Si la semana pasada apuntaba un nuevo máximo anual, la Bolsa de Madrid ha optado en esta por corregir tendencias alcistas y este miércoles se ha dejado un 1,76%, perdiendo el soporte de los 11.500 puntos.
Así, el Ibex-35 ha cerrado en 11.429,8 enteros, después de dos días de recogidas de beneficios y tan sólo una semana después de rozar los 11.900 puntos. Las ganancias anuales se limitan de esta forma al 24,29%.
La caída de la venta de viviendas en los Estados Unidos y el retroceso de Wall Street, que ha abierto la sesión con pérdidas un día más, también por la recogida de beneficios.
El resto de plazas europeas también ha sufrido la tendencia a la baja del mercado neoyorquino, de forma que Fráncfort ha caído un 2,46%, Londres, un 2,32% y París, un 2,14%.
Los resultados del Santander, que ha anunciado un descenso de sus beneficios hasta septiembre del 2,8%, no han impulsado las acciones de la entidad, pese a que en el tercer trimestre ganó más que en el mismo período del año anterior, por lo que han cerrado con un descenso del 3,44%.
El principal banco español ha arrastrado a su competidor, el BBVA, que ha perdido un 2,33%, en un contexto generalizado de caídas, ya que Repsol se dejaba un 1,64% e Iberdrola, el 0,48%. De los grandes valores, sólo Telefónica ha terminado con ganancias, un 0,42%.
