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30 años después de la crisis de los rehenes, EE.UU. e Irán siguen sin entenderse

  • Estudiantes islámicos tomaron la embajada de EE.UU. en Teherán
  • Capturaron a 60 diplomáticos que fueron liberados 444 días después
  • Con Obama, las relaciones diplomáticas han mejorado
  • La crisis nuclear es actualmente el punto de mayor desencuentro

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Informe semanal - 444 días de secuestro

Momentos críticos

-1986: venta de armas estadounidenses a Teherán (Irangate)

- 1988: fragata estadounidense derriba por error un Airbus de Iranair con un saldo de 290 muertos

- 1993:  EE.UU.estima que Irán está detrás de un atentado contra el WTC en Nueva York (seis muertos y un millar de heridos)

- 1995: Washington decreta un embargo comercial y financiero

- 2002:  el presidente Bush incluye a Irán entre los países del "eje del mal"

- 2005: Irán retoma el enriquecimiento de uranio, marcando el inicio de una crisis con Occidente.

- 2006: Bush, que acusa a Irán de armar a los extremistas en Irak, prolonga las sanciones.

-  2009: Barack Obama tiende la mano a los dirigentes iraníes para superar 30 años de relación conflictiva.

- junio 2009: Obama condena la violenta represión de la oposición iraní durante las elecciones presidenciales

- octubre 2009: negociaciones de Ginebra sobre el polémico programa nuclear de la República Islámica.

Hace 30 años de la crisis de los rehenes, cuando alrededor de 60 diplomáticos de la embajada de Estados Unidos en Teherán fueron retenidos por estudiantes islámicos. La crisis, que duró 444 días, provocó la ruptura de las relaciones entre ambos países. Una ruptura que todavía persiste.

Ese 4 de noviembre de 1979, más de 300 estudiantes y militantes del islamismo más radical, saltaron por encima de la pared de la embajada de Estados Unidos en Teherán, despues de haber vencido la resistencia de los infantes de marina que se encontraban en servicio.

Los estudiantes se instalaron en el lugar sin dejar salir a nadie y, a partir de ese momento, la bandera de las barras y las estrellas no volvió a ondear en la embajada estadounidense.

Los 60 rehenes, con los ojos vendados y las manos atadas, fueron distribuidos en varios edificios. Diez de ellos serán liberados por razones humanitarias, mientras que los otros 52 permanecerán en cautividad.

Los estudiantes islámicos exigían la extradición del sha Mohamed Reza Pahlevi y la remisión de su fortuna a Irán, siete meses después de la proclamación de la República Islámica por el ayatolá Jomeini. Mantuvieron está posición sin variación durante los catorce meses que duró la toma de rehenes.

Aparentemente improvisada, la ocupación de la embajada será hábilmente aprovechada por el régimen islámico para radicalizar la revolución y poner fin al gobierno de Mehdi Barzargan, al que se le consideraba partidari de mantener relaciones con el "gran satán" americano.

La crisis aceleró la dimisión de Bazargan el 6 de noviembre, tras la toma del control del país por el "consejo de la revolución"

Irán rechazó cualquier entrega de petróleo a Estados Unidos, que declaró un embargo sobre los bienes de consumo y congeló los activos del banco iraní.

Ruptura de las relaciones diplomáticas

Incapaz de lidiar con el régimen islámico, Washington rompió las relaciones diplomáticas el 7 de abril de 1980.

El 25 de abril, una operación de las fuerzas especiales norteamericanas, enviadas para tratar de liberar a los rehenes, terminó en un desastre. Los rehenes fueron inmediatamente dispersados en varias ciudades de Irán.

Los rehenes fueron liberados en enero de 1981, tras un acuerdo entre Washington y Teherán, gracias a la mediación de Argelia.

Esta liberación se produjo el mismo día de la toma de posesión del presidente Ronald Reagan, sucesor de Jimmy Carter, a quien las autoridades iraníes no hicieron ninguna concesión, lo que contribuyó a que Carter no logrará la reelección.

Desde ese 4 de noviembre de 1989, que se conmemora este miércoles, el grito de "muerte a Estados Unidos" resuena en mezquitas, manifestaciones y actos públicos, e incluso está grabado en un enorme mural pintado sobre la fachada de uno de los edificios altos del centro de Teherán.

Crisis nuclear

La falta de entendimiento entre ambos países no se ha disipado todavía. Actualmente, las relaciones diplomáticas entre EE.UU. e Irán están marcadas por el programa nuclear de la República Islámica, que es visto con desconfianza por las potencias occidentales.

La crisis diplomática mundial se desató en agosto de 2005, cuando el gobierno de Mahmud Ahmadineyad estableció el reinicio del enriquecimiento de uranio, en contra del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).

Dicha crisis tuvo por un lado al gobierno de EE.UU. de George Bush, que centró su acción diplomática en obtener el apoyo internacional para imponer sanciones económicas a Irán, e incluso, para un probable ataque militar al programa del país islámico, por considerar que el objetivo del mismo es el desarrollo de armas nucleares.

Por el otro lado, el gobierno de Ahmadineyad, junto con el sector conservador de la política iraní, utilizó el citado programa como una plataforma política de su gobierno y lo transformó en una cuestión nacional, afirmando que Irán tiene necesidades energéticas suficientes para continuar con el desarrollo de su energía atómica y que el fin del programa es exclusivamente civil y no militar.

En estos momentos, la situación actual de la crisis iraní pasa por la respuesta de Teherán al plan propuesto por el OIEA, que contempla el envío del uranio iraní enriquecido al extranjero para su procesamiento.

El régimen islámico ha aceptado la propuesta, aunque ha planteado algunas exigencias que las potencias occidentales parecen no estar dispuestas a aceptar.

Como primer paso, el hecho de que responsables de EE.UU. e Irán hayan  vuelto a compartir mesa de diálogo multilateral en Ginebra, es un acercamiento positivo para que se puedan descongelar las relaciones.

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