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Uno de los principales impulsores de las protestas en Irán es Reza Pahlaví, hijo del sah derrocado en 1979 por los ayatolás y exiliado en Estados Unidos. Defensor durante años de una agenda ultraconservadora, es una figura controvertida en la oposición iraní pero que ahora ve reforzada su imagen.

Cercano a Trump y Netanyahu, no tiene una organización o estructura propia dentro de Irán. Llaman la atención los últimos bandazos, en contra y a favor de una intervención extranjera en Irán. Pero ahora su discurso se centra en la libertad y en la economía, el talón de Aquiles del régimen.

Muchos iraníes son conscientes de que las sanciones económicas de Estados Unidos les están afectando y culpan al régimen de esa situación.

Pahlaví ha prometido construir un Irán laico, plural y democrático. Es el sueño de millones de iraníes que se enfrentan desarmados a un régimen que los mata en nombre de Dios.

Foto: REUTERS/Abdul Saboor

La represión del régimen iraní ha aumentado en las últimas horas, como la ha hecho, exponencialmente, la cifra de muertos.

También ha subido el tono de las amenazas contra sus dos grandes enemigos, Israel y Estados Unidos, a quienes acusa de radicalizar las protestas.

El presidente iraní ha dicho que el "enemigo" ha llevado terroristas entrenados al país y el presidente del Parlamento ha advertido que si hay intervención de Trump, Israel y las instalaciones militares estadounidenses serán un objetivo.

Foto: Social Media/Zuma Press/ContactoPhoto

Varias ONG denuncian que ya son centenares los muertos por la reacción de las fuerzas de seguridad a las manifestaciones en Irán. Calles tomadas, cánticos pidiendo la muerte del dictador, llamando a la libertad.

Después de 15 días de protestas y casi 200 muertos confirmados, los hospitales están repletos de heridos, según fuentes médicas iraníes, así que pocos dudan que la cifra será mayor. En un intento de esconder lo que ocurre en el país, los iraníes llevan tres días desconectados de internet y sin posibilidad de realizar llamadas al exterior.

Pero el levantamiento no decae y las amenazas del régimen tampoco. Los alborotadores, dice, serán considerados "enemigos de Dios", un crimen castigado con pena de muerte. Hay más de 2.200 detenidos. Aunque el presidente del país, Masoud Pezeshkian, ha asegurado que tomarán medidas contra la crisis económica que inició las protestas y ofrece diálogo, sigue señalando a la injerencia de agentes externos.

El líder opositor, heredero del último sah, desde Estados Unidos no ha dejado de llamar a la resistencia hasta la victoria. Y tras el continuo respaldo a las manifestaciones por parte de Israel y las reiteradas amenazas de Trump de intervenir en el país, el parlamento de Irán advierte: Israel y las instalaciones militares estadounidenses serán "objetivo legítimo".

La posibilidad de que Trump cumpla su palabra habría sido tratada en una conversación entre Marco Rubio y Netanyahu e Israel se encuentra en "estado de alerta". Cercado interna y externamente, el régimen de los ayatolás afronta el que parece ser el mayor momento de debilidad de su historia.

Foto: Social Media / Zuma Press

Lejos de achantarse, el debilitado régimen de los ayatolás saca las garras y los dientes. El portavoz del parlamento iraní asegura que tanto Israel como las bases militares de EE.UU. en la región son considerados objetivos legítimos y que responderán si hay un ataque previo de Washington. Israel está en estado de "alerta máxima". La advertencia de Teherán llega después de la conversación telefónica mantenida este domingo entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. EE.UU. no descarta intervenir y el presidente Donald Trump se ha ofrecido a ayudar al país a conseguir la libertad. En los últimos días, ha apuntado a la posibilidad de atacar para hacer caer al régimen de los ayatolás. Y eso es precisamente lo que les piden iraníes a las puertas de la Casa Blanca.

"Les golpearemos muy duro, si matan a los manifestantes", decía a bordo del Air Force One. La represión de las protestas en las calles de numerosas ciudades iraníes es el pretexto para ayudar a hacer caer el régimen. La cifra de muertos y detenidos aumenta después de dos semanas de protestas. Desde el exilio, Reza Pahlavi, el hijo del sah de Persia, ha pedido a los manifestantes que no abandonen las calles. Su corazón, dice, está a su lado, y pronto, estará con ellos.

Foto: Social Media / Zuma Press / Europa Press

Cae la noche y en la AP7 a la altura de Pontós se preparan con hornillos y leña para sobrellevar el frio. Es una de las carreteras que agricultores y ganaderos mantienen cortada desde el jueves en señal de protesta por el acuerdo UE-Mercosur. Lo rechazan porque dicen que destruirá a todo el sector primario. Denuncian que permitirá la entrada de alimentos baratos a los que no les exigen los mismos requisitos.

En Ourense, unos 40 tractores cortan desde anoche la A-52, en Xinzo de Limia. Otra de sus exigencias es que no haya recortes en las ayudas de la PAC y que se flexibilicen los protocolos de sanidad animal.

El sector no descarta una convocatoria unitaria frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en Madrid.

Foto: Javier Díaz/EFE

En Irán, se cumplen dos semanas de protestas masivas contra el régimen. Cada vez más ciudadanos exigen el fin de la teocracia. El hijo del sah, que gobernó el país antes de la Revolución Islámica, ha convocado una huelga general para el domingo. Unas protestas que van a más a pesar de la fuerte represión y que muchos creen que no tienen vuelta atrás.

FOTO: UGC via AP

La cifra de muertos confirmados por las ONG aumentan a más de 50 en Irán, pero todo apunta a que podrían ser más. Fuentes médicas iraníes aseguran que los hospitales están sobrepasados por los heridos de bala que llegan de las protestas.

Pero ni la represión ni el apagón de internet o telefonía al que están sometidos desde hace 48 horas aplacan unas protestas que cumplen ya dos semanas. Donald Trump reiteró sus amenazas: "Les daremos muy fuerte", dice, si siguen matando manifestantes.

Y la misión iraní en la ONU culpa a EE.UU. y a Israel. Les acusa de pergeñar una trama satánica para diseñar una guerra civil. El líder opositor, hijo del último sah de Irán, Reza Pahlavi, pide desde el exilio a los manifestantes que resistan y tomen el centro de las ciudades.

Pero la Guardia Revolucionaria iraní avisa que protegerá los logros, dice, de la Revolución Islámica.