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Juicio Bankia

Rato señala a Francisco González: "El presidente de BBVA me dijo que lo mejor era que dimitiera"

  • El expresidente de Bankia denuncia "presiones políticas" del Gobierno de Mariano Rajoy en connivencia con sus competidores
  • Rato asegura que no percibió problemas para aprobar las cuentas de Bankia y que confiaba en devolver las ayudas del Frob

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Rodrigo Rato declara por la salida a Bolsa de Bankia
Fotografía del monitor de la sala de prensa de la sede de la Audiencia Nacional con la declaración del expresidente de Bankia Rodrigo Rato. EFE Fernando Villar

El expresidente de Bankia Rodrigo Rato ha asegurado este lunes ante la Audiencia Nacional en el juicio por la salida a Bolsa de la entidad que su entonces homólogo en BBVA, Francisco González, fue el primero en pedir su cese en mayo de 2012, fruto de las "presiones políticas" del Gobierno de Mariano Rajoy en connivencia con sus competidores, "en las oficinas del Ministerio de Economía en el Paseo de la Castellana".

Rato ha relatado que cumplidas las exigencias del Banco de España en abril de 2012, el Gobierno, "en una reunión en la que estaban presente tres competidores (BBVA, Santander y CaixaBank)", le pidió que elevara los saneamientos desde 7.000 hasta cerca de 15.000 millones de euros. Un cálculo que -ha asegurado Rato- carecía de "base legal alguna" y de la cobertura de las normas contables del organismo regulador, a cuyo exgobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez el Ejecutivo "pidió silencio".

"Era una petición política del que controla al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y de quien era nuestro jefe", ha dicho Rato, que ha asegurado desconocer "qué se les pedía a otras entidades", pero que en su caso se organizaban "cenas en las que traen a otros para que digan las cifras", una muestra del "nerviosismo y pánico" de las autoridades y de las "presiones políticas" a las que tuvo que hacer frente.

Más contundente se ha mostrado respecto al exministro de Economía Luis de Guindos, quien "apoyándose" en sus competidores, le comunicó que la entidad "tenía que hacer las revisiones que marcaban las reglas".

Rato, sobre el papel de Deloitte: dejó de cumplir con sus funciones

Sobre los nuevos requisitos, sí habría estado al tanto el socio auditor de Deloitte, Francisco Celma, siempre según Rato. "En mi conciencia, no había ninguna sensación de que tuviéramos un problema de salvedades, nadie me lo había transmitido", ha resaltado, si bien ha reconocido que aunque el auditor había mostrado su preocupación por la valoración de las acciones del grupo, no se lo trasladó.

Al respecto, se ha referido a la demora inicial en la presentación del informe en el momento de la aprobación de las cuentas en marzo de 2012, a la que el Consejo no dio importancia al entender que Celma estaba esperando a la aprobación por parte del Banco de España del primer plan de saneamiento.

Sin embargo, a partir de abril la situación cambió y es Rato el que se pone en contacto con él, por primera vez en ese año, en una llamada telefónica "muy corta" al ver que no presentaba el informe. "Estábamos muy perplejos de que una firma como Deloitte dejara de cumplir con sus funciones", ha afeado.

Asimismo, el exvicepresidente del Gobierno, para quien la Fiscalía pide cinco años y medio de prisión por estafa a inversores, ha rechazado que se escondieran los deterioros causados por las sociedades participadas, puesto que ellos mismos ya lo habían contemplado como un quebranto en las cuentas.

Confiaba en devolver las ayudas del Frob

Por otro lado, Rato ha asegurado que confiaba en poder devolver los 6.000 millones de euros recibidos por parte del Estado a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) -"me lo parecía a mí y también al Banco de España-, pero se ha defendido añadiendo que "lo posible puede luego no suceder".

El expresidente de Bankia ha explicado que la forma más conveniente de darle a los preferentistas un instrumento líquido que pudieran vender era con el intercambio de las preferentes por acciones del banco. "Pensamos que podíamos canjear más preferentes por acciones y tener más accionistas, de forma que con el exceso de dinero que se generara se pagaría una parte del Frob", ha indicado.

En este sentido, el banquero, actualmente bajo prisión por el caso de las tarjetas opacas de Caja Madrid, ha asegurado que el valor de las acciones de Bankia evolucionaba "como la de los demás bancos". Según ha dicho, el propio Banco de España reconocía que la situación de la entidad era similar e incluso mejor que la de sus pares.

El exvicepresidente del Gobierno también ha respondido a la abogacía del Estado, la cual ha tratado de determinar el grado de control o presencia que el FROB tenía en la entidad. En este sentido, ha subrayado la estrecha relación del organismo con el Banco de España, ya que su presidente era el subgobernador de este organismo.

Términos similares en los que se ha referido a su propia defensa, a la que ha relatado el estricto control y la constante presencia que el fondo y el regulador mantenían en la entidad a partir de la fusión de las siete cajas, y ha destacado el enorme interés que despertó la salida a Bolsa entre inversores institucionales y bancos de inversión de todo el mundo.

El juicio se vuelve a suspender

La jueza Ángela Murillo lo ha vuelto a suspender ya que Launa continúa sin estar "en disposición de atender los siguientes señalamientos por enfermedad", aunque el Ministerio Público se ha comprometido a reanudarlo el próximo 18 de febrero.

Este proceso judicial se interrumpió el pasado 9 de enero por motivos de salud de la fiscal Carmen Launa y la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal lo había retomado este lunes con el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, en la sala.

El exvicepresidente de Bankia José Luis Olivas, el exconsejero José Manuel Fernández Norniella y el exconsejero delegado Francisco Verdú serán los próximos acusados en prestar declaración.

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