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Rajoy llama al PSOE a "fijar una posición común" frente al proyecto soberanista de Mas

  • El presidente dice que Rubalcaba piensa "lo mismo" que él sobre la consulta
  • No avanza si suspenderá la autonomía: "La ley también se cumplirá en Cataluña"
  • Señala que no se arrepiente de sus decisiones, por "difíciles" que fueran
  • Su Gabinete tiene "mucho margen de maniobra" pese al dictado de Bruselas
  • "Mi idea es mantener esta política a lo largo de toda la legislatura"

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Rajoy: "Sería bueno que el Gobierno y el PSOE fijaran posición común sobre Cataluña"
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su escaño en el Congreso el pasado 20 de diciembre.

Además de las reformas y los recortes operados por su Gobierno en apenas doce meses, el tramo final del primer año de Mariano Rajoy en la Moncloa ha estado muy marcado, en clave política, por el órdago soberanista de Artur Mas, que desembocó en unas elecciones anticipadas en Cataluña y un pacto de estabilidad entre CiU y ERC. Es justo la tensión territorial el asunto que destaca El Mundo en la entrevista que publica este lunes al presidente del Gobierno, justo en el día en que Mas tomará posesión como líder del Govern por un segundo mandato.

"Sería bueno" que el Gobierno y el PSOE fijaran posición común sobre Cataluña, indica el jefe del Ejecutivo, quien añade que tiene la "convicción" de que él piensa "lo mismo" sobre esta cuestión que el líder de los socialistas: "Cuando el PSC introdujo la autodeterminación en su programa, [Alfredo Pérez] Rubalcaba dijo no estar en absoluto de acuerdo. Lo cual a mí me reconfortó". Rajoy confiesa que habla a menudo y "secretamente" con el máximo responsable del primer partido de la oposición sobre el reto planteado desde Cataluña.

Pero, ¿qué hará si Mas convoca la consulta para, en principio, 2014? ¿Aplicará el artículo 155 de la Constitución, que prevé suspender la autonomía de Cataluña o inhabilitar al president? El jefe del Ejecutivo contesta lacónico: "Bueno, esto de descartar y no descartar es muy complicado. El Gobierno lo que descarta es adelantar acontemicimientos. Tengo que decir que todos estamos sometidos al imperio de la ley". Repregunta: ¿ello incluye también echar mano de la ley contra Mas? "Yo soy el primero que está sometido al imperio de la ley. Y la ley también se cumplirá en Cataluña".

El presidente no concreta el camino. Sólo aconseja mantener la calma, que la gente esté "tranquila", porque "todo el mundo" conoce su posición, radicalmente contraria a cualquier tipo de consulta separatista.

Ruptura a partir del no al pacto fiscal

El jefe del Ejecutivo ratifica sus tesis ya explicadas en los últimos meses: la colaboración entre la Moncloa y la Generalitat en asuntos económicos –"Se estaban haciendo cosas con mucho sentido"– se truncó porque no aceptó el pacto fiscal. Mas le dijo entonces que se sentía "libre" para tomar sus decisiones, pero no le anticipó que convocaría elecciones anticipadas". Ahora, cerrado el pacto con ERC, le pide al líder del Govern que "rectifique".

Sobre la 'ley Wert', el Gobierno insiste en que está "abierto al diálogo"

Dos asuntos más confluyen en Cataluña. Primero, la polémica ley Wert,  que ha sublevado a la Generalitat por el "ataque" al modelo de inmersión lingüística. Rajoy apunta que el Ejecutivo está "abierto al diálogo" y que la nueva norma, la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) no va "contra el catalán". No indica, no obstante, dónde puede situarse el punto de encuentro.

Segunda cuestión: las investigaciones de presuntos casos de corrupción que afectan a la familia Mas y a los Pujol. Las indagaciones policiales, sostiene, "no tienen nada que ver con ningún proceso soberanista". "La corrupción es execrable y este es un tema que tendrán que decidir los tribunales de justicia".

Duerme "bien" y se encuentra "sereno y tranquilo"

Durante la entrevista, que firman Casimiro García-Abadillo –vicedirector del rotativo– y Victoria Prego –adjunta al director–, el presidente repasa su primer año en la Moncloa, "muy difícil" para su Ejecutivo, sobre todo porque el déficit que esperaba no era del 6%, sino del 8,9% del PIB. Asegura que la situación nunca estuvo "fuera de control", que "siempre" tomó decisiones "muy seguro" de lo que hacía. Como detalle, añade que duerme "bien" todas las noches y que se encuentra "sereno, tranquilo y en equilibrio".

Ello no quita para que reconozca que la mayoría de las promesas electorales que figuraban en su programa se han incumplido, y eso "se hace más duro". Entre sus medidas más complicadas, cita las del paquete de recortes de julio de 2012, cuando subió el IVA, quitó la extra de Navidad a los funcionarios y recortó las prestaciones de desempleo.

También la no actualización de las pensiones. "Pero no se ha hecho caprichosamente ni mucho menos con ánimo de fastidiar". También se le hace cuesta arriba que sus políticas no produzcan "resultados tangibles ya".

Indica que es "razonable" pensar que en 2014 se crecerá y se creará empleo

El periódico le inquiere si realmente tiene las manos libres, dada "la cantidad de condicionantes" que imponen Bruselas y Alemania. "Tengo mucho margen de maniobra", replica, porque la UE obliga a reducir el déficit, pero no ordena cómo, qué partidas hay que tocar.

Nuevamente, Rajoy insiste en que "la realidad" le ha obligado a adoptar decisiones "difíciles", y repite que cuando la situación económica lo permita, revertirá algunas de ellas, como la subida del IRPF, que ahora está "alto en España".

¿Y cuándo será? El presidente se atiene a sus propias palabras: espera que 2013 sea mejor que 2012 y que en 2014 se pueda hablar ya de "crecimiento económico y de creación de empleo". Tampoco se quiere pillar los dedos: quiere pensar que en 2014 "es razonable" que asome la salida de la crisis, pero sólo lo afirmará "de forma definitiva" cuando presente los próximos Presupuestos.

En resumidas cuentas, ¿se arrepiente de todo lo aprobado por su Ejecutivo? "No. Las cosas las hemos pensado, a mí no me gusta improvisar". Dice que su Gabinete "intenta" explicar el porqué de medidas tan duras –"Otra cosa es que logre convencer"–, pero tacha de "falsedad" que se hable de "desmantelamiento del Estado del bienestar", pues su Ejecutivo, subraya, "está trabajando para mejorarlo".

"Que existan los sindicatos es bueno"

Sus medidas, apuntan los entrevistadores, están aumentando la protesta social y sindical. Rajoy buscará "que no sea así" y no se desborde la crispación, porque su objetivo "prioritario" es rapartir con "equidad y justicia" la carga de la crisis. Afirma "respetar" las decisiones que adopten las centrales, que habla frecuentemente con sus líderes y que ve "difícil" que puedan compartir sus polítcas. "En cualquier caso, que existan sindicatos es bueno", señala.

Rajoy no arremete contra la polémica en Madrid por lo que los sindicatos  y sanitarios rotulan como "privatización" de la sanidad, pues para él  lo importante es que, al margen del modelo de gestión, la sanidad sea  "universal, gratuita y buena".

No ve "necesidad hoy por hoy" de cambiar a sus ministros

De cara al próximo año, Rajoy prevé proseguir con su hoja de ruta. Adelanta que puede desplegar "algunas políticas de estímulo al crecimiento", pero el problema, insiste, es "que no hay dinero" en las arcas públicas.

"Estoy haciendo lo que tengo que hacer. Mi idea es mantener esta política a lo largo de toda la legislatura". El jefe del Ejecutivo descarta incluso un cambio de ministros: "El Gobierno tiene un rumbo claro, sabe adónde va y hoy por hoy no veo la necesidad de cambiarlo". El diario no pregunta sobre una eventual petición de rescate a Europa.

El rotatitvo pregunta también por la reforma de la Administración pública. Asegura Rajoy que seguirá adelante con ella, pero añade que es "imposible" remover sus costuras "en 24 horas". El compromiso es que el 30 de junio de 2013 esté listo un informe completo para acometer una "reforma a fondo" del aparato administrativo del conjunto del Estado para eliminar duplicidades, simplicar procedimientos y racionalizar los gastos y la gestión.

En este asunto siente la proximidad del PSOE, como en el debate europeo o en la unión bancaria. "Puede ser que lo que falta es un poco de escenificación, de formalización", remacha.