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Hablamos con Ander Izagirre, autor de "La mochila. Vida de Muñagorri" (Ed. Libros del K.O.)

"La vida de Muñagorri permite contar 50 años de violencia en una Euskadi que no se acercaba a las víctimas"

Ander Izagirre ha explicado que llevaba años buscando a Alberto Muñagorri, cuya historia tenía grabada desde niño, hasta que ambos se encontraron en Rentería en 2018. A partir de ese encuentro, ha reconstruido en La mochila. Vida de Muñagorri (Ed. Libros del K.O.) la vida de aquel niño de diez años al que una bomba de ETA le arrancó una pierna y le hizo perder la visión de un ojo. El periodista ha desmentido además una de las historias más repetidas sobre el atentado: "No le dio una patada" a la mochila, que había permanecido durante horas en la calle antes de explotar.

Izagirre ha contado que la vida de Muñagorri le ha permitido reconstruir "50 años de historia de violencia en el País Vasco", marcada por ETA, la violencia parapolicial, las drogas y el miedo. El autor ha defendido que el libro pretende contar todas las víctimas y ha rechazado cualquier lectura maniquea: "Es un libro muy duro contra ETA", pero también recoge a quienes sufrieron la violencia policial. En ese contexto, ha destacado el silencio que rodeó durante años a las víctimas: "La gente estaba bloqueada por ese miedo", hasta que algunas empezaron a hablar públicamente en los últimos años de ETA.

El periodista ha puesto el foco en la actitud de Muñagorri, que ha querido romper el silencio sin convertir su historia en un ejercicio de odio o venganza. Según ha relatado, la víctima ha participado en encuentros con presos arrepentidos de ETA y con víctimas de otras violencias y ha defendido que contar su historia sirva para "romper silencios". Izagirre ha subrayado también la importancia de su madre, Sara Berdasco, que le repetía desde niño "no tienes que odiar y tienes que ser feliz", una enseñanza que, según el autor, ha marcado la forma en que Muñagorri ha afrontado su vida y su relación con el pasado.

Programa 93. Xurxo Melchor, periodista de La Voz de Galicia especializado en sucesos y tribunales, nos cuenta que Isauro López, el autor intelectual del doble crimen de Cálig, ocurrido en el municipio castellonense en 2005, ha obtenido el tercer grado y ha retomado el control de su constructora. Conversamos con Antonio Alonso, facultativo y exdirector del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses y autor del ensayo La huella invisible (Crítica). La socióloga y criminóloga Victoria Pascual nos sigue hablando sobre las víctimas con discapacidad. Neus Sala y el Archivo Digital de RNE dedican Archivo criminal al tercer capítulo sobre la desaparición de Santiago Corella, el Nani (1983).

Conversamos con Antonio Alonso, facultativo y exdirector del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses y autor del ensayo La huella invisible (Crítica). Con él analizamos sus 40 años de carrera como experto en genética forense en casos de investigación criminal y personas desaparecidas, como la identificación de Lasa y Zabala, el 11M, el accidente del Yak 42, las denuncias de bebés robados, las desapariciones forzosas tras la guerra civil o la masacre de Suva Reka (Kosovo).

El que fuera jefe militar de ETA, Garikoitz Aspiazu, alias Txeroki, ha pedido perdón a las víctimas del terrorismo en una carta, que hemos conocido este miércoles, y en la que reconoce y siente -dice- el daño que ha provocado. El juez ha tenido en cuenta esa carta para concederle un permiso de 6 días. Txeroki fue condenado en 2011 a 377 años de cárcel.

FOTO:  El exjefe de ETA, Garikoitz Aspiazu, Txeroki, a su salida de la prisión de Martutene, en San Sebastián. EFE/Javier Etxezarreta

El Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo de Vitoria y la Fundación Fernando Buesa ponen en marcha 'Víctimas Educadoras', una web que recoge los testimonios de más de 20 víctimas de ETA, los GAL, el GRAPO y el terrorismo yihadista, con una selección de las preguntas más frecuentes del alumnado.

Entre los participantes figuran José Aguilar, víctima de ETA; Aurora Inchausti, superviviente de un atentado de la organización; Maider García, hija de Juan Carlos García Goena, asesinado por los GAL; y Sara Buesa, hija del político Fernando Buesa. Los testimonios abordan el impacto de los atentados en familias y amigos, la justicia, las condenas y la cuestión de la venganza, combinando lo personal con lo colectivo para humanizar la historia.

Las grabaciones se enviarán a todos los institutos de España con el objetivo de deslegitimar la violencia y formar ciudadanos comprometidos con los valores democráticos.

Foto: Víctimas Educadoras

Los reyes han participado en el homenaje a Francisco Tomás y Valiente, cuando se cumplen 30 años de su asesinato a manos de la banda terrorista ETA.

Felipe VI ha reivindicado la memoria de las víctimas del terrorismo como deber cívico y ha lamentado que todavía haya quien no lo condene.

El profesor y expresidente del Tribunal Constitucional fue tiroteado cuando estaba en su despacho. Ocurría solo unos días después del asesinato del socialista vasco Enrique Múgica.

Comenzó entonces una movilización sin precedentes y las calles se llenaron de manos blancas pidiendo paz.

Imagen: José Ramón Hernando / Europa Press

Una exposición del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo analiza la estrategia de ETA conocida como la “socialización del sufrimiento”, una etapa en la que la violencia y la intimidación se extendieron más allá de los comandos armados mediante la kale borroka y la presión social.

La muestra recuerda a víctimas como el concejal del PP, Manuel Zamarreño, asesinado en Rentería; el periodista José Luis López de Lacalle, muerto en Andoain por denunciar la intolerancia terrorista; o el empresario Isidro Saviaga, asesinado en Ordizia.

También recoge testimonios de personas que sufrieron ataques con cócteles molotov y otras formas de violencia callejera. La exposición pretende combatir el olvido y preservar la memoria de unos años que dejaron una profunda huella en la sociedad vasca.

Este sábado se cumplen 40 años del primer atentado del terrorismo yihadista en España. La noche del viernes 12 de abril de 1985, un artefacto explosivo detonó en el interior del restaurante 'El Descanso', ubicado cerca de la base aérea de Torrejón de Ardoz, en la Comunidad de Madrid.

"Yo estaba trabajando y sentí un golpe: boom", contó un empleado del restaurante la madrugada del atentado. El local estaba lleno, el ataque acabó con la vida de 18 personas y otras 85 resultaron heridas.

Los bomberos descartaron rápidamente que fuera una explosión de gas y se barajó la posibilidad del ataque terrorista, hipótesis que pronto cogió fuerza porque parte de los clientes del restaurante eran soldados estadounidenses que se encontraban destinados en Torrejón. Cuatro décadas después, nadie ha sido juzgado por esta masacre.