el presidente estadounidense. Benjamin Netanyahu ha aceptado el plan de paz de Donald Trump para Gaza. El texto asegura que Israel no ocupará Gaza ni expulsará a sus habitantes, se contempla el desarme de Hamás, la liberación inmediata de los rehenes y el cese de las hostilidades.
El plan consta de 20 puntos sobre los que Hamás todavía no se ha pronunciado. En RNE, lo analizamos de la mano de Jesús Núñez, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria. "La Autoridad Palestina no ha sido consultada para nada, ni ha participado en este supuesto plan. Tampoco Hamás, que ahora con la mediación de Catar y Egipto, tendremos que ver lo que responde", apunta Núñez. "Lo vimos en enero de este mismo año y hace un año y medio, fue el propio Netanyahu el que lo rechazó. Él está en otra dinámica. Si ahora ha mostrado cierto acuerdo con lo que le dice su principal aliado, Trump, es porque entiende que sigue contando todas las bazas en su mano", añade. Si el primer ministro israelí lograse recuperar a los rehenes, ganaría cierta popularidad frente a la opinión pública, opina el analista. Por otro lado, sigue estando en su mano calibrar en cada momento y hasta dónde llega o no llega el desarme de Hamás y puede "volver a reabrir la violencia" en el momento que lo desee.
"No son condiciones para un acuerdo de paz. Si no termina la ocupación israelí de Gaza y Cisjordania, no hay la más mínima posibilidad de que una cosa como el Estado palestino sea viable. No hay nada en este plan que determine el final de la ocupación", sentencia el codirector del IECAH. Entrevista completa en RNE Audio.
Ha sido uno de los ataques más prolongados e intensos contra Kiev desde que comenzó la invasión rusa. La capital ucraniana ha sufrido este domingo una lluvia de 595 drones y 48 misiles, tanto balísticos como de crucero. Cientos de explosiones que aterrorizan a la población.
Moscú asegura que sus objetivos eran instalaciones militares, pero la realidad es que sus bombardeos han arrasado numerosos edificios residenciales, fábricas e incluso centros de salud, como este hospital de cardiología.
En Kiev hay al menos cuatro muertos en el ataque, incluida una niña de 12 años. Los bomberos han tenido que apagar múltiples incendios y rescatar a decenas de vecinos atrapados.
Otro de los lugares más castigados por la aviación rusa ha sido Zaporiyia, en el sur de Ucrania. También aquí hay decenas de viviendas destruidas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, califica de "viles" los ataques y afirma que muestran la verdadera postura de Rusia, así como que solo con más sanciones puede frenarse a Putin.
Foto: HANDAOUT / UKRAINIAN EMERGENCY SERVICE / AFP
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha pronunciado su discurso ante una Asamblea General de Naciones Unidas casi vacía por el boicot de varios diplomáticos. Ha lanzado el mensaje de que "asesinar judíos tiene recompensa", también ha rechazado el reconocimiento del Estado palestino y ha denunciado que parte del mundo "ha olvidado los ataques del 7 de octubre." Netanyahu ordenó desplegar altavoces a lo largo de la valla que separa Israel con Gaza para que el pueblo palestino oyeran su discurso. Juan Rodríguez Garat, almirante retirado, considera en el informativo 24 horas de RNE que con este acto "Netanyahu pretende que el sufrimiento de la población gazatí les lleve a rebelarse contra Hamás", pero insiste en que esto, "además de ser un crimen de guerra, es extremadamente difícil que lo consiga". Garat recalca que en general, el derecho a la legítima defensa de Israel se reconoce en todas partes, pero que lo que se le reprocha a Netanyahu es que "la guerra la está prolongando más de lo necesario quizá por motivos de su propia agenda interna".