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Cada español tira a la basura 250 euros en comida al año

  • En Europa se desperdician al año 89 millones de toneladas de alimentos valorados en 143.000 millones de euros
  • La comida desperdiciada en todo el mundo tiene un costo aproximado de un billón de dólares

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Tiran comida del plato a la basura
Cada español tira a la basura 76 kilos de alimentos al año. THINKSTOCK

Cada español tira a la basura semanalmente más de medio kilo de alimentos, lo que supone 76 kilos al año por hogar, según los datos que maneja la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN). Así, los hogares españoles tiran al año 1,5 millones de toneladas de alimentos que son válidos para el consumo.

Se calcula que serían unos 250 euros por persona y año, lo que en una familia con cuatro miembros se iría a los 1.000 euros anuales. Las cuentas están publicadas en el informe "Save Food" elaborado conjuntamente por Albal y Ayuda en Acción.

En Europa cada año se desperdician 89 millones de toneladas de alimentos valorados en 143.000 millones de euros. Según el estudio elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) los alimentos desperdiciados en todo el mundo tienen un costo aproximado de unos 850.000 millones de euros, como se puede leer en la web sobre la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos elaborada por este organismo internacional. 

Parlamento - El reportaje - El desperdicio alimentario en los hogares - 08/09/2018

Séptimos de Europa en desperdicios

Un tercio de los alimentos que se producen en todo el mundo acaban en el vertedero. Cada año se pierden 1.300 millones de toneladas, una cantidad absolutamente desorbitada si tenemos en cuenta que, sólo con aprovechar la cuarta parte de estos desperdicios, acabaríamos con el hambre y la desnutrición en el mundo.

España es el séptimo país en el que más alimentos en buen estado se desperdician dentro de la Unión Europea con 7,7 millones de toneladas, lo que equivaldría a 190 barcos como el Titanic amontonados uno encima de otro.

La lista de países derrochadores está encabezada por Reino Unido (14,4 millones de toneladas), Alemania (10,3 milones de toneladas), Holanda (9,4 millones de toneladas), Francia (9 millones de toneladas), Polonia (8,9 millones de toneladas) e Italia (8,8 millones de toneladas).

Semana contra el desperdicio alimentario

La Semana contra el desperdicio alimentario es una de las iniciativas impulsadas desde el Consejo Directivo de la Asociación de fabricantes y distribuidores (AECOC) del que forman parte. Desde 2012 trabajan con la colaboración de todas las partes implicadas en la cadena: sector primario, industria, distribución, administración y bancos de alimentos.

Del 24 al 30 de septiembre se desarrollan distintas iniciativas para concienciar y frenar el desperdicio o despilfarro de alimentos. Ángel Franco, responsable de comunicación y prensa de la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) puntualiza que, tanto ellos como AECOC, distinguen desperdicio de despilfarro: “Desperdicio es lo que se fabrica o se produce pero no se come en alguna de sus fases, y el despilfarro estaría más centrado en lo que se va a la basura porque la gente y las empresas aún no han mejorado sus procesos industriales y, sin embargo, podría ser aprovechado”.

Y pone un ejemplo: “Cuando hay un excedente de fruta, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación tiene un plan para transformarlos en zumo”.

Las Mañanas de RNE con Íñigo Alfonso - Comienza la I Semana Contra el Desperdicio de Alimentos

La “Ley del Buen Samaritano”

La Unión Europea ha dado un gran paso hacia la progresiva eliminación de estos residuos. Estrasburgo ha respaldado una ley que insta a los estados miembros a reducir a la mitad el desperdicio de alimentos antes del año 2030.

El Senado español -tras casi dos años de trabajo- aprobó la semana pasada con el consenso de todos los grupos políticos un informe en el que se constata la dimensión del problema y se pide al Gobierno la creación de un Observatorio del desperdicio alimentario.

Los senadores proponen una batería de medidas para todos los sectores implicados: desde campañas de concienciación hasta rebajas fiscales para la comercialización de productos frescos menos estéticos” pero con las mismas propiedades nutricionales.

El informe parlamentario pide a los camareros de los restaurantes, por ejemplo, que informen del tamaño de las raciones y que fomenten el uso de la tartera con las sobras, una costumbre normalizada en la mayoría de los países y que en España no acaba de arraigar.

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