Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

EEUU ha anunciado que en los próximos meses retirará 5.000 soldados de Alemania, de los 36.000 que tiene desplegados en el país como represalia a la falta de apoyo en la guerra de Irán.

Berlín responde que su presencia es estratégica, también para Washington e insta a los aliados europeos a trabajar más conjuntamente por la seguridad del continente.

Ante el anuncio de EE.UU. de que retirará 5.000 soldados de Alemania, este país y la OTAN apuestan a reforzar la autonomía en defensa de Europa.

FOTO: REUTERS/Heiko Becker/File Photo

El comercio marítimo afronta una situación de máxima tensión con dos de sus principales arterias comprometidas: el estrecho de Ormuz y el canal de Suez, este último especialmente afectado desde el estallido de la guerra en Gaza.

Desde finales de 2023, los ataques de los hutíes contra buques en el mar Rojo han reducido drásticamente el tráfico por Suez, que sigue muy por debajo de sus niveles habituales. Muchas navieras, especialmente occidentales, evitan la zona ante el riesgo de ataques y el encarecimiento de los seguros.

Como alternativa, el desvío por el cabo de Buena Esperanza se ha consolidado como ruta más segura, aunque más larga y costosa, incrementando los tiempos y los precios del transporte.

Aun así, el impacto global se está amortiguando en parte porque muchas empresas han diversificado sus cadenas de suministro tras las lecciones de la pandemia. Con todo, las tensiones logísticas ya empiezan a trasladarse al bolsillo de los consumidores.

Foto: REUTERS

Como en el estrecho de Ormuz, nada avanza en las dos grandes guerras que agitan el mundo, la de Irán y la de Ucrania, ya sea en una dirección o en otra. La conversación entre Putin y Trump este pasado miércoles puede interpretarse como un intento de desencallar posiciones. Por ejemplo, el ruso se ofreció a custodiar el uranio enriquecido de Irán, línea roja para Estados Unidos. "Le contesté que es mejor que se emplee a fondo en terminar la guerra con Ucrania", asegura Trump.

Y de eso hablaron también. Putin propone una tregua con Kiev por el 9 de mayo, la fecha en que Rusia conmemora la rendición nazi frentes a las tropas soviéticas. Zelenski ha contestado que Ucrania quiere un alto el fuego largo y estable. Al menos, 30 días.

En Moscú ya están ensayando para el tradicional desfile, aunque el Kremlin ha avanzado que no será tan espectacular en armamento como en años anteriores. Las armas son más necesarias en el campo de batalla. Los últimos ataques ucranianos a infraestructuras energéticas, como éste del miércoles en la región de Perm, han reducido la ventaja de Rusia ante el bloqueo energético en Oriente Medio.

El líder supremo, Mojtaba Jamenei, ha reafirmado hoy en un comunicado la autoridad de Irán sobre el estrecho de Ormuz. "Lo único que puede hacer es llorar; tirar la toalla", decía ayer Trump. Hoy se reúne con sus mandos militares para estudiar los posibles nuevos ataques en una guerra que presume haber ganado ya.

Foto: REUTERS/Kevin Lamarque/Archivo

La crítica a la actual política exterior estadounidense se cocina con siglas. Primero fue TACO (Trump always chickens out), para burlarse de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, siempre daba marcha atrás en sus amenazas, y ahora es NACHO (Not a chance hormuz opens), para cuestionar su estrategia en el conflicto de Irán.

La Administración Trump, de la mano de Israel, desencadenó el 28 de febrero un bombardeo sobre Irán cuyas consecuencias siguen sin estar resueltas a día de hoy, tanto en el terreno político como económico. El estrecho de Ormuz sigue bloqueado pese a las amenazas del magnate norteamericano, que apela a Teherán a llegar a un acuerdo que implique, entre otras cosas, entregar todo su material nuclear enriquecido.

Foto: EFE/EPA/Graeme Sloan / POOL

Donald Trump ha amenazado otra vez a Irán: "Deberían espabilar - les dice - Ya no me voy a hacer el bueno". Las negociaciones siguen estancadas, el precio de la gasolina se dispara, la guerra es cada vez más impopular en EE.UU., y una cosa más planea sobre la decisión de Trump: un plazo de 60 días, escrito en la ley. Él lanzó su guerra el 28 de febrero, sin consultar con los aliados ni con el Congreso. La ley dice que no puede prolongarla más sin la autorización del Parlamento.

Solo podría usar 30 días más para retirar las tropas. Otros presidentes esquivaron la ley. El último que pidió autorización fue Bush, para la guerra de Irak. Obama siguió bombardeando Libia pasado el plazo, con la excusa de que no había tropas sobre el terreno.

Foto:  EFE/EPA/Graeme Sloan / POOL